Los conflictos que experimentan los pueblos indígenas difieren de las tendencias de otros conflictos. La promoción y respeto de los derechos y el acceso a la justicia de los pueblos indígenas en tiempos de conflicto y postconflicto son indispensables para construir la paz, la reconciliación y la reconstrucción de la armonía en las sociedades postconflicto. La militarización, la supresión de las garantías constitucionales, los derechos territoriales y los derechos colectivos que se han impuesto en el territorio mapuche determinan la necesidad de identificar estrategias para asegurar la paz.
Según las últimas proyecciones, el pueblo mapuche constituye aproximadamente el 34% de la población de la Región de la Araucanía, y su padrón electoral ronda el 30%. Por ello, es de gran relevancia que cuatro candidaturas de amplio reconocimiento de esta nación pueblo hayan obtenido, en conjunto, más del 21% del sufragio regional.
4 candidaturas mapuche al Senado obtuvieron más del 21 % del sufragio regional
La elección senatorial en La Araucanía dejó un hito político sin precedentes: cuatro candidaturas mapuche alcanzaron en conjunto 138.780 votos, marcando uno de los momentos de mayor expresión electoral del pueblo mapuche en comicios parlamentarios. Los resultados, a pesar de ser cupos minoritarios en comparación a la gran cantidad de candidatos (25), mostraron el peso electoral de los y las postulantes, con cerca de un tercio del padrón.
El principal resultado de la jornada fue del exalcalde de Temuco, exdiputado, exministro y exintendente, Francisco Huenchumilla (DC), candidato a la reelección del Pacto Unidad por Chile, quien obtuvo 56.194 votos, equivalentes al 8,59% del total regional, convirtiéndose en el único candidato mapuche electo senador. Su votación —la más alta entre las candidaturas de este grupo— reafirmó el respaldo que ha construido en distintas comunas urbanas y rurales.
A su vez, tres candidaturas mapuche lograron cifras altamente competitivas. La expresidenta de la Convención Constitucional, Elisa Loncón Antileo, independiente apoyada por el PC en el Pacto Unidad por Chile, reunió 39.221 votos, equivalentes al 6,0%. Por su parte, la abogada y dirigenta Rosita Catrileo, independiente, sumó 25.657 votos, un 3,92% del total regional. Aucán Huilcamán, independiente apoyado por el Partido Ecologista Verde, alcanzó 17.708 votos, correspondientes al 2,71% del total regional.
En conjunto, estos resultados consolidan una votación mapuche superior a 138 mil sufragios, reflejo de una participación activa y creciente en la política regional. El desempeño de estas cuatro candidaturas confirma una tendencia sostenida: el electorado mapuche —hoy cerca del 30% del padrón de La Araucanía— se posiciona como un actor determinante en la correlación de fuerzas que define la representación parlamentaria en el sur del país.
los porcentajes entregados para las cuatro candidaturas mapuche al Senado en La Araucanía:
• Aucán Huilcamán: 2,71%
• Francisco Huenchumilla: 8,59%
• Elisa Loncón: 6,0%
• Rosita Catrileo: 3,92%
El porcentaje total reunido por las candidaturas mapuche es: 21,22% del total regional.
Luego del resultado final de las elecciones, Elisa Loncón Antileo, quien estuvo muy cerca de resultar electa, manifestó en sus redes sociales: “A toda la ciudadanía que nos acompañó: ¡Gracias de corazón! A mi equipo y colaboradores: su trabajo fue impecable (…) Agradecemos especialmente a las 39.221 personas que confiaron en nosotros. Estuvimos a solo 900 votos de llevar al Senado la voz de los marginados. No nos alcanzamos, pero seguiremos luchando (…) Hicimos una campaña limpia que puso por delante las ideas, la verdad y la esperanza. Mantengámonos firmes y organizados (…) Ahora, unámonos para apoyar a Jeannette Jara en la segunda vuelta presidencial. La esperanza de un nuevo Chile sigue en marcha”.
Por: Seguel Alfredo
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En los últimos años, se ha vuelto un lugar común en el análisis de los resultados de la Región de la Araucanía —considerada la de mayor densidad poblacional mapuche— señalar que los mapuche de esa zona no votan por la izquierda. Así lo destacan simpatizantes de la izquierda chilena en sus comentarios a través de redes sociales.
