Cuando el sol y la luz cubren el espacio visible se dice Akui We Tripantu (llego el año nuevo) o también Winoi We Tripantu (regresa la salida del sol)

De esta manera en el amanecer del día 24 de junio se inicia otro ciclo de vida en el mundo mapuche y en la madre tierra.

Por lo general es un día de reencuentro, de armonización y equilibrio de las relaciones humanas.

Los ancianos cuentan historias a los niños, y a través del nütram, conversación mapuche, los aconsejan. Tomando mate, comiendo sopaipillas y bailando se pasa la noche.

Al observar una determinada posición de un grupo de estrellas llamadas pürapa nao, kapura y wünelfe (lucero del amanecer), los sabios mapuche sabían cuál era el momento preciso antes del alba.

El Wetripantu se determina por el ciclo lunar de We Küyen o luna nueva y Pür Küyen o luna llena, además del cambio climático y el brote de las primeras plantas, posteriormente anidan los pájaros y nacen los nuevos animales.