Una veintena de mapuches interrumpió a gritos la noche del sábado la Misa de la Resurrección en la Catedral Metropolitana para reivindicar las antiguas demandas de igualdad civil, social y económica para la etnia chilena. Los manifestantes, que vestían sus trajes tradicionales, alzaron carteles y fue leída una prclama, primero en las afueras del templo y luego en su interior durante cinco minutos antes de acatar un llamamiento a la calma formulado por el arzobispo de Santiago monseñor Francisco Javier Errázuriz Ossa. Algunas leyendas de las pancartas protestaban por el repetido encarcelamiento de mapuches en los últimos meses en el sur del país, tras incidentes con la policía en ocupaciones de tierras en poder de empresas de explotación de bosques y de compañías de generación hidroeléctrica. Diario El Sur, 24 de abril de 2000
lunes 24 de abril de 2000
Activismo en la Catedral
Interrumpida misa pascual por mapuchesSANTIAGO. Una veintena de mapuches interrumpió a gritos la noche del sábado la Misa de la Resurrección en la Catedral Metropolitana para reivindicar las antiguas demandas de igualdad civil, social y económica para la etnia chilena.
- Gritos y pancartas alteraron el oficio religioso que la noche del sábado presidía el arzobispo de Santiago, monseñor Francisco Javier Errázuriz.
Los manifestantes, que vestían sus trajes tradicionales, alzaron carteles y fue leída una prclama, primero en las afueras del templo y luego en su interior durante cinco minutos antes de acatar un llamamiento a la calma formulado por el arzobispo de Santiago monseñor Francisco Javier Errázuriz Ossa.
Algunas leyendas de las pancartas protestaban por el repetido encarcelamiento de mapuches en los últimos meses en el sur del país, tras incidentes con la policía en ocupaciones de tierras en poder de empresas de explotación de bosques y de compañías de generación hidroeléctrica.
El grupo solicitó a la Iglesia Católica una mayor participación en el conflicto indígena, porque ésta no ha manifestado ninguna intención de interceder con las autoridades para encontrar una solución a sus problemas, a juicio de los activistas.
En la ocasión, los indígenas -ubicados a pocos metros del altar- exigieron ademas la libertad de los mapuches detenidos por actos de violencia ocurridos en la comuna de Collipulli, en la Novena Región.
Por último, los manifestantes entregaron una carta dirigida al arzobispo y se retiraron.
En la homilía de la misa pascual, después de silenciado el griterío, el presbítero Joaquín Alliende dijo que el país "tiene una deuda" con el pueblo mapuche.
En parte, aunque inoportuna en la misa, la protesta es justa, manifestó a su vez el arzobispo Errázuriz.
No hubo arrestos entre los manifestantes, que habían ingresado al templo como fieles comunes.
En vísperas de Semana Santa durante una liturgia en la ciudad de Punta Arenas, el obispo de la Región de Magallanes, monseñor Tomás González, pidió perdón por las responsabilidades que pudo tener la Iglesia en el violento trato a los indígenas de esos territorios durante la llegada del hombre blanco hace dos siglos.
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