Todavía se analizan los resultados de la primera vuelta del proceso electoral para elegir al presidente de la República de Chile. Ningún candidato obtuvo la mayoría calificada, por lo que dos de ellos disputarán el puesto en una segunda vuelta. El apoyo electoral al bloque continuista de centroizquierda es débil, y la intención de voto indica como favorito al candidato de ultraderecha José Kast. Cabe destacar que, en la primera vuelta, alrededor del 70% de los chilenos votó por candidatos de derecha.
En los últimos años, se ha vuelto un lugar común en el análisis de los resultados de la Región de la Araucanía —considerada la de mayor densidad poblacional mapuche— señalar que los mapuche de esa zona no votan por la izquierda. Así lo destacan simpatizantes de la izquierda chilena en sus comentarios a través de redes sociales.
Esto revela una sociedad que proyecta sobre el pueblo mapuche el carácter punitivo del racismo, responsabilizando al mapuche —racializado, excluido y marginado— por su propia situación de dominación. Todo esto opera como un juicio preconcebido y como una manifestación ideológica dentro de un discurso progresista.
Un dato que desde hace mucho tiempo debería ser de conocimiento común es que los mapuche somos una minoría demográfica —el 34% en La Araucanía— y, por lo tanto, también una minoría electoral. Sorprende que tantos militantes de izquierda no indígenas lo desconozcan.
Un factor a considerar en el electorado chileno es el impacto de la pobreza en la intención de voto. Ser pobre en Chile conlleva muchas limitaciones, entre ellas, una condición de marginalidad material, social, cívica e intelectual.
Históricamente, identificarse y luchar por reivindicaciones económicas, sociales, políticas y culturales implica informarse, educarse e integrar esa lucha en la forma de vida. Creo que algunos, quienes crecimos en la pobreza, en cierta forma lo hemos experimentado en nuestro desarrollo político e intelectual. No hay que olvidar que tomar conciencia sobre la propia condición y situación de vida es un proceso inducido por diversas circunstancias.
Los estudios indican que el perfil del electorado del candidato de extrema derecha a la presidencia de Chile, José Kast, se caracteriza por un bajo nivel educativo, la influencia evangélica y la edad adulta. Respecto al segundo aspecto, el evangelismo, el progresismo poco puede incidir. Para influir en la agenda de las personas pobres y con baja educación, es necesario un activismo del cual los partidos progresistas se han divorciado —especialmente a partir de la Revuelta Social de octubre de 2019 —, alejándose de los movimientos sociales. El puente con el clivaje electoral que en este caso es menospreciado (los pobres) es el movimiento social, así como una agenda política coherente y progresista que incluya a los pueblos indígenas, quienes han quedado al margen del progresismo.
El actual proyecto de la izquierda chilena carece de dinamismo y motivación.
Por: Jorge Calbucura, noviembre 2025
El Ejecutivo debutó hablando de Wallmapu, y a los pocos meses dio un drástico giro. El mandatario se acerca a terminar su gestión con un estado de excepción, su consulta indígena suspendida y querellas ingresadas en contra de actos terroristas.
La primera vez que el presidente Gabriel Boric habló de terrorismo respecto a hechos ocurridos en la Macrozona Sur fue en noviembre de 2022.
Lo hizo en su primera gira a La Araucanía para referirse a uno de los primeros ataques que se registraron en el sur durante su administración: se trató de la quema al histórico Molino Grollmus, en Contulmo. Respecto de este ataque, ya hay 21 imputados y el último cayó el viernes de la semana pasada luego de un operativo de la PDI.
“Yo creo que en la región ha habido actos de carácter terrorista”, dijo Boric esa vez, marcando un cambio de postura del Ejecutivo respecto a lo que fue su campaña y el debut de su gobierno.
Los primeros meses de Boric no fueron fáciles en este ámbito. El 15 de marzo, Izkia Siches, quien por ese entonces ejercía como ministra del Interior, realizó un frustrado viaje a Temucuicui en La Araucanía, que terminó con disparos a la comitiva de vehículos del gobierno y cortes en las rutas.
La idea era mostrar que para este gobierno mantener diálogo con las comunidades mapuche era una prioridad. La caótica visita, que obligó a renuncias de parte del equipo asesor de Siches en Asuntos Indígenas, se criticó transversalmente en el mundo político.
Dos meses después, el gobierno vivió otro impasse. Luego de que se publicara una entrevista del líder de la CAM, Héctor Llaitul, donde hacía un llamado a “organizar la resistencia armada”, una funcionaria del equipo de la exministra de Desarrollo Social, Jeanette Vega, se comunicó con el vocero mapuche.
