una poeta y dirigenta mapuche de la zona de Traiguén, cuyos versos fueron premiados en el último concurso de poesía convocado por el Fondo de Fomento de las Lenguas Indígenas. "Coñi dugún", o "palabras del agua" se denomina un extenso poema que da cuenta de la realidad que viven las comunidades en esa zona de Malleco.  Austral, 14 de agosto de 2002 

 

Año LXXXVII - Nro. 31.248Miércoles 14 de agosto de 2002


María Teresa Panchillo 

María Teresa Panchillo, poeta y dirigenta

volvió sus ojos y su pluma hacia el agua. Ella es una poeta y dirigenta mapuche de la zona de Traiguén, cuyos versos fueron premiados en el último concurso de poesía convocado por el Fondo de Fomento de las Lenguas Indígenas.

"Coñi dugún", o "palabras del agua" se denomina un extenso poema que da cuenta de la realidad que viven las comunidades en esa zona de Malleco. En cada frase, en cada rima, María Teresa explica cómo la tierra se ha ido muriendo y cómo lo que antaño daba frutos, flores y alimento se ha transformado en polvo seco y estéril.

"Yo hablo del cerro Wenukoye, cerca de Lumaco, que parece esforzarse por hacer llover... el Lleullehuenco era un estero, un río, una laguna y los viejitos dicen que de allí brotaba el agua de la tierra y cuando las mujeres cuando se allegaban a hacer mote, saltaban los pecas, las carpas del agua".

"Hoy ese lugar casi no existe", dice María Teresa, "porque los esteros y los pozos se secan en el verano".

Recuerda que hace diez años se bañaba con sus hermanas en el estero Pichicautín, pero hoy eso sería un sueño.

Para la dirigenta, lo que ha provocado este desastre son las plantaciones de pinos y eucaliptus de las forestales, "porque estas especies han consumido tanta agua que ya ni siquiera crecen, incluso ahora están trayendo eucaliptus con raíz zanahoria, que se hunde hasta la napa más profunda para extraer la última gota".

Destaca que son las mujeres mapuches las que saben a ciencia cierta lo que está ocurriendo, porque ellas usan el agua diariamente, para lavar, cocinar, para cultivar su huerta.

Con sus dos hijas, Janequeo y Ayinray, María Teresa ve diariamente la sequía de su tierra. "Yo quería contar esta realidad y lo hice en versos, veo el viento como remolinos que dan vuelta y se van al cerro Wenukoye, así se producía antes la lluvia... hoy todo ha cambiado".


Copyright Sociedad Periodística Araucanía S.A.
Antonio Varas 945 - Temuco - Chile
Teléfono (56 45) 292929

Enlace al artículo original.