"El tema estuvo mal enfocado por parte de los mapuches", afirmó ayer el obispo anglicano, Avelino Apeleo, al referirse a la polémica suscitada por la repartición de volantes en las afueras del Hospital Intercultural Maquehue en rechazo a la medicina mapuche. A su juicio el problema esencial es el terreno evangélico y "ellos (los mapuches) llevaron el conflicto a otra cosa". Austral, 16 de febrero de 2003 

 

Año LXXXVII - Nro. 31.432 - Domingo 16 de febrero de 2003

 

¿Existe contradicción?

Los dirigentes mapuches Aucán Huilcamán y Francisco Chureo aseguraron que ser evangélico es contradictorio con ser mapuche.

"Ser mapuche es una forma de vida. No se puede separar la religión mapuche de sus costumbres y tradiciones", aseguró Huilcamán, en tanto Chureo declaró que separar religión y costumbres "es una postura occidental que nosotros no compartimos".

Una integrante activa de la Iglesia Anglicana, Lidia Millanguir, madre de uno de los que repartió los volantes en contra de las machis y de las prácticas de sanación que ellas ofrecen, consideró que no hay tal contradicción y aseguró que ella es mapuche y anglicana a la vez. "Y no me avergüenzo por eso".

En tanto, la católica mapuche, Carmen Epuleo, dijo asistir a los machitunes, guillatunes y ceremonias indígenas junto a toda su familia. "Yo no dejo de ser católica por ir al machitún; ni mapuche, por asistir a misa".

La estudiante Karen Millanguir, 17 años, quien dice ser católica y mapuche dijo confiar fervientemente en las machis. "En agosto del año pasado, mi mamá se estaba muriendo y la machi Petronila Curiche la salvó. Gracias a ella mi mamá permanece con vida y yo sigo siendo católica".

Sigue la pugna entre mapuches y anglicanos

"El tema estuvo mal enfocado por parte de los mapuches", afirmó ayer el obispo anglicano, Avelino Apeleo, al referirse a la polémica suscitada por la repartición de volantes en las afueras del Hospital Intercultural Maquehue en rechazo a la medicina mapuche.

A su juicio el problema esencial es el terreno evangélico y "ellos (los mapuches) llevaron el conflicto a otra cosa".

Recordó que el Hospital Maquehue es históricamente anglicano "y los mapuches se ponen celosos por eso. Nosotros lo hemos tenido por más de 100 años y se lo entregamos en comodato hace cuatro. No atacamos su cultura, pero sí atacamos su religión (...) la filosofía de los mapuches es muy distinta a la nuestra. Pero no me interesa entrar en un foro de discusión con ellos".

 

VOLANTES

 

El pastor admitió que "en teoría" él aceptó la idea de los volantes pero que si lo hubiese tenido en sus manos habría hecho algunas modificaciones. Confesó que están en absoluto desacuerdo con la incorporación de las machis en el hospital y que la asociación mapuche las aceptó aunque "eso no estaba estipulado legalmente. Dejaron a un lado a la iglesia (...). Hasta la misma machi aseguró que existían machis buenas y malas".

Asimismo rechazó las acusaciones del director del Hospital, Francisco Chureo, señalando que "nunca hemos hecho diferencia en las personas que atendemos, da igual si es evangélica o profesa otra fe".

CONFLICTO CENTRAL

Apeleo sostuvo que existe desconfianza en la actual administración del hospital y que más allá del volante "hay otras cosas más de peso".

Recordó que en el año 2000 prestaron dinero a los dirigentes con la condición de que lo devolvieran. "Sólo pagaron un par de meses. La última fecha de pago corresponde a diciembre de ese año, posterior a eso no hemos recibido pago ni explicación".

Aseguró que actualmente la deuda es de 7 millones 511 mil 342 pesos, "y existen documentos para avalar todo lo que he dicho", afirmó categórico.

Para Apeleo ése es el primer punto de discusión, porque también "ellos tienen una ambulancia que está a nombre de la Corporación Anglicana. Debían decidir si la cancelarían o la devolverían. La decisión era de ellos, aún no hemos recibido respuesta, ¡y han transcurrido 4 años!". El obispo aseguró que está muy preocupado, porque "cualquier accidente que ocurra con el vehículo, es responsabilidad de la Asociación Anglicana".

