El
Lonko Europeo ¿Quién Lidera a los Mapuches en el Extranjero?
Con creciente simpatía en
el Viejo Continente, la causa mapuche gana cada día más adeptos
gracias a la acertada actuación de indígenas chilenos bien
preparados y cada vez mejor posicionados en Europa. El líder está
en Suecia, y se llama Jorge Calbucura.
Por
RODRIGO BARRA REYES
"NO permitiremos que nos arrebaten
el beso de la luna, el calor radiante del sol, la húmeda caricia
del mar, el aroma del canelo, el rojo del copihue y la sombra del pewuén,
alimento de nuestra esperanza...".
Así terminaba la declaración
que hace apenas unos días los mapuches residentes en Suecia, Inglaterra,
Suiza, Canadá, Noruega, España y Holanda daban a conocer
y en la cual aclaraban su postura frente a los diversos conflictos que
han protagonizado sus hermanos en el sur de Chile durante los últimos
meses. El documento, que incluye 13 puntos - uno de ellos, un compromiso
de apoyo mutuo entre los mapuches chilenos y argentinos- , acuerda que
los autóctonos residentes en el exterior se la jugarán por
completo para ver finalmente una nación mapuche autónoma,
autogestionada y con pleno ejercicio de su derecho a la autodeterminación.
Para ello, cada uno de los mapuches
que reside lejos de su tierra ancestral deberá hacer el mayor esfuerzo
a fin de que, desde su posición y grado de influencia específica
pueda contribuir, de manera efectiva, con la lucha de "sus hermanos lejanos".
Pero hasta entre estos mapuches internacionales
existe una cabeza visible. Un hombre sindicado como el verdadero motor
y aglutinador de los esfuerzos por poner el tema mapuche en la carpeta
y atención internacional. Y ese hombre se llama Jorge Calbucura.
Este mapuche, con facha de intelectual
europeo, es licenciado en historia y doctor en sociología de la
Universidad Eotvos Lorand, de la ciudad de Budapest, Hungría. Desde
el año 1988 es investigador asociado en el Departamento de Sociología
de la Universidad de Uppsala, en Suecia.
Calbucura, además, es consultor
de la Unión Europea en programas de asistencia al desarrollo. Autor
de diversas publicaciones, entre sus obras más destacadas están:
"Situación de los Refugiados Minusválidos: 1990-1996"; "Fronteras,
Etnias y Cultura de América Latina: Siglos XVI-XX", e "Indígenas
en Latinoamérica: Condiciones Históricas y Actuales".
Asimismo, complementario con su carrera
docente, Calbucura ha estado desarrollando desde hace unos años
su máxima aspiración de difusión mapuche en Europa:
el llamado "Proyecto de Documentación Ñuke Mapu".
La iniciativa - que surgió en
1994 y cuya dirección está en sus manos- tiene por finalidad
poner a disposición de los estudiosos y público europeo en
general el más completo compendio de información referente
a la realidad política, social, económica e intelectual del
pueblo mapuche.
Los aires de modernidad y eficiencia
soplan con fuerza en esta iniciativa. De hecho, uno de los elementos más
exitosos ha sido la página electrónica que publican desde
el año 1997 en la red Internet.
Ha sido tan exitosa esta difusión
a través del ciberespacio, que diversas entidades académicas
del mundo han comenzado a incorporar parte de esta información como
elementos de los programas de estudio en sus respectivas instituciones.
Sin embargo, el origen académico
del proyecto Ñuke Mapu no ha impedido que se expanda a otras áreas.
Así, por ejemplo, la iniciativa
de Calbucura sirve en la actualidad como fuente de consulta para los medios
de comunicación europeos que desean conocer sobre la situación
y últimos acontecimientos protagonizados por los mapuches en el
sur del país.
Como fuente de documentación
abierta y centro de discusión mapuche más importante en el
mundo - gracias en gran medida a su amplia difusión por Internet-
el apellido Calbucura ha ido creciendo en importancia con el paso de los
meses. A ello debe agregarse su buena llegada en el mundo intelectual europeo,
donde este mapuche es considerado un "pensador de peso".
