primera vez en el prolongado conflicto entre pehuenches del Alto Biobío y Endesa, las hermanas Berta y Nicolasa Quintramán, líderes de las familias de esa etnia que rechazan el proyecto Ralco, dialogaron con un ejecutivo español de Enersis, grupo que controla la generadora. Hasta ahora la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena ha aprobado 70 permutas, aunque los pehuenches contrarios a Ralco aseguran que sólo 18 familias han confirmado el acuerdo, ya que muchas han desistido tras comprobar que varias promesas hechas por Endesa no figuraban en los documentos definitivos que debían firmar. El werkén (mensajero) pehuenche Agustín Correa afirmó que la empresa constructora Besalco ha continuado trabajando en el Alto Biobío y que ya están terminados dos túneles de la futura represa. En su opinión se trata de faenas ilegales, dado que sólo 18 de las 91 familias afectadas han firmado las permutas.El Mercurio, 17 de julio de 1999
Santiago de Chile, Sábado 17 de Julio de 1999
CONFLICTO POR PROYECTO RALCO:
Primer Diálogo entre Pehuenches y Enersis
Hermanas Quintramán desean entrevista con ejecutivos del conglomerado.
Por primera vez en el prolongado conflicto entre pehuenches del Alto Biobío y Endesa, las hermanas Berta y Nicolasa Quintramán, líderes de las familias de esa etnia que rechazan el proyecto Ralco, dialogaron con un ejecutivo español de Enersis, grupo que controla la generadora.
Ambas mujeres, luego de participar en una manifestación en las afueras del edificio Las Industrias en la comuna de Las Condes, donde se ubican las oficinas de Endesa-España, conversaron telefónicamente con el gerente de Planificación y Control de Enersis, Martín Madrid, quien se comprometió a gestionar una entrevista con los principales ejecutivos del conglomerado.
Dicho encuentro se realizaría el próximo 27 de julio, aunque la fecha será confirmada este lunes.
Los pehuenches enfatizaron que su intención no es negociar las permutas de tierras ofrecidas a las 91 familias cuyos terrenos serán inundados por el embalse, sino reiterar que por ningún motivo abandonarán el Alto Biobío, ya que se trata de tierras ancestrales.
Según Nicolasa Quintramán, su intención es que el proyecto Ralco sea suspendido, "porque no vamos a dejar la madre tierra mientras estemos vivas".
De acuerdo a los planes de Endesa, la central hidroeléctrica Ralco, que se construirá con una inversión estimada en US$ 430 millones, entrará en operación el año 2002 con una potencia estimada de 570 megavatios.
El embalse, con capacidad para 1.222 millones de metros cúbicos de agua, inundará 3.467 hectáreas de terreno, 638 de las cuales sirven hoy como hogar a las 91 familias.
Hasta ahora la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena ha aprobado 70 permutas, aunque los pehuenches contrarios a Ralco aseguran que sólo 18 familias han confirmado el acuerdo, ya que muchas han desistido tras comprobar que varias promesas hechas por Endesa no figuraban en los documentos definitivos que debían firmar.
La generadora ha insistido en que ya logró un acuerdo con 292 familias afectadas directa o indirectamente por las obras, a través de un plan de relocalización cuya inversión bordea los US$ 22 millones.
El werkén (mensajero) pehuenche Agustín
Correa afirmó que la empresa constructora Besalco ha continuado
trabajando en el Alto Biobío y que ya están terminados dos
túneles de la futura represa. En su opinión se trata de faenas
ilegales, dado que sólo 18 de las 91 familias afectadas han firmado
las permutas.