En ese llamado telefónico la exasesora pidió sostener un diálogo entre Llaitul y Vega. Por esos días, Vega, quien al igual que varios funcionarios de gobierno decía “sentirse cómoda con la expresión Wallmapu”, dijo que en Chile existían “presos políticos mapuche”.
Actualmente Llaitul está en la cárcel cumpliendo una pena de 23 años como autor de delitos de la Ley de Seguridad del Estado (15 años), robo de madera (5 años) y atentado contra la autoridad (3 años).
Sus abogadas Josefa Ainardi y Victoria Bórquez denunciaron que Llaitul fue víctima de vulneraciones a sus garantías como integrante del pueblo un pueblo indígena, reconocido activista de los derechos políticos, territoriales y culturales de su pueblo, así como también werkén (portavoz) de la Coordinadora Arauco-Malleco. Cuestionaron los testimonios de testigos reservados y que el tribunal oral no haya tomado en cuenta la pertinencia cultural indígena del acusado al pueblo mapuche.
Fue también por esos días, el 16 de mayo de 2022, cuando volvió a declararse el estado de excepción en la Macrozona Sur luego de un intervalo de casi dos meses sin la medida, que tuvo varias prolongaciones en el gobierno de Sebastián Piñera.
Que el presidente Boric echara mano a esta misma medida constitucional -a la que se opuso siendo diputado-, fue la sentencia de que el discurso del Ejecutivo había cambiado.
Querellas del gobierno
Según cifras del Ministerio de Seguridad Pública que dirige el ministro Luis Cordero, durante la actual administración se han presentado 514 querellas por hechos de violencia que han afectado la Macrozona Sur.
En el primer año de Boric se presentaron 39 querellas en Biobío, 66 en La Araucanía y 20 en Los Ríos. En todas las regiones la cifra creció para 2023: 78 en Biobío, 112 en La Araucanía y 24 en Los Ríos. Ese fue el año en que el Ejecutivo presentó más acciones penales por hechos en la Macrozona Sur. En 2024, la cifra bajó: 37 en Biobío, 65 en La Araucanía, 19 en Los Ríos. En lo que va de año la cifra se mantiene más baja que el año pasado: 21 en Biobío, 32 en La Araucanía y 1 en Los Ríos.
Eso sí, durante los últimos cinco años, fue en 2020 cuando se presentaron la mayor cantidad de estas acciones judiciales, alcanzando las 506.
Durante este periodo, independiente de la fecha en que se inició la causa, desde el gobierno destacan que los tribunales han entregado 614 sentencias condenatorias por hechos de este tipo, lo que “representa un considerable incremento de condenas en relación con años anteriores”.
En el desglose, a la fecha se han presentado seis querellas por Ley Antiterrorista, cuatro de ellas por hechos en la Macrozona Sur. La última en ingresar fue por los últimos hechos ocurridos en Ercilla.
El año 2022 fue el que tuvo el mayor número de condenas: 51 por hechos en Biobío, 129 de La Araucanía y 25 de Los Ríos. En lo que va de año, los tribunales han entregado 43 condenas en Biobío, 53 en La Araucanía y dos en Los Ríos.
Dentro de las últimas querellas que ha presentado el Ejecutivo por delitos en esa zona, están el ataque en la Central hidroeléctrica Rucalhue ocurrido en abril, donde un grupo de al menos doce encapuchados quemó más de 50 máquinas; un ataque incendiario originado el mismo mes en cabañas de Contulmo; la quema de camiones en Collipulli y otro ataque incendiario en una faena forestal de Carahue. Todos estos hechos fueron atribuidos por grupos extremistas de la zona, como son la WAM, Resistencia Mapuche Lavkenche y la Resistencia Mapuche Malleco.
La diputada por la Región de la Araucanía, Ericka Ñanco (FA) es una de las parlamentarias que destaca los resultados obtenidos en el sur durante la administración de Boric. “Según los últimos datos del Ministerio de Seguridad, desde el 2021 a la fecha, los hechos de violencia en la Macrozona Sur han disminuido casi un 80%”, dice Ñanco.
“Esto no es casualidad: es fruto de un trabajo coordinado, con mano dura, pero también con una mano inteligente, que escucha a las comunidades, a las autoridades locales y que busca acuerdos reales”, agrega pese a que los logros de su administración se consiguieron con las herramientas que el mismo Boric prometió no usar.
