Mapuches de verdadero esfuerzo
LUMACO : En un ejemplo de unidad,
organización y ganas de desarrollarse, sin perder su identidad cultural,
se convirtió la comunidad Andrés Calbuñir, del sector
Boyeco, que se niega a proyectarse a través del asistencialismo
institucional. Su mayor objetivo es convertirse en una fuerza industrial
que realce la riqueza cultural que se mantiene viva entre su gente.
Hace algunas semanas, a través
de proyectos que son posibles de postular al Programa Orígenes,
la directiva recibió recursos para levantar una nueva etapa de su
sede social. Junto a ese dinero, más el esfuerzo y trabajo de la
propia comunidad, el apoyo y aporte de conocimientos entregados por el
consultor, hijo de esa propia tierra, están haciendo posible brindar
una nueva mirada y proyección de generaciones futuras.
RUCA
La sede que la comunidad construye
será de 53 metros cuadrados y se trata de una ruca estilizada, una
"construcción con pertinencia cultural". Esta especie de ruca se
levanta sobre una sala que estará destinada a diversos tipos de
capacitación. Su techo se engalana por la imagen del cultrún,
símbolo de la fuerza que proyecta los cuatro componente que se concentran
en el meli witrán mapu (la unión de los cuatro puntos de
la tierra).
El docente y constructor, Javier
Calbuñir, es el consultor que se encarga de trabajar junto a la
comunidad en distintos proyectos. Por esta razón, el amor que la
une a ella lo devolvió al entorno que lo vio nacer y lo motiva a
trabajar por su pueblo, especialmente por las generaciones que vienen.
"Este tema que estamos trabajando
acá -refiriéndose a la construcción de la ruca- para
mí es muy importante como integrante de la comunidad. A través
de ella, existen muchos factores que se van conjugando. Primero, capacitar
a nuestra juventud con el conocimiento técnico y sabiduría
ancestral, y segundo, proyectar un nuevo caminar para nuestro pueblo",
declaró Calbuñir.
El y todos los integrantes de la
directiva y la comunidad, saben y aceptan que hoy les toca vivir en una
sociedad globalizada, donde para ellos es importante resguardar su identidad
cultural, el tesoro más valioso que los mantiene unidos.
"Nuestro primer edificio es nuestra
sede social, es la primera casa de acogida para todos y es una nueva propuesta.
Se trata de un diseño que sirve para aprender. La idea es tener
el cosmos acá, queremos que las clases de cosmovisión mapuche
se desarrollen en este espacio".
HISTORIA
El presidente de esta comunidad,
Benancio Calbuñir, recordó el más preciado legado
que le dejaron sus padres, "la unidad y la importancia de la organización",
fue así como ellos cambiaron su producción de la agrícola
a la forestal y hoy se proyectan hacia una etapa industrial. "Hemos tenido
altos y bajos, pero nunca hemos perdido la esperanza y la unidad", aseguró.
La comunidad Andrés Calbuñir
presentó su Plan Productivo al Programa Orígenes, el que
fue sancionado y posteriormente aprobado por el Comité Zonal de
Malleco y el monto que llegará a la comunidad es de aproximadamente
31 millones de pesos. Con dicho dinero estas personas ejecutarán
proyectos agrícolas, una planta elaboradora de madera, crianza de
gansos, producción de hortalizas y un proyecto de vulcanización
y soldaduras.
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