Como se tenia previsto, nada de lo que habían prometido las autoridades de Gobierno en relación a la reestructuración de la Conadi se cumplió, quedando la institución manchada, tapada por un manto de situaciones oscuras y dudas sobre los objetivos que debe cumplir este servicio... Asamblea de Pueblos Originarios de Santiago, Noviembre 2001 (2001-11-20)
Dudosos antecedentes de la Conadi
La muerte de Paul Laharoa, se suma a una serie de situaciones dudosas porque la encargada de desarrollo de la Oficina de Conadi Santiago, Andrea Aravena espera un hijo del fallecido funcionario, mientras los diarios relatan que Magnolia Huaquilaf, hermana del jefe de Oficina, se encontraba supervisando proyectos y se la nombra como la novia de Laharoa, quien era casado con dos hijos situación que tambien fue dado a conocer por los medios de comunicación.
Por otra parte Laharoa, dejo pendiente un juicio en un juzgado de la policía local, por conducir en estado de ebriedad en compañía de Andrea Aravena, mientras Marcos Huaiquilaf, declaraba públicamente por la televisión de la perdida del mejor funcionario de este servicio, esto relata sin lugar a dudas un decadente deterioro moral y orgánico de este servicio.
Si todos estos antecedentes son públicos y las autoridades de gobierno están plenamente informadas, ¿Cuál es el objetivo de proteger a estos funcionarios? Será que la derecha tiene razón en denunciar que de este servicio se extraen los recursos para la campaña política de la concertación, es la pregunta que todavía las autoridades no pueden responder al movimiento indígena.