Un tercer aspecto dentro del conflicto -dice Apeleo- es que los mapuches no han cumplido con un punto del contrato de comodato en cuanto a cancelar un seguro para el hospital.

Calificó además como falso que los anglicanos hayan regalado el terreno a los mapuches, es más, aseguró que, apegándose a la ley, ellos informaron con un año de anticipación el finiquito del comodato, incluso, que tienen el derecho legal para cancelar el contrato si los dirigentes no cumplen. "Una de las cláusulas del contrato es que se prohíbe construir algo en el terreno. Ellos hicieron una casa para un proyecto educacional".

También aseguró que existen muchos otros desacuerdos entre la Iglesia Anglicana y los mapuches, y que por esas razones les "mandé un fax explicándoles a la comunidad mapuche que no estoy de ánimo de conversar con ellos respecto a la venta del terreno".

"Nunca hemos querido vender el terreno, incluso tenemos proyectado comprar más aún. No estamos dispuestos a vender".

Comentó que avisar sobre la cancelación del comodato, "no significa estar en contra del hospital, sino que hemos tenido el terreno por más de 100 años y tenemos proyecciones a mediano y corto plazo".

Frente a las eventuales protestas mapuches por la cancelación del comodato en el 2004 afirmó: "ellos pueden hacer lo que quieran. Nosotros iremos por la vía legal, tendremos una defensa y un proceso".

 

TIERRAS

El presidente de la asociación a cargo del Hospital Maquehue, Francisco Chureo, acusó ayer a la Iglesia Anglicana de haberse apropiado de tierras mapuches en el sector de Maquehue en forma fraudulenta y advirtió que tendrán que devolverlas.

"En Maquehue la Iglesia Anglicana no tendrá un metro de tierra más y además deberán entregar la que tienen actualmente, pero el conflicto por las tierras todavía no empieza", declaró.

El dirigente recordó que "en 1900 les prestamos las tierras y ellos, en forma fraudulenta, hicieron papeles a espaldas de la comunidad mapuche. Utilizaron a personas indígenas para que los documentos fueran legales. Antes nos tenían sometidos, ahora no, y eso les molesta profundamente".

MACHIS

Respecto al comodato que recibieron de los anglicanos hace 4 años, insistió que éste no dice nada sobre la incorporación de machis en el hospital, asegurando que éstas se ocupan de la sanación de quienes acuden al centro asistencial.

En su opinión, el obispo de la Iglesia Anglicana, no tiene derecho de cambiar a ninguna autoridad del hospital, porque "él no las ha puesto ahí. Nosotros somos autónomos, no tenemos por qué estarle pidiendo permiso de cada cosa que hacemos o dejamos de hacer".

Chureo se mostró sorprendido además por la ambulancia reclamada por los anglicanos, "no entiendo para qué necesita la iglesia una ambulancia, si las ambulancias son para los hospitales, y nosotros la estamos ocupando. "Hay cosas que tenemos que asumir, como la compra del vehículo, ¡pero si ellos nunca nos han dicho un precio, no vamos a ponérselo nosotros si somos los compradores!", ironizó.

DEUDA

Al referirse a la deuda monetaria con los anglicanos sentenció: "yo decidí pagar parte de esa deuda para que no me jodieran más. Ellos nos pasaron la plata para pagar las indemnizaciones de trabajadores que ocupaban en el hospital. Firmé un comprobante de recibo de la plata para pagarla a su gente, nunca firmé nada como deuda, porque no corresponde".

"Que el obispo Apeleo no venga a tapar la pobreza antigua con la riqueza anglicana", ironizó Chureo queriendo dejar en evidencia que el pastor estaría renegando su pasado al reclamar por la construcción de un inmueble en el terreno. "El obispo debe saber bien la diferencia entre ruca y casa, porque él se crió en una ruca. El concepto de ruca es un pensamiento mapuche y le molesta porque no sale en la Biblia". Aseguró que el contrato sólo establece que todo lo que sea construido debe ser para la Iglesia Anglicana y dijo que los mapuches están dispuestos a cumplir con ello.

Por María Teresa Bolados.


Copyright Sociedad Periodística Araucanía S.A.
Antonio Varas 945 - Temuco - Chile
Teléfono (56 45) 292929

Enlace al artículo original.