El actual gobierno ha sido el que más ha usado el estado de excepción, transformándolo casi en un estado permanente. Una medida que el Ejecutivo intentó amortiguar con el Plan Buen Vivir.
En paralelo a esto, impulsó la Comisión por la Paz y el Entendimiento. Luego de un largo proceso, se elaboró un informe con más de 20 recomendaciones para, entre otras cosas, buscar la restitución de tierras al pueblo mapuche y la reparación a las víctimas de violencia.
Sin embargo, esta iniciativa, que se transformó en la más relevante de Boric, quedó frustrada debido a que las recomendaciones requerían de proyectos de ley, los cuales previamente necesitaban de la realización de una consulta indígena. Dicha consulta, pese a la resistencia del gobierno, quedó suspendida a fines de septiembre debido a las críticas levantadas por las comunidades indígenas.
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Al momento que Chile está definiendo su futuro político, se requiere un dialogo entre todas las partes interesadas para construir un proceso de Paz Firme y Duradero en la región, deponiendo las prácticas de la dependencia, el colonialismo, paternalismo y la domesticación.
Según el medio de comunicación El Mostrador con fecha 19/09/2025, casi todos los candidatos a la presidencia han presentados sus propuestas en relación a la situación del Pueblo Mapuche, esto indica que el movimiento Mapuche ha incidido y Mapuchizado las propuestas de los candidatos a la presidencia de Chile, es un buen anuncio para el movimiento Mapuche, porque da cuenta que la situación gravita en un tema de país con todas sus complejidades a resolver.
Aunque habría que ver y explorar que es lo real, las declaraciones en los medios de comunicación que se han emitidos o lo que se han estipulados en los respectivos programas de los candidat@s, aquí estamos ante un ver para creer, además, hay que tener en cuenta qué dice la historia luego de la denominada Pacificación de la Araucanía hasta el día de hoy, incluido la Comisión por La Paz y Entendimiento y su informe y que ha sido desaprobado, por su carácter unilateral que, excluyó el consenso y el dialogo con los destinatarios.
Las propuestas son variadas que van a la realidad y los buenos deseos y muchas de ellas, no van a tener ninguna eficacia práctica, porque no depende de la voluntad de un candidat@s, ni de un gobierno, sino de la propia voluntad del movimiento Mapuche. Aunque no es el objetivo analizar cada una de las propuestas presidencial; pero a modo de ejemplo oponerse al derecho de autodeterminación, es oponerse a un derecho humano fundamental, considerando que el derecho de libre determinación es el consenso internacional sobre los derechos de los Pueblos Indígenas de parte de los gobiernos del mundo. Este derecho no es una reivindicación, es un derecho adquirido. Se tomó 25 años de dialogo entre todos los gobiernos del mundo y algunos representantes de los Pueblos indígenas del mundo, entre esos algunos participantes dediqué 19 años de mi vida en la diplomacia internacional Mapuche para establecer un estatuto jurídico en el derecho internacional, es decir, como colegislador del derecho internacional contemporáneo.
Aunque llama la atención que los partidos políticos de la alianza de gobierno abandonan el informe de la Comisión por la Paz y Entendimiento.
La militarización que invocan algunos candidatos omite su ineficacia y ponen en evidencia la falta de legitimidad de las instituciones, además, en ninguna parte del mundo los militares han establecidos la Paz.
Independientemente a las características de las propuestas presidenciales en relación a la situación del Pueblo Mapuche en la Macrozona o Wallmapuche, la situación está planteada y abre posibilidades para el dialogo. Aunque lo ideal habría sido construir tales propuestas y propósitos común entre las partes interesadas, teniendo en cuenta la experiencia de la unilateralidad de la composición de la Comisión Por la Paz y Entendimiento, su informe y seguidamente la Consulta que ha sido desaprobada y que todo el país lo ha visto.
Al momento que Chile está definiendo su futuro político, se requiere un dialogo entre todas las partes interesadas para construir un proceso de Paz Firme y Duradero en la región, deponiendo las prácticas de la dependencia, el colonialismo, paternalismo y la domesticación, en donde se respete el principio de autodeterminación Mapuche.
Wallmapuche, Temuco, Chile 20 de septiembre 2025.
Por: Aucan Huilcaman Paillama. Candidato a Senador.