El subsecretario Andrade cree que el actual es un buen minuto para reflexionar sobre las vías en que se manifiesta la demanda indígena; y sobre la demanda indígena misma. No se trata –dice-, sólo de un asunto de tierras, “también es política, social, cultural, una demanda de reconocimiento, tradición, valores. Y en esto último tenemos deudas muy grandes, como este reconocimiento constitucional de pueblos originarios que hoy está en el Senado. Esa es una deuda, pero hay muchas otras". Diario El Sur, 9 de diciembre de 2002

 


lunes 9 de diciembre de 2002
Jaime Andrade, subsecretario de Mideplan
"Los mapuches saben
que la violencia los debilita"

El subsecretario Andrade cree que el actual es un buen minuto para reflexionar sobre las vías en que se manifiesta la demanda indígena; y sobre la demanda indígena misma. No se trata –dice-, sólo de un asunto de tierras, “también es política, social, cultural, una demanda de reconocimiento, tradición, valores. Y en esto último tenemos deudas muy grandes, como este reconocimiento constitucional de pueblos originarios que hoy está en el Senado. Esa es una deuda, pero hay muchas otras".
 
 

Roberto Amaro

Desde que asumió como subsecretario de Mideplan (de donde depende la Conadi), Jaime Andrade ha sido el que ha asumido la tarea de llevar adelante el diálogo y el trabajo con las etnias originarias. Llegó en un difícil momento para la institucionalidad indígena, profundamente cuestionada por las comunidades, y le ha tocado estas últimas semanas hacer frente a situaciones que han deteriorado la relación con el pueblo mapuche a raíz de la muerte de Edmundo Lemún y la detención masiva de los dirigentes de la Coordinadora Arauco Malleco. Justamente esta entevista se realizó en Temuco, mientras Andrade encabezaba reuniones de trabajo con gran parte de las organizaciones que no han adherido a la vía violenta para conseguir sus reivindiaciones.
-¿Cuál es el estado de situación en la Araucanía?
-La situación acá es normal, no hay nada anormal.
-Pero hay grupos mapuches radicalizados. Y justamente hay ya 22 detenidos relacionados con la Coordinadora Arauco Malleco.
-Los grupos radicalizados son absolutamente minoritarios, y por eso la situación es de plena normalidad.
-¿Qué tan minoritarios?
-Nosotros tenemos registradas unas dos mil 800 comunidades mapuches, y de esas solo unas 700 adscriben a una organización superior. Y vinculadas a la Coordinadora Arauco Malleco son sólo unas 20. La gran mayoría de las comunidades está por la vía del diálogo, por la vía pacífica para llevar adelante sus reivindicaciones sociales y territoriales. En ningún minuto se ha roto el diálogo con el pueblo mapuche organizado. La violencia es minoritaria, porque la gran mayoría de los mapuches saben que la violencia los debilita y desprestigia.

Equilibrar las cosas

-Serán pocos los violentos, pero son bastantes vistosos ¿no cree?
-Sin duda, porque los pocos hechos de violencia son muy noticiosos. No digo que algunos no sean graves, lo son, sólo que deben ponerse en equilibrio con las múltiples iniciativas de desarrollo que impulsa el gobierno. Pero la noticia se mueve con otras lógicas que pueden, de alguna forma, hacernos creer que se trata de todo el pueblo mapuche, y no es así.
-Usted dice que los mapuches en su gran mayoría rechazan a los grupos violentistas, sin embargo, se sabe que ha molestado mucho las últimas detenciones y especialmente la muerte del joven Edmundo Lemún.
-Sin duda hay una molestia por la muerte del joven Lemún, fue un hecho triste que generó una gran solidaridad y sensibilidad, pero de eso no puede deducirse que todo el mundo indígena se ha radicalizado.
-¿Hay seguridad que las otras comunidades seguirán por al vía pacífica el proceso de recuperación de tierras?
-El tema de las tierras es bueno para poner en perspectiva este tema. El último año hemos hecho funcionar eficientemente el Fondo de Tierras y Aguas, por el cual se le transfiere tierras a las comunidades, y los hechos de violencia, como tomas, han disminuido notablemente. De hecho en esta temporada de faenas forestales, el primer episodio de conflicto en mucho tiempo fue este en que murió el joven Lemún.
"Por ello este es un buen minuto para reflexionar sobre dos cosas: uno es el tema de las vías en que se manifiesta la demanda indígena; y dos, también es bueno reflexionar sobre la demanda indígena misma, porque ésta no es sólo de tierras, también es política, social, cultural, una demanda de reconocimiento, tradición, valores. Y en esto último tenemos deudas muy grandes, como este reconocimiento constitucional de pueblos originarios que hoy está en el Senado. Esa es una deuda, pero hay muchas otras".

