Probablemente las palabras del alcalde de Tirúa, Adolfo Millabur, son las que mejor resumen el sentir de las distintas instancias frente a la Ley Indígena: "Es sólo una aspirina, para un enfermo que requiere de cirugía mayor". Los distintos participantes en las jornadas de reflexión del Programa de Derechos Indígenas del Instituto de Estudios Indígenas de la Ufro, sobre la Ley 19.253 a 10 años de su promulgación, coincidieron en que si bien esta legislación ha representado avances para los pueblos originarios, hoy requiere de urgentes modificaciones para responder a nuevas demandas. A juicio del ex ministro secretario general de la Gobierno, Enrique Correa, quien participó como panelista en este encuentro, la existencia de esa ley ha representado un progreso efectivo para el pueblo mapuche, aunque no todo lo que debiera. "Hay muchas cosas pendientes. Desde ya está pendiente un reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas y un reconocimiento a sus derechos políticos. Son pueblos originarios que tienen derecho a participar como pueblo en la institucionalidad chilena, no sólo como individuos". Austral de Temuco, 12 de Octubre de 2003

 

 
 
Año LXXXVIII - Nro. 31.669Domingo 12 de octubre de 2003

Urgen modificaciones a Ley Indígena

El encuentro contó con la participación de destacados panelistas que entregaron su visión a 10 años de promulgada la Ley Indígena.

Probablemente las palabras del alcalde de Tirúa, Adolfo Millabur, son las que mejor resumen el sentir de las distintas instancias frente a la Ley Indígena: "Es sólo una aspirina, para un enfermo que requiere de cirugía mayor".

Los distintos participantes en las jornadas de reflexión del Programa de Derechos Indígenas del Instituto de Estudios Indígenas de la Ufro, sobre la Ley 19.253 a 10 años de su promulgación, coincidieron en que si bien esta legislación ha representado avances para los pueblos originarios, hoy requiere de urgentes modificaciones para responder a nuevas demandas.

A juicio del ex ministro secretario general de la Gobierno, Enrique Correa, quien participó como panelista en este encuentro, la existencia de esa ley ha representado un progreso efectivo para el pueblo mapuche, aunque no todo lo que debiera. "Hay muchas cosas pendientes. Desde ya está pendiente un reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas y un reconocimiento a sus derechos políticos. Son pueblos originarios que tienen derecho a participar como pueblo en la institucionalidad chilena, no sólo como individuos".

Junto a la presentación de la Ley Indígena en el gobierno de Aylwin, que se concentró básicamente en la reparación a las demandas por tierras, Correa manifestó que fue presentada una reforma constitucional para reconocer a los pueblos indígenas y una ratificación del Convenio 169 de la OIT que consagra la injerencia de los pueblos indígenas en el manejo y destino de los recursos naturales que hay en sus territorios.

"Lamentablemente, ni la reforma constitucional, ni el Convenio 169 han obtenido votos suficientes en el Parlamento para su aprobación. Hay falta de mayoría política y yo espero que la derecha se dé cuenta de una vez que la nación chilena va a ser más unida si reconoce su naturaleza pluriétnica y pluricultural".
 

 

PROFUNDIZACION
 

 

Por su parte, José Aylwin, coordinador del Programa de Derechos Indígenas de la Ufro, coincidió con el planteamiento de Correa y expresó que la Ley Indígena "requiere de una profundización de los derechos reconocidos, los que deben ser acompañados por reformas de tipo constitucional y actualización y ratificación de los convenios internacionales en esta materia".

En su opinión, la ley aborda las demandas centrales de los pueblos indígenas de fines de los 80 y comienzos de los 90 como la protección y ampliación de la tierra, y la participación en el Estado. A 10 años de su promulgación, "emergen otras demandas más complejas para el Estado chileno, que tienen que ver con la autonomía o con controlar procesos propios de los pueblos indígenas. Demandas que tienen que ver con el territorio, ya no sólo con la tierra sino también con los recursos naturales. Sin duda que el desafío para la legislación nacional es poder asumir esas nuevas temáticas".
 

 

POLEMICA
 

 

No exento de polémica estuvo este encuentro durante el debate que se desarrolló al término de las exposiciones de los panelistas. La dirigenta mapuche y consejera nacional de la Conadi, Isolde Reuque, manifestó su molestia por no haber podido intervenir cuando se le dio la palabra a la asamblea. "Desconozco por qué no se me dio la palabra. Ellos me conocen y saben lo crítica que soy yo con el mundo de los estudiosos".

Según dijo, le molestó que en el encuentro quedara la sensación que no se ha avanzado durante los gobiernos de la Concertación. "Una de las cosas que yo quería plantear es que se ha avanzado a pasos agigantados con los distintos cuerpos legales que ha habido en el país. Si yo hoy día soy consejera de confianza del Presidente de la República, es porque creo que los tres gobiernos de la Concertación han puesto toda una voluntad para que esta Corporación Nacional de Desarrollo Indígena se lleve adelante de la mejor forma. Si las cosas no han salido como el Presidente y como los indígenas queremos es porque no ha habido total voluntad en el Parlamento chileno, especialmente en la derecha, pero también en algunos parlamentarios de la Concertación".


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