Símbolo de la resistencia pehuenche contra la construcción de la central Ralco, se siente dolida, engañada y sola en su lucha contra Endesa. Admite que no le quedó otro camino que permutar 3,8 hectáreas de sus tierras para que sean inundadas por la central hidroeléctrica Ralco. Nicolasa dijo estar cansada y preocupada por su hijo enfermo y su avanzada edad, razones que la llevaron a aceptar el ofrecimiento de Endesa, que le entregará una propiedad de 77 hectáreas, ubicada a 15 kilómetros al noreste de Santa Bárbara, en Vilucura. Nicolasa dice que a diferencia de las otras 71 familias reubicadas, a ella no la sacan de sus tierras con una pala, ya que sólo cederá de ella 3,8 hectáreas, conservando el resto, porque ahí reside su hijo. Dijo haberse alejado de los pehuenches que decían estar con su causa "porque al final nada hicieron por la lucha. Todas esas mujeres me tienen aburrida, como también los pehuenches que van al extranjero a buscar plata usando mi nombre. Limpiaré mi nombre diciendo mi verdad". El Mercurio, 20 de Diciembre de 2002 

 
 
Indígena pehuenche:
Nicolasa Quintremán dice que la dejaron sola
Patricio Gómez 
20 de Diciembre de 2002
 
Nicolasa Quintremán. 
Emblemática opositora a construcción de la central Ralco justificó permuta a Endesa.

PATRICIO GÓMEZ 

SANTA BÁRBARA.- Nicolasa Quintremán Calpán (63), el símbolo de la resistencia pehuenche contra la construcción de la central Ralco, se siente dolida, engañada y sola en su lucha contra Endesa.

Admite que no le quedó otro camino que permutar 3,8 hectáreas de sus tierras para que sean inundadas por la central hidroeléctrica Ralco.

En su particular lenguaje, acusa que "quienes se decían mis amigos, entre ellos Juan Pablo Orrego (del Grupo de Acción por el Biobío) y el abogado Roberto Celedón, me dejaron sola, porque se perdieron de mi lado. Si hubiesen estado conmigo, habría podido seguir la lucha".

Nicolasa dijo estar cansada y preocupada por su hijo enfermo y su avanzada edad, razones que la llevaron a aceptar el ofrecimiento de Endesa, que le entregará una propiedad de 77 hectáreas, ubicada a 15 kilómetros al noreste de Santa Bárbara, en Vilucura.

"Me dejaron sola y me engañaron, porque perdimos todos los juicios. ¿Qué más podría esperar? Ni siquiera recibí apoyo o dinero para vivir. Sólo me venían a ver".

Alzando su voz, denunció que quienes decían estar con ella pidieron en otros países dinero en nombre de ella, su hermana Berta y las familias pehuenches, del que no supo su destino. "No me dieron ningún peso. Ni tampoco del premio que Orrego recibió por mi causa".

Admitió estar conforme con el predio ofrecido por Endesa, "porque tiene mucho bosque nativo y es muy igual a mis tierras".

Nicolasa dice que a diferencia de las otras 71 familias reubicadas, a ella no la sacan de sus tierras con una pala, ya que sólo cederá de ella 3,8 hectáreas, conservando el resto, porque ahí reside su hijo.

Sobre el acuerdo con Endesa, cuenta que se mantiene la entrega de $200 millones, más el predio y mucho más.

Dijo haberse alejado de los pehuenches que decían estar con su causa "porque al final nada hicieron por la lucha. Todas esas mujeres me tienen aburrida, como también los pehuenches que van al extranjero a buscar plata usando mi nombre. Limpiaré mi nombre diciendo mi verdad".

Habla Celedón

El abogado Roberto Celedón se mostró dolido con las acusaciones de Nicolasa Quintremán. Aseguró estar tranquilo, ya que como jurista ha interpuesto todas las acciones destinadas a lograr que se respeten los derechos de las familias pehuenches en los tribunales chilenos, incluyendo la última presentación acogida a tramitación en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA.

 

 



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