Dos personas con características totalmente contrapuestas: uno es seguidor de la ecología profunda y de orígenes izquierdistas, el otro es empresario - accionista menor de Endesa- y militante de RN. Revista QuePasa 1429 Lunes 31 de Agosto al lunes 7 de septiembre 

 
 
 Los guardianes del Bío Bío 

Un activista de la ecología profunda, ex rockero y de origen izquierdista, forma dupla con un empresario de derecha, que estudió en Harvard, para poner en jaque el proyecto Ralco de Endesa.

Por Michele Chapochnick 


Sólo dos personas han logrado colocar en jaque a Endesa. Se trata de los responsables de la fuerte política comunicacional que ha puesto en los principales medios la polémica por el proyecto Ralco, los mismos que han logrado que un grupo de pehuenches tome conciencia de sus derechos legales para oponerse a la represa y que, en general, han creado estrategias como la compra de tierras para entregarla a los indígenas a objeto de que no se sientan presionados a vender sus predios. Lo interesante del caso es que estas personas son de características totalmente contrapuestas: uno es seguidor de la ecología profunda y de orígenes izquierdistas, el otro es empresario - accionista menor de Endesa- y militante de RN. 

Se trata del ex rockero y líder del Grupo de Acción por el Bío Bío (GABB), Juan Pablo Orrego, y el empresario Hernán Echaurren. El primero es identificado como el principal activista público en contra de Ralco, mientras que el segundo ha aportado sus conocimientos técnicos del mundo de los negocios para torpedear las cifras que entrega Endesa en relación con sus ofertas para los pehuenches. Uno ha conseguido amplificar las protestas por sus contactos con las organizaciones ecologistas internacionales y el otro, por ser un interlocutor válido para el mundo empresarial. 

Casado por segunda vez y con cinco hijos, Orrego (48) viene de una familia de izquierda. Dejó sus estudios de Biología en la Universidad de Chile por la música e integró el grupo de rock Los Blops, que tuvo su mayor auge entre 1969 y 1973. Perteneció a esa agrupación intermitentemente hasta 1982. Su postura antisistémica de entonces también lo llevó -en esos años- a vivir en la comunidad "Manchufela" y a formar parte del Grupo Arica, colectividad de desarrollo espiritual. Tras el golpe militar se exilió con su familia en Canadá. 

Orrego estudió Licenciatura en Bellas Artes con mención en música, en la Universidad York de Toronto, donde también realizó un master en Ecología. Su trabajo le significó ganar en 1997 un premio muy destacado en el área ambientalista: Goldman Enviromental Award, que se entrega anualmente a una persona de cada continente. Pero no todos son logros y primeras planas. Fue pastelero y trabajó tres años como peón agrícola en la Cascada de las Animas del Cajón del Maipo. 

Echaurren (44) vive con su señora y cinco hijos en una casa amplia en el barrio alto de la capital. Siempre estuvo rodeado de un entorno conservador, católico, de derecha y con antepasados como Ramón Freire y el general Prieto. Estudió economía en Colorado, Estados Unidos, y luego hizo un MBA en la Universidad de Harvard. Es socio de empresas como Exal (conocida como Technal), que factura US$ 50 millones al año, y Bosca. 

Fue uno de los fundadores de RN, trabajó en la campaña de Hernán Büchi y actualmente pertenece al comando de Sebastián Piñera, donde seguramente se hará cargo del área ambiental. 

Hasta hace algunos años, Orrego recibió financiamiento del magnate ambientalista Douglas Tompkins, quien ante sus cercanos asegura que se trata del único chileno que realmente sabe de ecología profunda, una de las corrientes más radicales del ambientalismo. Según personas que trabajaron para Tompkins, éste colaboraba con el líder del GABB para que prepara un gran libro sobre la deforestación en Chile y también le financió asesorías legales. Fuentes proclives a la construcción de Ralco le critican que su preocupación por la etnia pehuenche es sólo un giro táctico para oponerse a la central, ya que su verdadero credo es la protección de los ecosistemas. No así en el caso de Echaurren, quien tiene una antigua preocupación por la calidad de vida de los indígenas del Alto Bío Bío por razones familiares. 

Pero lo cierto es que Orrego tiene una larga historia de trabajo con etnias. 

