A nivel global, los pueblos indígenas son reconocidos como protectores del medio ambiente. En el pueblo mapuche, las actividades de las industrias extractivas, la construcción de represas, la minería y las plantaciones de monocultivos tienen consecuencias devastadoras para el sistema de vida de las comunidades. Durante décadas, los mapuche protectores del medio ambiente se han opuesto, desactivado y en muchos casos detenido estos proyectos.
Desde la intensificación, a inicios del 2000, de los procesos de reivindicación de tierras ancestrales usurpadas al pueblo mapuche, en el sur de Chile, niños y niñas de esa etnia han sido víctimas de la violencia política, policial y jurídica con que el Estado ha respondido a sus manifestaciones de protesta social. Violencia que ha ido en aumento.
Una masiva convocatoria tuvieron las manifestaciones simultáneas realizadas en diversas ciudades del país en apoyo a los 32 prisioneros mapuches, que ya superan los 50 días de huelga de hambre. Sobre todo considerando lo “improvisada” que fue la invitación de las organizaciones y la escasa difusión que tuvo. En Santiago, la marcha iniciada a las 18:30 hrs, llenó el Paseo Ahumada con varios miles de personas. La agencia Telam dice que fueron 2.000 manifestantes. El Mercurio dice que 1.000, pero lo cierto es que varias cuadras del paseo peatonal fueron repletadas por la protesta
Ayer, a las 18:30 horas, el centro e santiago fue testigo e una nueva manifestación. Esta vez, en apoyo a los comuneros mapuches presos que se encuentran en huelga de hambre exigiendo que no se les aplique la Ley Antiterrorista.
La fiscal de la Corte Suprema, Mónica Maldonado, reconoció que a los presos políticos mapuche se les están aplicando castigos prohibidos por la ley y los tratados internacionales, mientras que la doctora que los atiende aseguró que los mantienen a oscuras y aislados para quebrantar su posición. Torturas que aplicaría Gendarmería con la anuencia de las autoridades.
Afortunadamente, en el período republicano existían unos cuantos políticos libertarios; hoy apenas se pueden contar con los dedos de la mano: me estoy refiriendo a un liberalismo político, al estilo de Isaías Berlín y no al económico, que desprecia la democracia, donde la única libertad reconocida es la del mercado y la propiedad. En 1948 se discutía en el Senado la famosa “ley de Defensa de la Democracia” llamada, muy justamente, la “ley maldita”.
El Chile de gran parte del siglo 19, su extensión es muy diferente al Chile de Hoy. Su espacio físico político iba desde el río Copiapó hasta al sur del río Bio Bio. Su frontera en el sur limitaba con la de la Nación Mapuche. Se dice que el estado chileno cumple 200 años de existencia este 18 de septiembre, sin embargo, del río Bio Bio al sur su presencia es de tan solo 129 años luego que invadiera bélicamente los territorios libres y autónomos de los Pu Lof Mapu, hecho que comenzó a materializarse a partir de 1881, a través de la usurpación y despojo de tierras, el genocidio, el desplazamiento de la población, el colonialismo, el empobrecimiento.
Pasadas las 13:00 horas y tras el riguroso control de Gendarmería, recorrí el gimnasio de la cárcel con destino al módulo 9, y en el comedor nos encontramos con Héctor Llaitul, en una de las últimas mesas del comedor aprovechando el horario de visitas. En la pared al lado de la ventana, está pegada la bandera mapuche.
"Libertad al mapuche por luchar", "Resistiendo el terrorismo de Estado y la indiferencia de la sociedad" y "Fin a la ley antiterrorista", se podía leer en la decenas de pancartas que portaban los manifestantes. Aunque la manifestación se desarrolló en orden, un carabinero resultó lesionado al recibir una pedrada en la cabeza en medio de desórdenes que fueron considerados como hechos aislados por la policía uniformada. [Actualizada]