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un túnel cada vez más oscuro parece entrar el proyecto Ralco en el
Alto Biobío, porque de acuerdo a interpretaciones jurídicas, el último
recurso presentado por Endesa lejos de despejar el camino puede complicarlo
aún más.
De hecho al interior del gobierno existe
molestia por la acción de Endesa que interpuso un recurso de protección
contra la Superintendencia de Electricidad y Combustibles, por haber
retenido de facto la notificación de la tasación de los terrenos de
las cuatro familias pehuenches que aún se oponen a entregar sus predios,
y que les permitiría tomar posesión de ellos de acuerdo a lo que establece
la ley eléctrica.
Endesa, según versiones de gobierno,
se había comprometido, en el marco de las negociaciones con el subsecretario
Jaime Andrade, a notificar oportunamente de esta acción legal, lo
que no se cumplió ya que sólo se enteraron ayer por los medios de
comunicación.
La retención de la tasación de los
terrenos fue solicitada por el subsecretario Andrade tras una petición
de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que luego de una
denuncia de las familias pehuenches ordenó mantener el estatu quo
del proyecto hasta no resolver el fondo de la demanda.
Según el abogado Alex Quevedo, representante
de las familias indígenas, si la Corte de Apelaciones acoge favorablemente
este recurso de Endesa se produciría un nuevo conflicto judicial,
porque la medida chocaría con la orden precautoria del Sexto Juzgado
Civil de Santiago que impide la inundación de los terrenos. El punto
contradictorio, a jucio de Quevedo es que el objetivo de Endesa de
tomar posesión de los terrenos es exclusivamente inundarlos.
Además, añadió, implicaría violar la
Constitución que establece respetar los tratados internacionales.
Al cumplir el trámite de la tasación se violaría el compromiso con
la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Ante el complejo escenario, el gobierno
prefirió ayer no entregar una versión oficial, argumentando que aún
no ha sido notificado del recurso de Endesa.
Embalse
Para la operación de una central hidroeléctrica
es fundamental el embalse, donde se acumula el agua durante los meses
de invierno para utilizarla en la generación de energía en los periodos
del año cuando no hay precipitaciones.
Además, el embalse se conecta con un
túnel de aducción que tiene una pendiente tal que permite el ingreso
del agua con la fuerza necesaria para operar las turbinas que en definitiva
generan la electricidad.
En el caso de Ralco se trata de un
embalse de 1.222 millones de metros cúbicos que inundará 3 mil 467
hectáreas. Para que la central pueda operar a mediados de 2004, es
necesario iniciar el proceso de llenado en los primeros meses del
próximo año. El llenado completo, se estima que demorará unos tres
meses y se deben aprovechar los deshielos del verano y las primeras
lluvias del próximo invierno. |