Nosotros, los profesores, víctimas también de este modelo de explotación, solidarizamos y apoyamos las luchas y resistencia del pueblo mapuche-pehuenche, que lucha por recuperar sus tierras, su cultura y su dignidad. Nuestro gremio hace propia su lucha por la defensa de los derechos del pueblo indígena. Les manifestamos nuestro apoyo a la construcción de un sistema educacional que responda a las necesidades de los pueblos indígenas, propiciando el respeto, la interculturalidad y la educación bilingüe. Que para ellos existan planes y programas donde se les enseñe en su propio idioma. Que tengamos una historia de Chile común. El Siglo, Nº 927 - Del 16 al 22 de Abril de 1999

 Proyecto de Documentación Ñuke Mapu
Nº 927 - Del 16 al 22 de Abril de 1999http://www.elsiglo.cl

Crónica

Los profesores y el conflicto del pueblo mapuche
 
Jaime Gajardo Orellana
Presidente Regional Metropolitano
Colegio de Profesores de Chile A.G.

Con el objeto de comprender la realidad del pueblo mapuche, solidarizar con ellos y conocer sus propuestas, dirigentes del Regional Metropolitano del Colegio de Profesores accedimos a una invitación cursada por una agrupación de organizaciones indígenas. Así fue cómo el fin de Semana Santa nos dirigimos a la zona y pudimos visitar varias comunidades.
En las conversaciones nos dimos cuenta que existe la percepción, por parte de los mapuches, de una abierta discriminación hacia su pueblo. Relataron varios ejemplos que daban muestra de ello: discriminación en la escuela, el trabajo y la política. Un grupo de jóvenes nos contaba que el máximo nivel de escolaridad al que pueden aspirar es a 8vo. año básico, porque las escuelas sólo llegan hasta ese nivel en las zonas mapuches, y que en ciertos períodos del año están obligados a emigrar a otros lugares para encontrar trabajo, no quedándoles otra opción que hacerlo como temporeros. La inestabilidad laboral y la falta de previsión son aspectos críticos que les afectan.
También se quejaban que la Historia de Chile ha sido manipulada, tergiversada. Para ellos, la llegada de los españoles no es símbolo de civilización y progreso, sino de dominación, saqueo y destrucción. Tienen internalizado que hay 500 años de dominación y no 500 años de civilización. Ellos no están de acuerdo en cómo se enseña la cultura mapuche, porque se la muestra como algo que no es: guerreros, belicosos, cuando son amantes de la paz. Se falsea su cultura, su historia, sus creencias. Alegan que los propios textos escolares fomentan la discriminación hacia el pueblo mapuche, dificultando con esto aun más el sentirse integrados a la sociedad chilena.
Por otra parte, nos manifestaban que el sometimiento continúa, los colonizadores sólo han cambiado de nombre y actúan con métodos más sofisticados. Critican duramente el concepto de progreso y modernidad, que no considera a la persona; están dispuestos a adecuarse a los tiempos, pero sin perder sus tierras, sin la explotación indiscriminada de la naturaleza que rompe el equilibrio ecológico y sin la destrucción de la cultura de su pueblo.
Los mapuches sienten que la democracia está en deuda con su pueblo, que han existido muchas promesas incumplidas, que el papel de la CONADI ha sido frustrante y sienten, en definitiva, que no son escuchados.
Ahí nos pudimos dar cuenta que su gran demanda es por autonomía. Hablamos idiomas distintos, tenemos una cultura distinta; están organizados administrativamente en forma diferente a los campesinos del sur y del norte; tienen una idiosincrasia muy particular. Por lo tanto, el Estado chileno debería reconocer que es multiétnico y otorgarles autonomía, incluso para administrar su propia justicia.
En lo reivindicativo inmediato, reclaman por sus tierras usurpadas, que les devuelvan sus territorios, que no los sigan explotando las forestales.
Hay que resolver el problema indígena desde el propio pueblo mapuche, reconociendo como viven, su respeto hacia el medio ambiente, su cosmovisión.
Nosotros, los profesores, víctimas también de este modelo de explotación, solidarizamos y apoyamos las luchas y resistencia del pueblo mapuche-pehuenche, que lucha por recuperar sus tierras, su cultura y su dignidad. Nuestro gremio hace propia su lucha por la defensa de los derechos del pueblo indígena.
Les manifestamos nuestro apoyo a la construcción de un sistema educacional que responda a las necesidades de los pueblos indígenas, propiciando el respeto, la interculturalidad y la educación bilingüe. Que para ellos existan planes y programas donde se les enseñe en su propio idioma. Que tengamos una historia de Chile común.
Finalmente, hacemos un llamado a todos los trabajadores, a los sectores profesionales, a solidarizar con la lucha del pueblo mapuche. A las organizaciones, a asumir un compromiso real; a las fuerzas democráticas y populares, a comprometerse en la lucha de este pueblo originario.
 


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