Con la participación de alrededor de 500 mujeres de las cuales catorce lo hicieron desde Chubut, más precisamente de la zona de Cushamen y Lago Rosario, se desarrolló la semana pasada el 1º Encuentro Nacional de Mujeres Campesinas y Aborígenes. Desde el reclamo por una ley de reforma agraria con participación indígena y campesina hasta la excención de cargas impositivas y tasas diferenciadas a los campesinos, fueron las conclusiones en torno a la tierra. Pero el pedido también incluyó reglamentaciones para la extracción de recursos naturales, garantizando la participación del campesinado, generando mecanismos de consulta ante emprendimientos como represas o explotaciones mineras o forestales, etc. El Chubut (Esquel), 31 de octubre de 2003. 

 
El Chubut (Esquel), 31 de octubre de 2003.
PARTICIPARON DELEGACIONES DE LAGO ROSARIO Y CUSHAMEN.

Se realizó el Encuentro Nacional de Mujeres Campesinas y Aborígenes


Con la participación de alrededor de 500 mujeres de las cuales catorce lo hicieron desde Chubut, más precisamente de la zona de Cushamen y Lago Rosario, se desarrolló la semana pasada el 1º Encuentro Nacional de Mujeres Campesinas y Aborígenes.

El evento fue promovido por TRAMA, una Red de ténicas e instituciones que trabajan con mujeres rurales y fue el escenario para la exposición de las problemáticas y urgencia del sector en los distintos puntos del país. El Programa de Desarrollo e Incentivo Artesanal PRODIA y el PSA se hicieron presentes con la participación de artesanas de Chubut. La técnica de la región noroeste chubutense y miembro de TRAMA, fue Ruth Guerrero que acompañó a las mujeres de esta provincia.

Las tres jornadas desarrolladas en el Hotel Central Park se nutrieron de paneles y trabajos en grupo de todas las mujeres asistentes, aborgando diversas temáticas que fueron desde la educación, medioambiente, trabajo y producción, problemática de tierras, identidad y salud. El cierre se llevó a cabo en el Teatro Nacional Cervantes, donde se dió lectura a las conclusiones presentadas por las mujeres rurales y aborígenes, que fueron entregadas a la senadora y primera dama, Alicia de Kirchner, quien asistió en representación del Presidente de la Nación.

El Encuentro Nacional de Mujeres Rurales surgió como resultado y demanda de más de trescientos grupos conformados exclusivamente por mujeres en el campo, con el apoyo de diversas instituciones y programas gubernamentales y no gubernamentales que han promovido su protagonismo y estimulado su organización.
Las más de quinientas delegadas que se hicieron presente la semana pasada en la Ciudad de Buenos Aires representan a alrededor de 600 mil mujeres campesinas de todo el país.
 

CONCLUSIONES

Desde el reclamo por una ley de reforma agraria con participación indígena y campesina hasta la excención de cargas impositivas y tasas diferenciadas a los campesinos, fueron las conclusiones en torno a la tierra. Pero el pedido también incluyó reglamentaciones para la extracción de recursos naturales, garantizando la participación del campesinado, generando mecanismos de consulta ante emprendimientos como represas o explotaciones mineras o forestales, etc..
Las mujeres hacen incapié en una política de titulación de tierras y detener, lo que denominan, la extrajerización de tierras. «Que la distribución de la tierra sea acorde a las posibilidades de cada familia o región, sin favoritismo partidarios.  Frenar todo intento de desalojo y atropellos a campesinos y aborígenes, en caso de familias desalojadas que el gobierno se haga cargo de devolverle la tierra», añaden. Además de solicitar el loteo de tierras fiscales con créditos blandos para los campesinos que no poseen propiedad, exigen que se investigue la entrega y venta de títulos de tierra y las condiciones en que se hicieron.

En el ámbito de la educación solicitan que las instituciones respondan a las demandas de la comunidad y que las provincias garanticen la implementación efectiva de la EGB rural. Reclaman que los maestros bilingües no trabajen «en negro» y que se enseñen las culturas originarias «para que los chicos no se avergüencen» y que las becas lleguen no sólo por puntajes sino por situación económica de cada una de las familias con escasos recursos.

En otro orden, pidieron que entre los planes jefes de hogar se contemple capacitaciones en lo rural para que puedan permanecer en sus lugares de origen y pensiones para mujeres rurales. «Que una representante campesina elegida por nosotras sea reconocida por cada provincia y la nación y sea escuchada por las autoridades para que pueda informar sobre nuestra realidad que está pasando, cómo funcionan las cosas y demás verifique que los pedidos se lleven a cabo», puede leerse entre las conclusiones.
 

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