Los conflictos que experimentan los pueblos indígenas difieren de las tendencias de otros conflictos. La promoción y respeto de los derechos y el acceso a la justicia de los pueblos indígenas en tiempos de conflicto y postconflicto son indispensables para construir la paz, la reconciliación y la reconstrucción de la armonía en las sociedades postconflicto. La militarización, la supresión de las garantías constitucionales, los derechos territoriales y los derechos colectivos que se han impuesto en el territorio mapuche determinan la necesidad de identificar estrategias para asegurar la paz.
"La noche del apagón". Así pasó a la historia la fatídica jornada del 27 de julio de 1976 en la pequeña ciudad jujeña de Libertador General San Martín –más conocida como Ledesma– cuando un corte intencional del suministro eléctrico propició allanamientos en todas las casas por policías, gendarmes, militares y capataces de la compañía azucarera explotada por Carlos Pedro Blaquier. Casi 500 pobladores fueron llevados en vehículos del ingenio a sus galpones, donde permanecieron durante tres meses en medio de interrogatorios y torturas. Unos 30 desaparecieron para siempre. A 41 años de eso, semejante modelo empresarial de gestión represiva es emulada por el Grupo Benetton en sus tierras de la Patagonia.
Leer más: Gendarmería opera una base informal en el casco de la estancia de Benetton
Los cruces son entre oficiales y suboficiales involucrados en la represión a la comunidad mapuche en Esquel que derivó en la captura del artesano.
Leer más: Por la desaparición forzada de Santiago, estalló una guerra interna entre gendarmes
La centra hidroeléctrica comenzó a entregar la producción a la red nacional. Para abastecer El Bolsón faltan obras.
“Los indígenas no aceptamos el extractivismo. Y vamos a morir luchando contra las mineras, petroleras, empresas transgénicas. Por eso nos consideran un peligro”. Los líderes mapuches se defienden y contestan los discursos que los tratan de separatistas, terroristas o cosas peores. “La plurinacionalidad no es una propuesta separatista ni excluyente. Por el contrario, es una herramienta para la unidad en la diversidad”. Se encargan de explicar lo que – parecía- ya estaba dado: la propia legislación argentina reconoce los derechos de los pueblos originarios. Pero no se cumple. ¿Por qué? las presiones de terratenientes y empresas como Benetton, la operación de los medios, el rol del modelo económico y un genocidio que no termina.