A pesar del ataque con piedras que recibió el viernes un camión militar que transportaba viviendas prefabricadas en el Alto Biobío, el Serviu informó que continuarán las faenas de construcción de 315 casas, para las que se ha contado con el apoyo logístico de personal y tres camiones del Regimiento Roberto Silva Renard, de Concepción. Diario El Sur, 30 de abril de 2003 


Miércoles 30 de abril de 2003

Mejor calidad de vida para familias pehuenches

Viviendas sociales
en la cordillera

  • 315 viviendas prefabricadas de madera son construidas por el Serviu, con la colaboración del Ejército, en los cajones del Queuco y Biobío. El apedreamiento de un camión no detuvo los trabajos.

      A pesar del ataque con piedras que recibió el viernes un camión militar que transportaba viviendas prefabricadas en el Alto Biobío, el Serviu informó que continuarán las faenas de construcción de 315 casas, para las que se ha contado con el apoyo logístico de personal y tres camiones del Regimiento Roberto Silva Renard, de Concepción.
      Se trata de 122 viviendas prefabricadas de madera en el Cajón del Biobío y de 193 en el Cajón del Queuco, destinadas en un cien por ciento a familias pehuenches, ambos lugares de difícil acceso donde se ha requerido la participación del Ejército, pues sus camiones son los únicos que pueden llegar a la zona.
      Según el director del Serviu, Juan Pablo Gramsch, quien visitó la semana pasada las faenas, los distintos grados de avance en esta iniciativa son muestras de una realidad palpable. "Hemos visto ya varias casas. Algunas de ellas están cien por ciento terminadas, y otras, en proceso de terminación, como ocurre en la comunidad de Pitril. Ahora estamos inspeccionando el avance de las obras que en este sector del Queuco, considera la construcción de 193 viviendas para las comunidades pehuenches de Malla Malla, Cauñicú, Pitril, Trapa Trapa y Butalelbum".
      En la zona del Alto Biobío, el Serviu construye este proyecto con fondos del programa de subsidio rural, que al estar concentradas en un área de desarrollo indígenea reciben un aporte de 250 UF (4,2 millones de pesos). También cooperaron la Fundación San José de la Dehesa (70 UF por vivienda) y la Oficina Coordinadora de Asistencia Campesina (36 UF). Estas casas tienen una superficie de 52 metros cuadrados cada una y consideran una inversión total de 1.900 millones de pesos, donde .
      En cuanto a su modalidad de construcción, al llegar al sitio donde se emplazan, se instalan sobre fundaciones ya ejecutados en poyos de concreto, para luego ensamblar las secciones entre sí, en un terreno previamente preparado.
     
     Condiciones difíciles
     
      La gran dispersión de las familias y la lejanía hicieron fracasar en dos ocasiones previas la ejecución de este proyecto. Finalmente, la empresa Arcosen inició en septiembre las faenas que debieran estar concluidas en mayo próximo.
      Gramsch subrayó las dificultades de construir en estas zonas aisladas, lo que significa generar condiciones de flexibilidad para que tanto la empresa como el propio Serviu tengan las facilidades para terminar estas casas. "Es muy importante destacar que las viviendas que estamos construyendo tienen aislación especial y condiciones de habitabilidad muchísimo mejores, que esperamos, permitan cambiar la vida a algunas familias que viven en condiciones de extrema pobreza".


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