Los conflictos que experimentan los pueblos indígenas difieren de las tendencias de otros conflictos. La promoción y respeto de los derechos y el acceso a la justicia de los pueblos indígenas en tiempos de conflicto y postconflicto son indispensables para construir la paz, la reconciliación y la reconstrucción de la armonía en las sociedades postconflicto. La militarización, la supresión de las garantías constitucionales, los derechos territoriales y los derechos colectivos que se han impuesto en el territorio mapuche determinan la necesidad de identificar estrategias para asegurar la paz.
Mapu, Pacha, Tierra: Tú nos alimentas, nos permites vivir en ti, nos das autonomía, nos ayudas a parir y a abortar. No nos matas, no nos niegas, no nos borras, nunca nos violas, torturas o persigues y contemplas nuestros deseos y amores en total armonía, por eso creo en ti y cada vez menos en quienes, a falta de revoluciones, proclaman nada menos que a Bergoglio como el nuevo héroe colonial de nuestros tiempos.
Los colonos asentados en el territorio Mapuche tenían carta blanca para asesinar a familias mapuche para arrebatarle sus tierras.
Sus actos criminales se realizaban impunemente con el apoyo de la policía y la complacencia de las autoridades chilenas, tierras que años antes el propio estado se las había reconocido a los mapuches en los llamados “Titulo de Merced”.
De esta forma el pueblo mapuche era despojado de las tierras en la que siempre habían vivido y que España se la había reconocido en una treintena de tratados internacionales.
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El conflicto en la Araucanía está comprometido por muchos prejuicios e intereses, que hacen difícil comprenderlo. Desde la Fundación Chile Intercultural elaboramos mensualmente un Informe de Seguimiento y Análisis de la Conflictividad, que tiene por fin brindar información útil para un mejor tratamiento de los focos de conflicto y orientarlos hacia la construcción de una sociedad más inclusiva y dialogante.
En Chiloé entre 1998 y el 2013 se perdieron 10.268 hectáreas de bosque nativo, mientras que las plantaciones forestales aumentaron de 623 a 5.443 hectáreas (CONAF y UACH 2013), lo que equivale a un incremento de 873%.
Fuente: Agua en Chile, diagnóstico en cuatro territorios y propuestas para enfrentar la crisis hídrica.
Gentileza: Centro de Estudios Sociales de Chiloé – CESCH