Jorge Calbucura es el intelectual mapuche de mayor peso en Europa. Sociólogo, académico en una universidad sueca y creador del más importante centro de documentación mapuche en el viejo continente, analiza el creciente impacto que tiene en Europa el conflicto autóctono chileno. El Mercurio, 19 de marzo de 2000 

 Proyecto de Documentación Ñuke Mapu
El Mercurio Electrónico

 Santiago de Chile, Domingo 19 de Marzo de 2000
Canciller Mapuche. "El Conflicto Indígena en Chile Se Parece Mucho a Chiapas"

Jorge Calbucura es el intelectual mapuche de mayor peso en Europa. Sociólogo, académico en una universidad sueca y creador del más importante centro de documentación mapuche en el viejo continente, analiza el creciente impacto que tiene en Europa el conflicto autóctono chileno.
 

Por RODRIGO BARRIA REYES

Nacio en Argentina, pero a los cinco años ya estaba instalado con sus abuelos en la precordillera Huilliche del sur de Chile.

Dirigente estudiantil vinculado con la izquierda radical durante los años de la UP - "aunque nunca tuve militancia política formal", se encarga de aclarar- , Jorge Calbucura salió al exilio el año '76.

Su primera parada fue en Budapest, Hungría, donde realizó estudios de historia. Posteriormente, viajó hasta Suecia para seguir sociología, especialidad en la que logró un doctorado.

Desde la prestigiada Universidad de Uppsala - ciudad donde alguna vez se ubicó la antigua capital sueca- , este mapuche-chileno-argentino ha seguido de cerca el desarrollo del conflicto indígena en nuestro país.

Precisamente desde el departamento de Sociología de su universidad, Calbucura - 45 años, casado y dos hijos- se ha dedicado a elaborar diversos programas de estudio de la cultura mapuche. De hecho, su proyecto denominado "Ñuke Mapu" (madre tierra) se ha convertido en el centro de documentación mapuche más completo al que se puede tener acceso en el viejo continente.

Considerado como "el" intelectual mapuche de Europa, Calbucura - convertido en una especie de canciller de la causa de su pueblo en el viejo continente- tiene claro cuáles son las repercusiones que el conflicto indígena ha tenido en suelo europeo.

Acaba de estar siete meses en nuestro país desarrollando una investigación relacionada con la privatización de las comunidades mapuches. Acaba de regresar a Suecia y, antes de partir, este sociólogo "euromapuche" analizó el conflicto autóctono y aclaró cómo el interés europeo por el tema indígena chileno gana día a día más adeptos.

Mapuches atractivos

- Pareciera que los europeos se interesan en temas tercermundistas como si se tratara de "modas autóctonas" frente a sus sociedades hiperdesarrolladas. ¿No sucede algo similar con el tema indígena? ¿Cuánto de "moda" hay en el hecho de solidarizar con los mapuches?

- Lo que sucede es que Europa es un continente tremendamente fragmentado, lleno de diferencias culturales, étnicas y lingüísticas. Por eso los europeos tienden a ver el resto del mundo desde esa misma perspectiva de diversidad. Y valoran mucho estas diferencias. En este sentido, los movimientos de izquierda, el feminismo y los ecologistas han colocado como temas de debate al interior de la comunidad europea distintas situaciones de diversidad y conflictos culturales que se producen alrededor del mundo. Y uno de esos temas ha sido el problema indígena y específicamente el de los mapuches chilenos. Le diría que no es una "moda" esta preocupación, ya que es un asunto que cada vez se analiza con mayor interés y por un número creciente de personas.

- En México los europeos llegaban a la zona de Chiapas en una suerte de "tour-revolucionario" solidarizando con los zapatistas. ¿Ayuda o resulta contraproducente para la causa indígena esta injerencia foránea?

- Por supuesto que hay algunos sectores en Europa que parecieran ver este tema indígena como una "cruzada" en la que ellos deben participar. Sin embargo, cada vez más hay indígenas mejor preparados que saben bien qué decir y cómo decirlo, por lo que el grado de influencia directa que pueden ejercer es cada vez mayor. Pero es innegable que existen ciertos conflictos entre los indígenas y quienes quieren ayudar desde otras partes del mundo. Ese es un cruce de intereses que, en realidad, aún no está delimitado del todo.

- La pregunta es saber qué razón puede tener un escandinavo para interesarse, por ejemplo, en la toma de predios agrícolas de Lumaco...

- Y es una duda razonable acá en Chile, pero no lo es tanto en Europa. No hay que olvidar que la intelectualidad del viejo continente tuvo durante muchos años su atención puesta en América Latina y, especialmente, en los proyectos políticos que se seguían en esta parte del mundo. Chile sigue siendo un ejemplo muy analizado y seguido. De alguna manera ese antiguo interés político se ha trasladado al tema mapuche. La verdad es que en Europa no es común ver situaciones de injusticia como las que enfrentan los indígenas chilenos. Es cierto que hay catástrofes enormes, como Kosovo, pero apreciar una lucha indígena contra una represa hidroeléctrica, tomas de fundos por tierras ancestrales y una respuesta militarizada por parte del gobierno, es algo que impacta sobremanera en Europa. Es extraño, pero pareciera que hay una dimensión humana del conflicto que, curiosamente, acá no se percibe, pero que allá sí tiene honda repercusión.

