Viajaron desde Ercilla para testimoniar que los dirigentes Héctor Llaitul y José Llanquileo se hallaban en el funeral de su hijo, el día del atentado incendiario en Tirúa. Los padres de Alex Lemun Saavedra, el joven mapuche muerto en la ocupación del fundo Santa Alicia, en Ercilla, declararon ante el ministro en visita, Jaime Solís. Junto a ellos, declaró también la estudiante de Temuco, Angélica Ñancupil. A requerimiento del gobierno, el ministro instruye un proceso por Ley antiterrorista a raíz del incendio que destruyó unas cabañas en Lleu Lleu y unas instalaciones del aeródromo de Tirúa en noviembre del año pasado. En este proceso todavía no hay encausados. Los interrogatorios giraron en torno al dirigente Héctor Llaitul y a José Llanquileo, pololo de Angélica Ñancupil, y de otros cuatro dirigentes mapuches. "Yo contesté que conocía a Héctor Llaitul. El llegó al funeral de mi hijo y después se quedó cuatro o cinco días en mi casa", dijo Sonia Saavedra Horia. No pudo recordar los nombres de todas las fotos que le mostraron, agregó, porque al funeral en la comunidad de Requem Lemun, en Ercilla, llegaron unas 800 personas. "Vinieron de todas partes", precisó. El incendio en Cañete y Tirúa ocurrió en la misma época en que murió Alex Lemun, como consecuencia de un disparo de Carabineros durante la ocupación del predio de propiedad de Forestal Mininco. Atribulada, la mujer agregó que aún no se repone de esa muerte. "Tengo nueve hijos, pero siempre me faltará Alex en la mesa". Aparte, el abogado Pablo Ortega recordó que el dirigente José Llanquileo pronunció un discurso ante las cámaras de TV el día del funeral de Lemun. No estaba en la provincia de Arauco y tampoco Héctor Llaitul, dijo. Hoy, ambos están presos en Temuco por un proceso de asociación ilícita que instruyen los fiscales de la Novena Región. El profesional se quejó de los fiscales y dijo que a diferencia de los jueces del antiguo sistema han demostrado que "no tienen la independencia política" para tramitar algunos casos. Eduardo Lemun y Sonia Saavedra declararon por más de una hora ante el ministro Solís."Perder un hijo es terrible", dijo la mujer. De su muerte se enteró poco después de las 16 horas del 12 de noviembre de 2002. Había ido a Ercilla a cobrar el subsidio familiar de sus hijos y Alex Lemun se había quedado en la casa. "Llegué y escuché disparos y después ráfagas como de metralletas. Al rato me fueron a avisar que mi hijo estaba malherido. Lo trasladaron a Angol y luego a Temuco, donde murió. Tenía 16 años", precisó. Diario El Sur, 8 de agosto de 2003



