memoró los 511 de la llegada de Colón a América con diversas actividades en las que brillaron los trajes típicos. Con distintas actividades, desarrolladas en un ambiente de tranquilidad, y donde participó la comunidad española residente en Concepción, ayer se conmemoró el Día de la Hispanidad. A las 11 horas, autoridades de gobierno y consulares pusieron las primeras ofrendas florales a los pies del monolito de Bernardo O`Higgins en la Plaza de los Tribunales y media hora más tarde repitieron el acto en la estatua de Pedro de Valdivia, al son de los respectivos himnos nacionales interpretados por la banda instrumental de la Guarnición Militar de Concepción. Más tarde, una misa en la Catedral, presidida por el arzobispo de Concepción monseñor Antonio Moreno, dio cuenta del significado evangelizador de la fecha. Sostuvo que los países no son entidades fijas y que constantemente están traspasando los límites. "Los motivos de las migraciones luego desaparecen y los resultados quedan, porque existe de fondo una gran motivación que es el anhelo de reconstruir la humanidad y el hombre no está hecho para vivir intercontinentalizado". Precisó que no hay razas que valgan más que otras, pues no hay diferencias esenciales en las personas, por lo que este día debiera ser de profunda unidad, donde se recuerde como una migración con sentido espiritual, donde pudo haber errores y faltas, pero que buscó la perfección en la conexión a los pueblos. Llenas de vuelos, velos y flores, mujeres de la colectividad se vistieron con trajes típicos de la Madre Patria y dejaron canastas con alimentos y regalos en el altar. Las celebraciones terminaron con un vino de honor, en el Centro Español. El Sur, 13 de Octubre de 2003



