"¡Señora, nos iban a matar! ¡Hagan algo!... ¡Esto no puede seguir!". Así, con un tono de enérgica súplica y un rostro angustiado, el agricultor Gerardo Jequier, de 41 años, respondió a la preocupación por su estado de salud y el de su padre, expresada personalmente a nombre del Gobierno por la intendenta de la IX Región, Berta Belmar. "Lo que ocurre, señora intendenta, es que el Gobierno está regalando la tierra con plata de todos los chilenos. Están minando los campos. Hay que darles tierra a los buenos mapuches, no a los malos. Ese es el peor negocio que está haciendo el Gobierno", dijo el agricultor herido. El Mercurio, 23 de enero de 2001
NUEVAS TOMAS DE INDIGENAS |
ATENTADOS EN IX REGIÓN:
Agricultores
Piden Aplicar Rigor de la Ley
En la madrugada de ayer fue quemada
una siembra de trigo y ocupados otros dos predios por grupos indígenas
radicalizados.
Iván Fredes
TEMUCO (Iván Fredes).- "¡Señora, nos iban a matar! ¡Hagan algo!... ¡Esto no puede seguir!".
Así, con un tono de enérgica súplica y un rostro angustiado, el agricultor Gerardo Jequier, de 41 años, respondió a la preocupación por su estado de salud y el de su padre, expresada personalmente a nombre del Gobierno por la intendenta de la IX Región, Berta Belmar.
Jequier resultó gravemente herido con 108 impactos de perdigones en su cuerpo y con su antebrazo izquierdo destrozado por los proyectiles de plomo.
Gerardo y su padre, Hernán Jequier, de 66 años, fueron atacados, según sus palabras, por una treintena de encapuchados mapuches, de los cuales al menos diez portaban escopetas, cuando efectuaban una ronda nocturna del predio Ginebra, de su propiedad, alertados de una posible ocupación por parte de comuneros indígenas.
No obstante la gravedad de los hechos, en la madrugada de ayer nuevamente indígenas encapuchados ingresaron al predio vecino del de los agricultores atacados, esta vez al fundo del agricultor Edgardo Maynet, en donde los violentistas prendieron fuego a un sembradío de sesenta hectáreas de trigo.
Paralelamente, ayer otros grupos de mapuches ocuparon el fundo Maquehue, de la Universidad de La Frontera, distante unos 15 kilómetros al sur de Temuco, y el predio del agricultor Alfonso Ruiz, en Galvarino, a unos 35 kilómetros al norponiente de esta capital regional.
El presidente de la Sociedad de Fomento Agrícola (Sofo) y del Consorcio Agrícola del Sur (Cas), Manuel Riesco, convocó para hoy a una reunión ampliada a las entidades agrícolas desde Los Angeles a Coihaique, para analizar los graves hechos y formular un llamado al Gobierno para que restablezca el Estado de Derecho, que a su juicio está siendo quebrantado en forma sistemática y permanente.
Abrigó el temor de que los afectados puedan organizar grupos de autodefensa para repeler los ataques y tomar la justicia por sus propias manos.
La escalada de violencia de pequeños grupos radicalizados de mapuches, que en las últimas semanas ha puesto en riesgo la vida de personas, obligó a la policía a incrementar las rondas preventivas en, al menos, cinco fundos y mantener dotaciones policiales al interior de otros cuatro en las provincias de Cautín y Malleco, según resolución de los tribunales de justicia.
La intendenta de la IX Región, Berta Belmar, por instrucciones del ministerio del Interior, interpuso ayer una denuncia por lesiones graves en contra de los responsables de las serias heridas recibidas por dos de los propietarios del fundo Ginebra, su cuidador y el hijo de este último.
Grupo Armado
Respecto de los dos agricultores heridos
de gravedad, éstos relataron que los encapuchados les dispararon
unos treinta tiros, la mayoría a quemarropa, a menos de dos metros
de distancia, cuando conducían una camioneta.
"Ellos nos iban a matar. Eso es lo que no entiendo. Había dialogado hasta el jueves con la comunidad Ailla Varela. Son vecinos desde hace veinte años. Ellos están dispuestos a guerrear, porque ése es su negocio. No quieren la tierra".
Este fue parte del relato de Gerardo Jequier a la intendenta Belmar, que ayer visitó a los heridos, que permanecen hospitalizados en la Clínica de la Mutual de Seguridad, en Temuco.
El nuevo y violento ataque ocurrió en la madrugada del domingo, al interior del predio Ginebra, de 500 hectáreas, distante 25 kilómetros al oriente de Collipulli, donde la empresa familiar mantiene un campo modelo de cultivos de trigo y arándanos.
En esa ocasión, además de las graves heridas recibidas por el propietario del fundo y por su padre, también resultaron con heridas graves el cuidador del predio, Rolando Muñoz, de 66 años, y el hijo de éste último, Pablo Muñoz Infante, de 14, por golpes de palos, pie y puños, quienes habían acudido en su auxilio.
"Lo que ocurre, señora intendenta, es que el Gobierno está regalando la tierra con plata de todos los chilenos. Están minando los campos. Hay que darles tierra a los buenos mapuches, no a los malos. Ese es el peor negocio que está haciendo el Gobierno", dijo el agricultor herido.
La autoridad respondió que están dialogando con las comunidades no violentas y que aquellas que se oponen al diálogo no serán escuchadas ni atendidas.




