Los habitantes de cinco comunidades tawahka, que viven al sudeste de la Biosfera del Río Plátano, en Honduras, conocieron la luz eléctrica y la televisión a finales del año pasado, gracias a una donación del Gobierno cubano. "La idea es que los indígenas hondureños también se beneficien de los programas de ayuda que en educación y salud Cuba le ofrece a Honduras desde 1998", apostilló el embajador de Cuba en Honduras, Alberto González Polanco, un médico que llegó a Honduras a finales de 1998, tras el huracán "Mitch". Los Andes (Mendoza), 12 de enero de 2003. 

 
 

Los Andes (Mendoza), 12 de enero de 2003.

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Honduras: cinco comunidades conocieron luz eléctrica y televisión en 2002


Tegucigalpa- Los habitantes de cinco comunidades tawahka, que viven al sudeste de la Biosfera del Río Plátano, en Honduras, conocieron la luz eléctrica y la televisión a finales del año pasado, gracias a una donación del Gobierno cubano.

El presidente cubano, Fidel Castro, envió a la etnia cinco paneles solares para la generación de electricidad, tres computadores, televisores, programas educativos, vídeos con dibujos animados y unos 1.000 juguetes para niños.

El embajador de Cuba en Honduras, Alberto González Polanco, dijo a EFE que la primera población tawahka en recibir luz eléctrica, en septiembre de 2000, fue krausirpe, con unos 300 habitantes.

Las primeras plantas de krausirpe producían energía con derivados del petróleo, pero fueron sustituidas por paneles solares que se instalaron en diciembre de 2002 en las comunidades de krautara, yapwas, kanakasna y parawas.

El diplomático indicó que un censo del año pasado registró que la población tawahka es de 1.136 personas.

De ellos, alrededor del 90 por ciento conserva la pureza de su etnia, mientras que el resto son mestizos con sangre de misquito, otro de los cinco grupos indígenas que viven en el este de Honduras, fronterizo con Nicaragua.

González Polanco es un médico que llegó a Honduras a finales de 1998, tras el huracán "Mitch".

Cuando los cubanos llegaron a las comunidades tawahkas, situadas entre los departamentos de Olancho y Gracias a Dios, su población era de 927, de los que 726 eran puros.

Como jefe de las brigadas médicas que Cuba envió a Honduras, González Polanco se instaló en La Mosquitia, una región postergada que en parte abarca la Biosfera del Río Plátano, reserva que en 1980 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

El diplomático, que recién asumió el cargo de embajador, indicó que Castro se enteró de la necesidad de energía eléctrica de los tawahka -único grupo étnico en peligro extinción- a través de un reportaje de un periodista cubano, e hizo la donación.

En 1999, los tawahkas habían solicitado ayuda médica a través de la entonces primera dama de Honduras, Mary Flake de Flores, quien recibió respuesta favorable a su petición.

González Polanco relató que los indígenas recibieron con "un asombro indescriptible la energía eléctrica y las imágenes de televisión, lo que nunca antes habían visto. No sabían si reír o llorar".

"El asombro fue mayor cuando vieron un vídeo de ellos mismos que les hicimos en una de las giras de trabajo con los médicos cubanos que trabajan en sus comunidades", agregó.

Según el embajador de Cuba, antes de que tuvieran energía eléctrica, los indígenas se acostaban hacia las seis de la noche, "ahora lo hacen a las nueve de la noche".

Las cinco comunidades de los tawahka son atendidas por dos médicos y un técnico en laboratorio cubanos.

Antes de que llegaran los médicos cubanos a la zona, los índices de muerte por enfermedades comunes eran altos.

Ahora los decesos se han reducido tanto, que en 2001 solamente hubo dos, mientras que en 2002 la cifra fue de uno, acotó González Polanco.

De las cinco poblaciones tawahkas, sólo las tres que tienen escuela recibieron computadores, que aprenderán a usar a través de un educador que el Gobierno de Cuba enviará en los próximos días.

González Polanco comentó que los tawahka, por el abandono en que viven y la falta de centros de educación, "quizás nunca van a tener un médico de su propia etnia".

Dijo que le propondrán a Honduras un programa mediante el cual niños tawahkas que finalicen sus estudios primarios, continúen su formación secundaria y universitaria en Cuba.

"La idea es que los indígenas hondureños también se beneficien de los programas de ayuda que en educación y salud Cuba le ofrece a Honduras desde 1998", apostilló González Polanco. EFE

Germán Reyes
 

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