Medio centenar de familias indígenas ocuparon ilegalmente ayer terrenos de la empresa forestal Mininco para obligar al Gobierno a negociar la devolución de las tierras que reclaman por derecho ancestral. Los terrenos ocupados bordean un sector de la ribera del lago Lanalhue, unos 500 kilómetros al sur de Santiago. La movilización es una más de las decenas de manifestaciones de indígenas mapuches que hace más de un mes reiniciaron con fuerzas sus protestas en demanda de lo que consideran sus tierras ancestrales. En tanto, el director de la Corporación de Desarrollo Indígena (Conadi), Edgardo Lienlaf, reiteró que la única forma de solucionar las demandas del pueblo mapuche es mediante el diálogo.Lienlaf manifestó que la confrontación y los hechos de violencia sólo agravan la situación que se registran en las regiones Octava, Novena y Décima. El Metropolitano, 4 de febrero de 2001

 

Santiago de Chile |Domingo 4  de febrero de 2001
Cincuenta familias mapuches ocupan terrenos
 


   
 

Medio centenar de familias indígenas ocuparon ilegalmente ayer terrenos de la empresa forestal Mininco para obligar al Gobierno a negociar la devolución de las tierras que reclaman por derecho ancestral.

Los terrenos ocupados bordean un sector de la ribera del lago Lanalhue, unos 500 kilómetros al sur de Santiago.

La movilización es una más de las decenas de manifestaciones de indígenas mapuches que hace más de un mes reiniciaron con fuerzas sus protestas en demanda de lo que consideran sus tierras ancestrales.

En tanto, el director de la Corporación de Desarrollo Indígena (Conadi), Edgardo Lienlaf, reiteró que la única forma de solucionar las demandas del pueblo mapuche es mediante el diálogo.

Lienlaf manifestó que la confrontación y los hechos de violencia sólo agravan la situación que se registran en las regiones Octava, Novena y Décima.

Agregó que aun existen comunidades que no reconocen a la Conadi como interlocutor válido, lo que impide entablar un diálogo. “Hemos ido avanzando en algunos sectores y en otros lamentablemente no hemos podido por que tenemos un diálogo de sordos, hay comunidades que no nos entregan la información para saber cuáles son sus demandas”, precisó.

Al respecto, Lienlaf destacó que ellos han logrado entablar conversaciones con algunas comunidades disidentes para conseguir que depongan su actitud. Explicó que aún cuando ellos han realizado un amplio trabajo en terreno, hasta el momento no tienen el número de personas que integran estos grupos violentistas.

Respecto a la posibilidad de que organizaciones extranjeras estén financiando actos “terroristas” de los mapuches contra dueños de terrenos y Carabineros, Lienlaf no descartó la existencia de financiamiento para el desarrollo de las comunidades, pero indicó que desconocía si esos recursos se estaban destinando al fomento de acciones violentistas.

Por otra parte, a través de una declaración pública, la Coordinadora Mapuche Arauco Malleco negó rotundamente la existencia de un “comandante” o un jefe militar al interior de su organización. La entidad que se le responsabiliza de una serie de incidentes en la hacienda Lleu-Lleu, donde cinco personas fueron procesadas por la justicia civil, indicó que esas acusaciones buscan distraer a la opinión pública del problema central, que es la restitución de sus derechos políticos y territoriales.

 
 
 



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