Dos de los cuatro detenidos que están en ayuno desde hace 73 días en la cárcel de Angol fueron hospitalizados ayer debido a su avanzada desnutrición.
Aunque recién mañana asumirá oficialmente la Arquidiócesis de Concepción, monseñor Fernando Chomali ya tomó una de las responsabilidades que marcaron a su antecesor, el actual arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati. El ayuno que mantienen por 73 días cuatro mapuches en Cañete será uno de los temas que analizará hoy con el ministro secretario general de la Presidencia, Cristián Larroulet.La cita se suma a otra realizada ayer con la vocera de los huelguistas del penal de Angol, Natividad Llanquileo, quien le explicó al obispo que la medida de presión sólo se depondrá si se anula el juicio por el ataque al fiscal Mario Elgueta, resolución que la Corte Suprema dará a conocer el 3 de junio.
"Él pidió conversar conmigo, así como pidió Natividad. Toda persona que quiera hablar conmigo será bien recibida", afirmó ayer el nuevo arzobispo.
Anoche, al llegar a Concepción, Larroulet confirmó la cita y sostuvo que "todos los temas de contingencia son tratados en estas visitas y por supuesto que también pienso conversar con él sobre ese tema (huelga de hambre)".
Respecto de la posibilidad de pedir a Chomali que facilite el diálogo con los huelguistas, tal como lo hizo el año pasado monseñor Ezzati, Larroulet sostuvo que "la situación es completamente distinta de la que existió el año pasado. Hoy día estamos en presencia de un proceso en que el Gobierno ya hizo todas las acciones que se comprometió en ese momento. Cambiamos la legislación antiterrorista, cambiamos la legislación para que ningún civil fuera procesado por la justicia militar y hemos hecho otras acciones que las comunidades mapuches conocen".
Respecto de asumir el rol de su antecesor en este tema, Chomali comentó que "siempre voy a ser un facilitador del diálogo, porque lo propio de la Iglesia es generar vínculos entre todas las personas y los estamentos sociales".
Mientras, Ramón Llanquileo y José Huenuche fueron internados ayer en el hospital de Victoria por síntomas de desnutrición (han perdido 19 kilos). Hoy serían alimentados con suero para recuperar nutrientes. Los otros dos huelguistas, Héctor Llaitul y Jonathan Huillical, fueron evaluados y retornaron al penal, donde están bajo vigilancia médica las 24 horas.
FABIÁN ÁLVAREZ E IVÁN FREDES




