A nivel global, los pueblos indígenas son reconocidos como protectores del medio ambiente. En el pueblo mapuche, las actividades de las industrias extractivas, la construcción de represas, la minería y las plantaciones de monocultivos tienen consecuencias devastadoras para el sistema de vida de las comunidades. Durante décadas, los mapuche protectores del medio ambiente se han opuesto, desactivado y en muchos casos detenido estos proyectos.
La huelga de hambre que desde el 12 de julio pasado realiza un grupo de comuneros mapuches detenidos en cárceles del sur puso otra vez en el tapete el debate sobre la competencia de la justicia militar y la aplicación de la Ley Antiterrorista, particularmente en casos como los que han motivado el encausamiento de los ayunantes.
Una mesa permanente para reconcertar asuntos, peñi. Nos están rodeando de paramilitares contratados por las forestales, que son un negocio que le va estrangulando el agua a las comunidades cercanas, peñi. Algunos estamos en huelga de hambre, pero la mayoría que vive en las comunidades, y en las comunas pobres de las ciudades nos estamos muriendo de hambre de nuestra cultura milenaria.
El presidente Piñera está a punto de desperfilarse. Sus aciertos mediáticos se irán al tacho si persiste en confundir a los 33 mineros sepultados con los 32 mapuches en huelga de hambre. Sería imperdonable obligar a comer a los que libremente han decidido no ingerir alimentos, sería imperdonable violentar a quienes están practicando la no violencia activa, aquella legítima forma de enfrentar a la violencia del poder, a la violencia del Estado, a la violencia del Imperio, y que patentó por lo demás, nada menos que Mahatma Gandhi.
Hoy los presos mapuches cumplen 55 días en una huelga de hambre que, hasta esta semana, casi no había aparecido en los medios de comunicación. Acá, su líder Héctor Llaitul explica por qué protestan, en una entrevista realizada cuando ya superaba más de 40 días de ayuno. Actualmente la salud de Llaitul se encuentra bajo constante observación médica.
“Pareciera contradictorio, pero nosotros buscamos oxigenación para seguir luchando. Nos alimentamos de nehuen, de fuerza. Nos gusta mucho que la gente - y no sólo los mapuche - se movilice. Además, uno no es imprescindible. La moral es fuerte y la consecuencia importa harto. Nos da mucha fuerza saber que nuestra gente nos reivindica como sus presos, como sus weichafe. Lo que no nos gusta es el inmovilismo, la falta de conciencia".
El diputado de Renovación Nacional (RN) José Manuel Edwards acompañado de la alcaldesa de Cholchol, Violeta Cea, visitaron a los jóvenes mapuche que se mantienen en huelga de hambre, internos en el centro de rehabilitación y orientación de la comuna.
En Temuco, Concepción, Lebu, Angol y Valdivia, 32 presos políticos mapuche han sostenido una huelga de hambre, desde el 12 de julio pasado y demandan finalizar con la aplicación de políticas represivas por parte del Estado.
El integrante de la Comunidad Puerto Choque de Tirúa, Víctor Llanquileo, en prisión preventiva en Angol desde noviembre de 2009 bajo la aplicación de la Ley Antiterrorista, afirmó que llegarán hasta las últimas consecuencias con la huelga de hambre a la que él se sumó el miércoles 21 de julio.