Reconocer la particularidad

-Este tema del reconocimiento como pueblo se ha visto mezclado con la reivindicación de ser una nación, con bandera e himnos propios, una virtual cesesión.
-En muchos países del mundo se ha reconocido constitucionalmente a los pueblos originarios, como una manera de reconocer la diversidad que existen en esos países, como nosotros también tenemos. Y en ninguno de esos países ha habido una ceseción o separación del Estado. Lo que se demanda es un reconocimiento a su particularidad, a su cultura, tradiciones, cosmovisión. Aquí hay un pueblo que debe ser considerado y reconocido. Todo lo demás no es relevante.
-Pero ellos hablan de una nación distinta.
-Ahí hay un limite. Yo he estado en muchos países de América, y puede decir que en la región no hay ninguna organización, salvo la Coordinadora, que plantee una separación del país. No es la idea, pero sin duda que un pueblo es algo necesario. Plantear lo otro es no querer avanzar.
-No sólo la Coordinadora, sino que otras organizaciones como el Consejo de Todas las Tierras ha reclamado por una cierta persecución desde que se llevara adelante la reforma procesal penal en la Araucanía.
-Yo no conozco ninguna evaluación sobre un antes y un después de la reforma procesal respecta de los pueblos indígenas de la zona. Pero quiero decir una cosa claramente, sin ambigüedad: el que se reconozcan los derechos ancestrales del pueblo mapuche, que se reconozca su origen y cultura, no significa que las cosas se puedan hacer al margen de la ley. Esto es clave en este debate. Una cosa es la lucha por la identidad, pero ésta se da en un marco de estado de derecho. Lo que uno sí puede esperar es que en todos los casos donde hay detenidos o procesados, haya la mayor celeridad y transparencia del debido proceso.

Lenta justicia

-Hay denuncias de racismo hacia la fiscalía y las policías.
-No podría asegurar que hay racismo allí, pero de que el racismo existe en Chile, existe, eso es innegable. Está extendido en diversas áreas. Hasta en estos avisos laborales que piden "buena presencia", y eso significa que buscan ciertos cánones físicos y estéticos que no calzan con nuestras etnias originarias. Eso es racismo.
-Está bien, es claro que lo existe y muy arraigado, pero eso no quiere decir que en dos instituciones clave se pueda tolerar.
-Le digo que no tengo antecedentes de eso. Si de verdad hubiese situaciones como la que usted me dice, se trataría de algo muy grave y debería ser investigado.
-Un hecho: la misma fiscalía que ordenó la detención de estas 22 personas, no ha logrado aún avanzar en saber quién disparó contra Edmundo Lemún. ¿No es esa una diferencia desagradable?
-Mi opinión personal es que efectivamente en el caso del joven Lemún ya debía estar esclarecido.
-¿Tiene alguna idea de por qué no ha sido así?
-Lo desconozco, pero se ve como que ese ha sido un trámite lento para la gravedad del hecho. Yo ahí comparto que no ha sido lo acelerado que debía. Ha faltado celeridad.
-¿Intentará el gobierno dialogar con la Coordinadora para evitar nuevos hechos de violencia?
-No porque ellos nunca han estado dispuestos, han sido claros en eso. Y, segundo, nosotros no podemos dialogar con un grupo que está utilizando la violencia.

Demandas y plazos
Dos puntas que no se juntan

-Subsecretario, ¿qué tan cerca se está, por la vía de compra de tierras, de resolver definitivamente el conflicto mapuche?
-Estamos en la tarea de una hacer un catastro para decir claramente que hemos avanzado tanto, y que nos queda tanto por resolver. A la fecha, desde los gobiernos de la Concertación, se han transferido a loas comunidades más de 260 mil hectáreas, y sólo en el gobierno del Presidente Lagos se han transferido unas 130 mil hectáreas, y el compromiso era de 150 mil hectáreas.
-Pero, ¿se podría decir en cuántos años se resolvería esto?
-Hoy tenemos una alta demanda que es imposible cumplir en el corto plazo. Pero debiéramos tener claro en qué minuto, al actual ritmo, estará completada la demanda indígena total.
-Juéguese con un plazo.
-Hoy tenemos unas 200 carpetas de solicitud, por unas 140 mil hectáreas aproximadamente. Si esa fuera toda la demanda, bueno debería estar en un rango de cinco años o menos, es difícil decirlo.

“Sorprende la presencia
de no indígenas”

-Usted habla de que la Coordinadora es una organización radicalizada, pero en el Ministerio del Interior la califican como una “asociación ilícita terrorista”, y por eso se han querellado. ¿Comparte ese apreciación gubernamental?
-Yo desconozco los detalles de la investigación actualmente en marcha. Mi impresión es que hay todo un camino judicial por recorrerse para poder determinar algo como eso. Calificar organizaciones no es mi tema de trabajo, yo trabajo en la política nacional para las etnias.
-Le insisto, ¿es posible pensar que una coordinadora de comunidades, aunque pequeña, pueda ser considerada una “asociación ilícita terrorista”?
-No puedo decirlo. Lo que yo conozco, por el tiempo que llevo trabajando en el tema, es que así como hay una gran mayoría de comunidades que optan por el diálogo, sé que el caso de la Coordinadora es especial, porque ellos nunca han estado por dialogar. La Coordinadora es un grupo pequeño, una mayoría de jóvenes radicalizados, que han protagonizado hechos de violencia. Eso es claro y evidente.
"Lo que es sorprendente de estas detenciones, es que en la cúpula de esta organización haya personas no indígenas, y que además haya empresarios que antaño fueron militantes de ultraderecha. Eso nos llama la atención".


©2000 todos los derechos reservados para Diario del Sur S.A.


Enlace al artículo original.