Mapuches obligados a reforestar
Fundo Alaska, nuevamente en la polémica.
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La cosa se veía venir. Más
de algún periodista regional vaticinó los problemas que acarrearía
el traspaso de terrenos forestales sujetos al Decreto Nº701 de la
Ley de Bosques, el cual considera la entrega de bonificaciones a forestales
y personas naturales propietarias de un terreno de Aptitud Preferentemente
Forestal (APF), para replantar antes de dos años y después
de transcurrida la última cosecha, con el fin de cumplir con los
planes de manejo.
Según informó el miércoles
diputado Eugenio Tuma y el consejero de la Conadi, Hilario Huirilef, lo
sucedido en Fundo Alaska fue que su ex propietario, Forestal Mininco, taló
parte de la propiedad y recibió las bonificaciones del Decreto antes
mencionado; posteriormente vendió las mil 927 hectáreas que
considera el fundo, de las cuales mil 734 están sujetas al Decreto
Nº701.
Durante esta transacción se
obvió desafectar el terreno y se traspasó a las comunidades
sin considerar que éstas deberán pagar el costo de este gravamen,
de lo contrario corresponde una multa que, en total, fluctúa entre
los 300 y los 700 millones de pesos, monto inalcanzable para los nuevos
dueños (la comunidad Ignacio Queipul), quienes de no cumplir con
esta sanción arriesgan penas de cárcel para sus dirigentes.
RIESGOS
Según explicaron Tuma y Huirilef,
los indígenas no cuentan con los recursos técnicos ni económicos
para limpiar (destroncar) y replantar las tierras adjudicadas. Agregaron
que, si las comunidades pretenden dar un uso distinto a las tierras, tienen
que desafectarlas de su condición de APF, para lo cual deben cancelar
todo el dinero que se haya dejado de pagar por el propietario anterior,
por concepto de bonificaciones y franquicias tributarias.
Según la Ley de Bosques, en
el caso de que la Corporación Nacional Forestal (Conaf) descubra
en una fiscalización que un predio no ha sido reforestado ni tampoco
está desafectado, está obligada a cursar una multa que, en
el caso de los terrenos ya adjudicados por Conadi llega a los 400 mil pesos
por hectárea; vale decir, fácilmente la cifra total se podría
elevar a los 700 millones de pesos, según calculó Tuma.
CONADI
El director nacional de la Corporación
Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) Aroldo Cayún, entidad
encargada de la compra de este fundo, explicó que esta situación
está en curso de solución.
Fuentes del organismo indígena
precisaron que el tema ya habría sido analizado con anterioridad
con la Conaf, donde se llegó a un acuerdo que solucionaría
el problema. Se aseguró que tales conversaciones dejaron conformes
a los mapuches que han recibido terrenos, por lo que consideran que Tuma
y Huirilef pretenden politizar el asunto.
SUBSIDIOS
Esta punta de iceberg deja entrever
bajo el agua otro problema que enfrentarían los mapuches, respecto
a que no podrían optar a un nuevo subsidio por parte del Estado.
Según establece la ley, "el
Estado, en el período de 15 años, contado desde el 1 de enero
de 1996, bonificará por una sola vez por cada superficie un porcentaje
de los costos netos de las actividades", monto que ya fue otorgado a los
anteriores dueños.
Huirilef denunció, además,
que las cifras podrían elevarse a miles de millones de pesos si
Conadi entregara la información respecto de cuántas tierras
forestales ha adjudicado, lo que aún no se ha podido establecer.
Similar situación a la del
Fundo Alaska es la del predio Bellavista Lote 1 en Lumaco, que posee 101
hectáreas. Este fue entregado a la comunidad Coña Raimán.
Frente a esta situación Tuma llamó al Estado a hacerse cargo
de los dineros comprometidos para desafectar el predio.
Ambos denunciantes emplazaron a la
Conadi a tomar los respectivos resguardos para las nuevas transacciones,
entre las cuales se encuentran El Rincón, de Lumaco; Ginebra y Parcela
6 Lote C, ambas de Collipulli y San José.
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