Precisamente, por estos elementos es
que su figura se ha ido consolidando como la más relevante entre
los mapuches que residen en el extranjero.
Nueva democracia
- ¿Cuál diría
usted que es el grado de importancia que le asigna la comunidad europea
al tema mapuche y, específicamente, a los conflictos de los últimos
meses?
- Me atrevería a señalarle
que, tanto a nivel político como intelectual, particularmente dentro
de Escandinavia, existe una alta preocupación por el tema de los
derechos humanos. No olvide el fuerte apoyo que entregaron a la dirigencia
de la Concertación en tiempos del gobierno militar. Esa atención,
en los últimos años, se ha trasladado al ámbito ecológico
y étnico. Y tanta es la importancia que le asignan a estos temas,
que ya son parte fundamental del nuevo concepto de democracia que empieza
a imponerse en Europa. De esta manera, distintos estamentos del Viejo Continente
se sienten con la autoridad y en la necesidad de opinar e inmiscuirse en
asuntos que ellos consideran ya no como nacionales, sino que inmersos en
la idea de "aldea global". Y por eso es que la situación mapuche
genera una creciente atención.
- ¿Y cómo perciben los
europeos el tratamiento que el gobierno chileno ha dado al tema mapuche?
- No hay dos opiniones: en Europa es
reconocido el hecho de que los mapuches son uno de los mejores ejemplos
en el mundo respecto de cómo una minoría étnica es,
sistemáticamente, sometida a un proceso de amedrentamiento, el que
proviene básicamente del propio Estado. Incluso, acá existe
conciencia de que no existen precedentes en el continente americano que
siquiera se asemejen a las condiciones de empeoramiento social que han
sufrido los mapuches a lo largo de su historia. Le doy otro elemento que
deja en claro la paupérrima visión que se tiene del tratamiento
que se ha dado al conflicto: los europeos saben que la norma que dispuso
la división de las comunidades mapuches para su posterior venta
a privados es única dentro del historial de los pueblos originarios.
Acá se considera que Chile es el único país del mundo
que ha legislado tan aberrantemente en ese sentido. En fin, le diría
que a nivel académico, político y periodístico es
conocida la desafortunada actuación que le ha correspondido al gobierno
chileno en este tema.
- ¿Y cómo se hace efectiva
esta creciente preocupación europea por el tema mapuche? ¿Más
ayuda económica o más apoyo político?
- Lo primero que hay que señalar
es que la mayor atención del Viejo Continente se traduce en mayor
interés y curiosidad por entender el fenómeno. En este sentido,
acá llama la atención la indiferencia que sobre el tema exhibe
la élite política, intelectual y religiosa chilena. Ahora
bien, respecto de su consulta en particular, le diría que el apoyo
político a las reivindicaciones mapuches ha sido una cuestión
muy fuerte en el último tiempo. En ese sentido se enmarca una carta
firmada por más de 200 intelectuales, artistas y trabajadores que
dirigieron al Presidente Frei y en la cual expresaban su preocupación
por el tratamiento que estaba adoptando el gobierno chileno en relación
con el conflicto. A esto es necesario sumar el apoyo que los mapuches han
logrado concitar en los partidos verdes, especialmente los de Alemania
y Suecia, los que tienen una fuerte influencia y credibilidad cuando se
pronuncian en temas ecológicos y étnicos, sean éstos
locales o internacionales. A ello hay que agregar un buen número
de ONG y entidades defensoras de los derechos humanos. No hay duda: existe
un apoyo creciente y consistente.
- ¿Pero qué hay de los
fondos económicos que pudieran estar recibiendo desde Europa las
organizaciones mapuches en nuestro país?
- No tengo mayores antecedentes en
ese sentido. De hecho, no conozco ninguna organización que transfiera
fondos no especificados a alguna entidad mapuche. Eso no quiere decir,
en todo caso, que no existan diferentes tipos de proyectos de asistencia
al desarrollo de los autóctonos, pero ello se refiere más
bien a la construcción de escuelas o apoyos a proyectos culturales,
y no a la entrega de dinero en efectivo o que no tenga un sustento de proyecto
a realizar a favor de las comunidades indígenas.