- ¿Cuando hablamos de la preocupación por los temas indígenas chilenos en Europa, usted se refiere a una elite intelectual o a un interés más o menos masivo de la ciudadanía?

- Hay una mezcla. Es cierto que existe una elite intelectual y política que va a la cabeza de la preocupación, pero eso ha servido para que el tema se haya expandido cada vez más entre otros sectores.

- ¿El tema indígena se expresa principalmente a través de los movimientos ecologistaseuropeos o han surgido instancias especializadas en el tema autóctono?

- Es cierto que los partidos verdes han sido muy importantes. Pero también los grupos feministas y los sectores políticos de izquierda han ayudado mucho. Diría que esos tres grupos son los que llevan la delantera en esta preocupación europea por el conflicto autóctono en Chile.

- Dentro de la preocupación europea por los aborígenes de América Latina deben existir distintos niveles de "atracción indígena". ¿Qué posición ocupan los mapuches chilenos en esta preocupación?

- Obviamente que el caso de Chiapas tiene una masividad importante, especialmente en el ámbito político. Lo interesante es que el tema mapuche ha surgido con especial fuerza en el sector académico, ya que, por su historial de resistencia y atropellos, llama mucho la atención.

- Pero pareciera que el interés cultural fuera mínimo. De hecho, mientras son miles los europeos que viajan a México o Perú para conocer sus culturas ancestrales, ellos no vienen a Chile para visitar el legado mapuche...

- Es cierto. No es un misterio que es más atractivo la visita a reductos incas o aztecas. Sin embargo, en el tema mapuche se conjugan dos elementos: análisis político del tema e inquietud académica. Esta mixtura ha sido muy importante para que el europeo haya decidido acrecentar su atención respecto de lo que les sucede a los mapuches y haya decidido seguir de cerca el tratamiento que el gobierno chileno está dando al conflicto. Y eso es algo independiente del número de visitas o tours que efectúan los europeos a las comunidades.

Diplomacia mapuche

- ¿En qué cuestiones efectivas se concreta el interés europeo por el tema mapuche?

- Como le decía: en que los grupos ecologistas, feministas y políticos de izquierda hayan posicionado el tema mapuche en diversos niveles de discusión. Ahora bien, en cuestiones concretas, le ejemplifico que, sólo a mi cargo, tengo cinco tesis relacionadas con la cultura mapuche. Y, a nivel nacional, sé que en Suecia existe por lo menos una veintena de universitarios que están estrechamente vinculados con estudios de los indígenas chilenos. Eso multiplicado en cada país europeo le entrega un antecedente respecto de cómo los mapuches sí son un foco importante de atracción, por lo menos a nivel académico.

- ¿También ha crecido el interés por aportar más dinero a las organizaciones mapuches en Europa?

- En realidad lo que se gestiona no es dinero en efectivo, sino que lograr financiamiento para distintos proyectos de desarrollo a efectuar al interior de las comunidades mapuches. En este sentido, hay que entender que en Europa existe mucha "economía de desecho" o elementos de segunda mano que pueden ser destinados a diversos proyectos autóctonos.

- ¿Cómo funcionan las agrupaciones indígenas chilenas en el viejo continente y de qué manera se relacionan con las organizaciones que están en Chile?

- La verdad es que hay muchas entidades mapuches en Europa y cada una de ellas se vincula de manera más bien autónoma con alguna agrupación específica acá en Chile. Esto tiene una explicación muy simple: como no existe un "gobierno central mapuche", cada una debe decidir con cuál agrupación se vinculará.

- ¿Los grupos de interés europeos también tienen definido con qué mapuches se relacionan?

- Efectivamente. Por ejemplo, los ecologistas privilegian ayudar a los pehuenches del Alto Biobío. Por su lado, las feministas apoyan proyectos de asistencia a las mujeres mapuches.

- ¿En qué países están las agrupaciones mapuches más poderosas?

- En general, donde hay grupos importante de exiliados chilenos: Suecia, Francia e Inglaterra. En Canadá también hay grupos de apoyo importantes.

- ¿Todas ellas están dirigidas por mapuches o hay algunas en manos de europeos?

- Mapuches, chilenos yeuropeos. Ese es el orden de quienes las dirigen.

- ¿Cómo se coordinan estas agrupaciones entre sí? ¿Tienen algún tipo de organización central?

- No, no existe mayor coordinación y menos una entidad central. En realidad, es muy parecido a lo que sucede con las organizaciones mapuches en Chile, las que tampoco tienen una instancia central de decisión.

- ¿Quiénes son los mapuches que viven en Europa? ¿Qué tipo de actividad es la que realizan?

