A nivel global, los pueblos indígenas son reconocidos como protectores del medio ambiente. En el pueblo mapuche, las actividades de las industrias extractivas, la construcción de represas, la minería y las plantaciones de monocultivos tienen consecuencias devastadoras para el sistema de vida de las comunidades. Durante décadas, los mapuche protectores del medio ambiente se han opuesto, desactivado y en muchos casos detenido estos proyectos.
En este último tiempo hemos presenciado a diversas instancias de la estructura pública del estado chileno, como también de sectores privados, entremezclados, haciendo fervientes llamados para festejar con alegría y a ciegas lo que han llamado bicentenario, bajo preceptos ultra nacionalistas, sin un mínimo de consideración y respeto a otras verdades y realidades de estas tierras, que tienen argumentos de sobra para sentirse distantes y disidentes a esta celebración uniforme y homogenizante que se intenta imponer.
Organizaciones sociales y políticas expresaron su apoyo a la causa del pueblo mapuche, instalando junto con la bandera chilena, la enseña del Wenu Foye (canelo del cielo), que identifica a este pueblo nación.
Si bien el Mandatario no se refirió a la huelga de hambre que mantienen 34 comuneros, anunció medidas para mejorar la calidad de vida de todo el pueblo. Además, precisó que el gobierno estará representado por los ministros de la Secretaría General de la Presidencia y Mideplan
Dirigentes indígenas enviean saludo y su apoyo a los PPM
Advierten que se presentarán si se tratan las demandas de los huelguistas, como la aplicación de la Ley Antiterrorista.
Para el secretario general de la OEA, la voluntad de reivindicar las etnias sería un primer paso importante para poner fin a conflictos ancestrales.
Chile vive días muy complejos. He tratado de mirarlos de cerca: leyendo todo lo que es posible, hablando con los comuneros presos en huelga de hambre en las cárceles mismas, con sus familias y sus voceros.
Como mapuche, mil veces hubiera preferido hoy haber nacido al otro lado de los Andes. En Puelmapu, en la “tierra del este”, como llamamos nosotros al territorio conocido por el resto del planeta como la República Federal Argentina. Hace poco crucé nuevamente la frontera, invitado por organizaciones mapuches de aquel lado a compartir experiencias y aprendizajes en comunicación. No son pocos, debo decir.