- ¿Podría explicar cómo
se han organizado y cómo actúan los mapuches que están
en Europa?
- Lo que pasa es que no existe una
organización formal de los hermanos que se encuentran viviendo acá.
Obviamente, sí existe un acuerdo programático básico
respecto de nuestros puntos de vista sobre el conflicto que se vive en
Chile. A ello hay que agregar el hecho de que sabemos y estamos conscientes
de nuestra especial situación como mapuches residentes en el extranjero.
- ¿Pero cómo trabajan
ustedes? ¿Tienen un plan de actividad o reuniones en las cuales
concuerdan acciones a seguir?
- Mire, nuestros contactos se realizan
tanto a nivel profesional como de amistad. Somos mapuches, y eso nos une
y hermana en la lejanía. Y aunque no existen instancias "formales"
o políticamente estructuradas, sí coincidimos en ciertos
eventos comunes. En ese sentido, por ejemplo, en las próximas semanas
nos reuniremos en un país europeo todos los mapuches residentes
para celebrar juntos el "Wexipantu", o año nuevo de nuestro pueblo.
- ¿Y de qué manera mantienen
contacto con los acontecimientos mapuches que se producen en Chile?
- Bueno, la verdad es que existe un
amplio flujo de información en ambos sentidos. Creo que a ese respecto
el proyecto Ñuke Mapu ha logrado concitar a un importante número
de colaboradores que están permanentemente entregando su aporte
para la difusión de la realidad mapuche en Chile. Esta iniciativa
se ha convertido en un amplio canal de expresión y difusión
hasta el cual convergen todo tipo de información y testimonios respecto
de nuestra etnia. Y no sólo eso: en Ñuko Mapu es posible
encontrar la mejor discusión académica que hay en relación
con el tema hoy en día.
Top mapuches
- ¿Cuántos mapuches están
viviendo en estos momentos en Europa?
- Es difícil señalar
una cifra exacta. Lo que sucede es que no existen datos al respecto, aunque
se puede presumir que la cantidad de ciudadanos chilenos con apellidos
mapuches en Europa es proporcional a la distribución étnica
de la población en Chile. Ahora bien, es necesario tener claro que,
por lo menos acá en Europa, la línea divisoria entre los
chilenos mapuches y no mapuches no es tan evidente como se podría
presumir. Por lo demás, no existe ningún criterio certero
para definir quiénes pertenecen o no a la cultura mapuche. Y le
agrego otro antecedente: es una cuestión notoria el hecho de que
muchos compatriotas, y por cierto muchos mapuches, intentan ocultar su
verdadera identidad. Pero se ha generado un fenómeno especial: cada
vez cobra más fuerza el hecho de "sentirse mapuche" al "ser verdaderamente
mapuche". En este sentido, le diría que son muchos más los
"mapuches en Europa" que los "chilenos de apellidos mapuches en Europa".
- ¿Hay algún país
europeo en que la presencia de mapuches sea más notoria?
- Tampoco existen datos precisos al
respecto. Lo único claro es que hay grupos de apoyo y presencia
mapuches en la mayor parte de los países europeos en donde residen
chilenos.
- ¿Cuáles son los mapuches
de mayor renombre en Europa o los que ocupan los cargos más destacados?
- Creo que, sin lugar a dudas, el más
afamado es Marcelo Salas Melinao, quien, además de su condición
de futbolista, es ampliamente reconocido como mapuche. Además, es
necesario considerar a poetas como Elikura Chihuailaf, Leonel Lienlaf,
Lorenzo Aipillán Cayuleo o Rayén Kyeh, quienes tienen un
amplio círculo de gente que sigue sus trayectorias literarias. En
el contexto escandinavo encontramos al director de teatro Miguel Angel
Utreras Imilmaqui, quien desarrolla con notable éxito el llamado
"teatro étnico". En esta misma línea destaca el pintor y
escultor Christian Collipal.
