Un mayor resguardo policial preventivo solicitó el gobierno ante la justicia en el sector del fundo Queuco en el Alto Biobío, donde un centenar de pehuenches de la comunidad Malla Malla inició una toma y la construcción de viviendas de material ligero que inquietan a las 67 familias de colonos que viven en el sector. Estos no cuentan con títulos de propiedad y habitan las cerca de 15 mil hectáreas con el consentimiento de sus dueños, en su mayoría argentinos. Lo solicitud de la Gobernación Provincial fue realizada ante el Juzgado de Letras de Santa Bárbara, debido "a la grave situación de tensión producida en la zona de conflicto y considerando el peligro inminente que se produzcan enfrentamientos", explicó el intendente (s) de la Octava Región, Patricio Huepe. La autoridad precisó que se solicitó "un resguardo policial preventivo acorde y suficiente para evitar que se produzcan hechos de violencia de mayor gravedad a los ya acaecidos". Además, precisó que se tienen antecedentes de que los pehuenches del área están siendo dirigidos por indígenas externos a la comunidad de Malla Malla, cuya identificación no quiso precisar. La Tercera en Internet, 17 de febrero de 2001

 

17 de Febrero de 2001

Ocupantes de cerca de 15 mil hectáreas
Tensión en Alto Bíobío por ocupación de fundo Queuco

La Gobernación Provincial solicitó resguardo policial preventivo y aseguraron que los pehuenches del área están dirigidos por indígenas externos a la comunidad de Malla Malla




Reunión en La Moneda
El martes próximo en Santiago se reunirán los intendentes de la Octava, Novena y Décima regiones con el Ministro del Interior, José Miguel Insulza; la ministra de Planificación, Alejandra Krauss; y personeros del Ministerio de Bienes Nacionales. El objetivo del encuentro es definir las políticas a seguir en las zonas en conflicto y determinar propuestas de solución a las reivindicaciones de tierras. 

El intendente de la Octava Región, Patricio Huepe, señaló que de esa reunión se van a definir fechas, plazos y también el monto de los dineros involucrados para la adquisición de tierras para la comunidad de Malla Malla. Asimismo, explicó que para los colonos habría una solución similar. 

Jacob Ruiz, dirigentes de éstos últimos, en un cambio de postura a la que mantenía a comienzos del conflicto, manifestó ayer a La Tercera que ellos ahora estarían dispuestos a desalojar el sector, "debido a que la situación de hostigamiento mantiene a toda la población con temor. Además, de esta forma seríamos dueños de las tierras", dijo. 

Un mayor resguardo policial preventivo solicitó el gobierno ante la justicia en el sector del fundo Queuco en el Alto Biobío, donde un centenar de pehuenches de la comunidad Malla Malla inició una toma y la construcción de viviendas de material ligero que inquietan a las 67 familias de colonos que viven en el sector.

Estos no cuentan con títulos de propiedad y habitan las cerca de 15 mil hectáreas con el consentimiento de sus dueños, en su mayoría argentinos.

Lo solicitud de la Gobernación Provincial fue realizada ante el Juzgado de Letras de Santa Bárbara, debido "a la grave situación de tensión producida en la zona de conflicto y considerando el peligro inminente que se produzcan enfrentamientos", explicó el intendente (s) de la Octava Región, Patricio Huepe.

La autoridad precisó que se solicitó "un resguardo policial preventivo acorde y suficiente para evitar que se produzcan hechos de violencia de mayor gravedad a los ya acaecidos". Además, precisó que se tienen antecedentes de que los pehuenches del área están siendo dirigidos por indígenas externos a la comunidad de Malla Malla, cuya identificación no quiso precisar.

La medida del ejecutivo se adoptó luego de que el jueves pasado la colona Lucía Valdebenito Chavarría, de 22 años, fuera agredida por dos pehuenches, quienes le provocaron una herida cortante leve en una mano, cuando ésta fue persuadida a abandonar su vivienda colindante al sitio de la toma. En la oportunidad los comuneros intentaron prender fuego al interior de la casa, quemándose sólo una frazada. Los pehueches, además, redujeron a cenizas una cantidad menor de avena lista para ser trillada que se encontraba en el lugar.

Además, el miércoles pasado el director Nacional de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena, Edgardo Lienlaf, y su comitiva fueron expulsados desde el lugar de la toma, sufriendo golpes de palos y piedras, que afectaron principalmente al consejero José Santos Millao, quien recibió golpes en la cabeza y en el tórax por parte de los pehuenches.

La solicitud del gobierno sólo vino a reforzar jurídicamente la determinación dispuesta por la Prefectura de Carabineros de Los Angeles, la que luego del incidente del jueves reforzó policialmente el área. Si bien, no se precisó la cantidad de efectivos en el lugar, trascendió que en éste permanecen 9 carros policiales y un bus con cerca de 60 efectivos de la prefectura local.

En tanto, ayer desde la zona de conflicto fueron trasladas cinco familias que habitaban sectores más próximos al lugar de la ocupación pehuenche.
 
 

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