Su primer contacto con indígenas fue en Ecuador, donde estudió quechua y antropología. También estuvo en contacto con indios de Perú. Su vinculación definitiva al tema se originó cuando fue contratado por la DIF mexicana (Desarrollo Integral de la Familia) para hacer un centro de desarrollo comunitario para la cultura de los Huicholes. 

Mientras se desempeñaba como encargado de comunicación de la Comisión Especial de Pueblos Indígenas, ESPN lo invitó a bajar el Bío Bío y a hablar de la represa. Volvió dispuesto a hacer algo para evitar las inundaciones. 

Junto a Esteban Tomic y José Aylwin, entre otros, formó el GABB en 1991. 

La familia de Echaurren ha estado ligada al Bío Bío desde el siglo pasado. 

Su tatarabuelo, Martín Bunster, intentó quitarles las tierras a los indígenas. 

Durante su niñez veraneaba en esa zona, donde conoció y se encariñó con sus habitantes originarios. El sitio les fue expropiado en la UP, pero él siguió en contacto con su gente. Aunque no se considera ecologista, cuando supo de las intenciones de Endesa empezó a escribir cartas a El Mercurio. 

Tras esas publicaciones, Orrego lo llamó para que trabajaran juntos. 

La dupla siempre ha compartido una visión más progresista frente al medio ambiente por sus estadías en el extranjero. Desde 1993, los une el GABB, donde también laboran Cristián Opaso y Rodrigo Garretón. El organismo subsiste gracias a aportes de organizaciones europeas. En este momento recibe US$ 43 mil anuales de la Sociedad Sueca para la Conservación de la Naturaleza, US$ 2 mil mensuales que entrega Echaurren y contribuciones esporádicas. 

Un estilo confrontacional caracteriza a Orrego, quien es la cara visible del GABB y realiza un trabajo directo de concientización con los pehuenches. 

Echaurren tiene un rol menos vistoso; se dedica a estudios económicos y de factibilidad. Así, exhibe argumentos y números para asegurar que una central hidroeléctrica no es la alternativa más barata de generación de energía. También investigó las tierras que Endesa ofrece a los indígenas, concluyendo que son de mala calidad e incluso "invivibles". Además, hizo cálculos sobre las tasaciones de los predios de los pehuenches y sostiene que están mal hechas. 

Echaurren ha hecho un costoso trabajo para mejorar la vida de los pehuenches y para que sientan que tienen libertad de no permutar sus propiedades. Compró dos fundos de tierras templadas que sirven de complemento para las actividades de los indígenas: "Los Pitíos" (mil hectáreas) para pastoreo y "Las Mayos" (60 hectáreas), que es un sitio de llegada cuando bajan a la feria de Santa Bárbara y donde pueden guardar los animales en espera de que mejoren sus precios. También compró un camión para que los indígenas comercialicen sus productos en la feria. 

Las 800 acciones de Endesa que tiene Echaurren le sirven para asistir a las juntas. Además, ha vendido o regalado algunas a personas afines para que concurran a esas reuniones y existan, así, más voces disidentes. Orrego, por ejemplo, cuenta con cinco acciones. 

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Orrego: en su defensa del alto Bio-Bio, el ecologista ha recibido ayuda del empresario Douglas Tompkins.

 

 
 GABB 
El GABB es apoyado por varios grupos, como el Consejo de Todas las Tierras y el Instituto de Ecología Política, los diputados de la Bancada Verde y diversos profesionales. Además, cuenta con la asesoría de un grupo de abogados. Se trata de Roberto Celedón, Matías Coll y Alex Quevedo, coordinados por el profesor José María Bulnes. 

Orrego cree que por la legalidad que ampara a los pehuenches que no desean vender su tierra este conflicto va a terminar con la central paralizada "legal y civilizadamente". Pero Echaurren define el conflicto como el "Chiapas" chileno y afirma que puede desencadenar una confrontación armada. A pesar de ello, no deja de reconocer todo lo que han avanzado. Además de recordar que el proyecto Ralco está congelado, cuenta cómo Endesa ha ido mejorando su oferta: "Al principio sólo ofrecía parte de el fundo 'El Barcó y casas a secas. Hoy, tres fundos completos y viviendas con complementos". 

 

  Revista QuePasa 1429
Lunes 31 de Agosto al lunes 7 de septiembre 
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