Los conflictos que experimentan los pueblos indígenas difieren de las tendencias de otros conflictos. La promoción y respeto de los derechos y el acceso a la justicia de los pueblos indígenas en tiempos de conflicto y postconflicto son indispensables para construir la paz, la reconciliación y la reconstrucción de la armonía en las sociedades postconflicto. La militarización, la supresión de las garantías constitucionales, los derechos territoriales y los derechos colectivos que se han impuesto en el territorio mapuche determinan la necesidad de identificar estrategias para asegurar la paz.
Actores. Según analistas, los movimientos sociales pasaron de ser el sustento de los gobiernos a actores cuestionadores.
Es sabido que los movimientos indígenas al igual que los campesinos y originarios forman parte de las bases que sustentan los gobiernos de Bolivia y Ecuador.
Sin embargo, de un tiempo a esta parte el rol de estos actores han pasado de ser simples “teorías” a potenciales cuestionadores de los gobiernos de los dignatarios Evo Morales y Rafael Correa.
El historiador y académico de la Universidad de Chile señaló que el proceso constituyente ya se inició en nuestro país, en la reflexión y discusión de diversos sectores que ya se forman y presionan por el único instrumento considerado legítimo para este ansiado cambio: la Asamblea Constituyente.
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Se señala muchas veces que la situación de los pueblos originarios es colonial. Que respecto de ellos existe colonialismo. Desde la perspectiva del derecho a la autodeterminación de los pueblos originarios, reconocido expresamente por el derecho internacional (artículos 3, 4 y 5 de la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas del año 2007), esto es efectivo. Los pueblos o naciones originarios y sus territorios somos tratados aún como colonias de la metrópoli, no como sujetos libres y soberanos que colectivamente puedan autodeterminarse.
Toda cultura, toda clase, todo siglo construye sus coartadas específicas para justificar la agresión. Y cada una de estas estratagemas defensivas tiene su propia historia. (Peter Gay, The cultivation of hatred, Norton, New York, 1993, pág. 35).
En los últimos dos siglos la relación entre el pueblo mapuche, la sociedad chile y el estado, ha estado comprometida por diversos estereotipos del mapuche, según períodos históricos y conveniencias políticas.