- La mayoría son profesionales. Por ejemplo, en Suecia tenemos a varios políticos a nivel comunal que son mapuches-chilenos. En Francia hay algunos académicos. También existen algunos artistas, especialmente en teatro y literatura.

- ¿Quién es el mapuche más afamado en Europa?

- Marcelo Salas, sin duda. De hecho, esa característica de batalla, lucha y fiereza en la cancha de fútbol se ha vinculado en varias ocasiones a su antepasado mapuche.

- Y de los mapuches que viajan a Europa: ¿son Nicolasa Quintremán y Aucán Huilcamán los dirigentes más reconocidos?

- Así es. Huilcamán es un personaje que se relaciona más con entidades y organizaciones internacionales. Nicolasa, apoyada más por los grupos verdes, ha tenido importantes reuniones en Europa y con una creciente presencia en los medios de comunicación.

- ¿Qué hay del alcalde de Tirúa, Adolfo Millabur? El acaba de efectuar una extensa gira europea que ya se la quisiera cualquier Presidente...

- Y es una demostración del poderío que ha alcanzado lo que denomino la "nueva diplomacia mapuche". Efectivamente debe ser el viaje más influyente y de mayor repercusión que haya tenido un mapuche en Europa. Es de una proyección enorme que sin duda marcará el inicio de una nueva etapa de las relaciones entre los mapuches y el viejo continente.

- ¿Tan importante fue la visita de Millabur?

- Por supuesto. Desde una perspectiva internacional, un alcalde indígena es visto en Europa como una inusitada realidad en un país políticamente convulsionado como Chile. El alcalde de Tirúa ahora es visto como el exponente de la aspiración política y reivindicativa de los indígenas chilenos.

Pequeño Chiapas

- ¿Cómo se evalúa en Europa la actitud que ha tenido el gobierno chileno ante el conflicto mapuche?

- Le diría que es una percepción bastante crítica. Mientras la autoridad enfrenta el problema desde una perspectiva policial, en Europa el conflicto se analiza como un asunto político bastante más complejo.

- ¿Pero esta evaluación es únicamente una percepción de los sectores interesados en el tema o ha existido alguna expresión de protesta política más formal de la Unión Europea contra las autoridades chilenas?

- Bueno, en estos momentos existe un proyecto de resolución en el Parlamento Europeo que propone una condena al gobierno chileno por la violación de los derechos humanos de los mapuches.

- ¿Qué pasa si se acepta esta condena?

- En ese caso, una delegación del máximo órgano comunitario vendrá a Chile a investigar y a elaborar un informe respecto de la situación de los mapuches.

- También la FundaciónMitterrand ha manifestado su preocupación por el tema de los indígenas chilenos...

- Efectivamente, ellos han emitido una declaración pública en la que demandan que las Naciones Unidas se preocupe del tema.

- ¿Qué importancia tuvo para el movimiento mapuche la reciente visita de Danielle Mitterrand a nuestro país?

- Marca un hito político y diplomático en la historia de las relaciones internacionales de la nación mapuche. Su visita es el resultado final de años de esfuerzo de personeros mapuches en Europa y de otro tipo de organizaciones no gubernamentales que simpatizan con la causa indígena chilena.

- ¿Lo que ella diga de los mapuches chilenos tiene un peso efectivo en Europa?

- Sin duda. Desde ahora organismos internacionales competentes en el tema pondrán especial atención a la evolución de la causa mapuche. Además, no sería extraño que después de esta visita el gobierno chileno se vea en la obligación de explicar a sus clientes internacionales hasta qué punto los productos que se exportan a Europa no están "políticamente contaminados" por el conflicto mapuche. Además, no hay que olvidar que entre Francia y los mapuches existe un vínculo diplomático de más de 140 años, cuando el país galo reconoció oficialmente la instauración y existencia del "Reino Mapuche". El regente francés de entonces y sus sucesores han gozado y gozan de total reconocimiento formal y legal por parte del Estado francés.

- ¿Qué cosas se esperaría en Europa que hiciera el gobierno chileno para enfrentar el problema autóctono?

- El asunto es que, como el gobierno no ha hecho nada, las demandas y crisis aumentan día a día frente a un conflicto que lo único que hace es agudizarse. En todo caso, le diría que la demanda más urgente es que el Estado chileno termine con su política represiva hacia los mapuches. Ese es un elemento fundamental para los europeos. Luego, viene todo el tema de las demandas planteadas por las organizaciones indígenas, la manera de enfrentarlas y la rapidez en las soluciones que adopte la autoridad.

- ¿Es exagerado decir que el conflicto mapuche representa un "pequeño Chiapas"?

- Bueno, hay elementos comunes: pobreza, una demanda política, serios problemas de tierras y una respuesta militarizada por parte del gobierno. En esa perspectiva, no cabe duda de que el conflicto indígena en el sur de Chile se parece mucho a lo que sucede en Chiapas.


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