- Y en términos del conflicto
mapuche, ¿cuáles son los dirigentes más reconocidos?
- En primer lugar, Aucán Huilcamán,
quien es ampliamente reconocido en diversas organizaciones europeas. También
tiene un reconocimiento cada vez mayor la dirigenta del Alto Biobío
Nicolasa Quintremán. Incluso, ella viajó hasta Suecia, en
donde ha cumplido nutridas agendas, las que incluyen reconocimientos del
Parlamento sueco y conferencias en diversos centros de estudio superior.
Ralco, la señal esperada
- ¿Cuál es su percepción
respecto del futuro que puede tener el conflicto mapuche en Chile?
- Me parece que lo primero que debiera
producirse sería un pronunciamiento claro y definido de las dirigencias
política, religiosa e intelectual. En este sentido, el tema indígena,
y no sólo limitado al pueblo mapuche, exige una revisión
crítica, honesta y consecuente. Desde ese punto de vista es necesario
que la temática sea abordada desde cuatro perspectivas interrelacionadas:
constitucional, jurídica, política e intelectual. Y por ello
es que el emplazamiento a una discusión seria y a una adopción
de posturas claras frente al conflicto por parte de la élite chilena
se hace tan imperiosa.
- Pero parece que no es muy optimista
con soluciones a corto plazo...
- En Chile, el porcentaje de población
indigente es de 5,5, mientras que esa cifra sube a casi el 11 por ciento
entre los indígenas. El analfabetismo llega al 19 por ciento en
los sectores rurales indígenas, mientras que el promedio nacional
en dichas áreas es de apenas 12 por ciento. Diversos estudios, además,
dejan en claro que los mapuches reciben menos y peores servicios sociales
otorgados por el Estado y los municipios. Me parece que los antecedentes
existentes no son para estar nada de optimista.
- ¿Y qué hay de ciertas
medidas en favor de los indígenas, como la llamada Ley Indígena,
dictada por el ex Presidente Aylwin? ¿Acaso no es un instrumento
que ayude en algo a mitigar las demandas mapuches?
- Creo que esta normativa difícilmente
puede considerarse como un instrumento que facilite el resolver el tema
de la tierra, ya que el procedimiento de recuperación de terrenos
tiene, necesariamente, que contar con un financiamiento. En la actualidad,
sólo se han recuperado entre cuatro y seis mil hectáreas
anuales. Como las comunidades reclaman más de 200 mil, deberían
transcurrir unos 50 años para que el tema quede definitivamente
zanjado.
- Pero, además del problema
de tierra, ¿qué otros elementos debieran considerarse para
resolver el conflicto?
- Es absolutamente necesario re-redactar
la historia oficial de la nación chilena en el contexto de un amplio
programa de redefinición cultural. Es un imperativo, además,
introducir el bilingüismo. Por último, facilitar de manera
oficial las prácticas religiosas mapuches. Es evidente que, además
de los problemas de tierras, existen una serie de medidas anexas que deben
ser consideradas para enfrentar el problema mapuche.
- Bueno, pero el Presidente Frei acaba
de convocar a su gabinete a fin de que enfrente de manera más solícita
el conflicto. Es decir, existe una preocupación de parte del Gobierno...
- No estoy de acuerdo. Por lo visto
hasta el momento, tanto organismos y autoridades competentes no evidencian
ni ánimo ni voluntad política para encarar tanto las demandas
mapuches como las soluciones que ellas exigen. De verdad, creo que lo que
más sorprende en todo este asunto es la evidente ausencia de honestidad
política y profesional en la atención de los problemas de
nuestro pueblo.
- ¿Pero qué tipo de acto
de buena voluntad por parte del Gobierno sería una señal
clara de su deseo por superar el conflicto?
- Hay uno que sería histórico,
trascendental y simbólico: renunciar a la ejecución de la
central Ralco. Esa sería la mejor manera de expresar en toda su
magnitud, y de manera inequívoca, este deseo gubernamental por dar
solución efectiva a las demandas mapuches. Si no se hace Ralco,
el Gobierno daría un paso enorme en la solución del conflicto. |