mó el gerente del proyecto Ralco, Cristián Maturana, la empresa está segura que antes de la inundación se habrá presentado y aprobado el ciento por ciento de las solicitudes de permutas de terreno (actualmente de se han presentado 82 de las 91 peticiones necesarias para concretar el proyecto), sus ejecutivos aclararon que de lo contrario Endesa pedirán la intervención del Ministerio de Economía. Esto, porque -dijeron- el país tiene ordenamiento jurídico que establece el procedimiento para llevar a cabo los proyectos de bien público, como calificaron a la central Ralco. La Epoca, 18 de Junio de 1998

Año 3 No. 780 - Jueves 18 de junio de 1998
Empresa pedirá intervención de Economía sino hay más solicitudes de permuta
Ralco: Endesa proyecta inundar el Alto Biobío a finales del año 2001
El gerente general de Pangue, Ignacio Swett, explicó que si alguna persona no quiere aceptar la permuta, Endesa tendría que recurrir a la servidumbre legal. Esto implica que el Ministerio de Economía debe determinar un monto para indemnizar a la familia pehuenche respectiva. La Epoca/Santiago Para fines del 2001 la Empresa Nacional de Electricidad (Endesa) tiene pensado inundar las tierras del Alto Biobío, acción que marcará el inicio de las operaciones de la central hidroeléctrica Ralco.
Así lo afirmó el gerente del proyecto Ralco, Cristián Maturana, quien informó que el segundo semestre se comenzará a adjudicar los contratos para las obras civiles menores, como el túnel de desvío del Biobío; y a fines de este año, los contratos principales.Si bien la empresa está segura que antes de la inundación se habrá presentado y aprobado el ciento por ciento de las solicitudes de permutas de terreno (actualmente de se han presentado 82 de las 91 peticiones necesarias para concretar el proyecto), sus ejecutivos aclararon que de lo contrario Endesa pedirán la intervención del Ministerio de Economía. Esto, porque -dijeron- el país tiene ordenamiento jurídico que establece el procedimiento para llevar a cabo los proyectos de bien público, como calificaron a la central Ralco.
El gerente de Pangue, Ignacio Swett, explicó que la empresa tiene dos caminos para concretar la construcción de la central hidroeléctrica: las servidumbres voluntarias, como lo han hecho hasta ahora con la presentación de solicitudes de permuta; o las servidumbres legales.
"En el caso que haya una persona que no quiera aceptar la propuesta, caería la servidumbre legal. Eso significa que hay que establecer el monto de la indemnización (...) Habría que recurrir al Ministerio de Economía, a la Comisión de Hombres Buenos para determinar el monto", agregó.
Maturana especificó que de faltar permutas pedirán la intervención de esa secretaría de Estado a principios del 2001. "De ahí hay suficiente plazo para hacer el trámite en la Comisión de Hombres Buenos y para que se determinen los montos".
Mala intención
El gerente de Pangue calificó de "absolutamente falsas" y " mal intencionadas" las imputaciones que grupos ecologistas han realizado sobre el mecanismo usado por la empresa para lograr la aceptación de las permutas por parte de los pehuenches. Al tiempo, acusó a estos grupos de ser quienes presionan a los indígenas. "Incluso tienen gente durmiendo en sus casas para impedir que se acerquen a Endesa", dijo.También negó que existan dos desistimientos a las solicitudes, tal como el martes recién pasado lo informara el director de la Conadi, Domingo Namuncura. "Nos contactamos con las dos familias y nos dijeron que no firmaron nada (...) A lo mejor el señor Namuncura no sabe esto o tiene dos desistimientos de los que nosotros no sabemos", dijo.
En relación a las denuncias acerca de lo inhóspito de los terrenos que Endesa entregará en permuta, como el fundo El Barco, Swett sostuvo que son perfectamente habitables. "Tenemos registros que dicen que en El Barco no cae más nieve que en el sector de Chenqueco (varios metros más abajo)", afirmó.
Hasta la fecha Endesa tiene las autorizaciones para el aprovechamiento de aguas (1987), de la Comisión Nacional del Medio Ambiente (1997) y para la construcción de las obras hidráulicas (1998). Sólo les resta la aprobación de las permutas por la Conadi.



