Marcelo Calfuquir Henríquez, 49 años, casado, ingeniero en control de calidad, indicó que su opción, que él define de izquierda, se diferencia del resto porque es una alternativa "que nace de abajo" y que quiere representar a todos los sectores que viven en una precariedad absoluta. Añadió que el sistema económico que ha continuado la Concertación, hace que cada vez haya más personas excluidas del sistema, más desprotegidos y cesantes "Queremos sacar la voz por los excluidos, los que no entran en las consideraciones del sistema actual, debido a que no están institucionalizados por el Estado, no tienen una ligazón con él, de modo que este les pudiera dar una cobertura social y política en la cual ellos puedan sobrevivir". Diario el Sur, 5 de Mayo de 1999
Miércoles 5 de Mayo de 1999Marcelo Calfuquir habló con EL SUR
Candidato mapuche quiere liderar "a los excluidos"Marcelo Calfuquir Henríquez, 49 años, casado, ingeniero en control de calidad, miembro de una familia en donde el padre es detenido desaparecido, un hermano fue fusilado y él mismo, militante del MIR, fue exiliado en 1977, es la nueva carta que se suma al, cada vez más concurrido escenario presidencial chileno. Con años de residencia en Francia, Calfuquir define su postulación como "una candidatura que parte de la necesidad de un grupo importante de personas que sufrieron el exilio, de poder decir algo y participar de la política en Chile, sobre todo, en lo referente a los aspectos constitucionales y la democratización del país".
Añadió que a partir de un acuerdo global de un importante grupo de exiliados y organizaciones de DD.HH. en Europa, se gestó esta opción que él mismo califica como una anticandidatura tradicional, "dado que es la opción de alguien que pertenece a una familia pobre, distinta a las que están tradicionalmente en el poder y porque representa a un sector muy postergado en la sociedad chilena como son los exiliados". Indicó que está candidatura también ha tomado características mapuches, "porque soy de esa etnia" y por ende también está al servicio de los pueblos originarios de Chile, en general.
Calfuquir indicó que su opción, que él define de izquierda, se diferencia del resto porque es una alternativa "que nace de abajo" y que quiere representar a todos los sectores que viven en una precariedad absoluta. Añadió que el sistema económico que ha continuado la Concertación, hace que cada vez haya más personas excluidas del sistema, más desprotegidos y cesantes "Queremos sacar la voz por los excluidos, los que no entran en las consideraciones del sistema actual, debido a que no están institucionalizados por el Estado, no tienen una ligazón con él, de modo que este les pudiera dar una cobertura social y política en la cual ellos puedan sobrevivir".
Reconoce que si bien hoy las condiciones democráticas son más favorables para el pueblo chileno, a su juicio, "la transición hacia la democracia no ha avanzado a partir del primer momento y el arresto de Pinochet ha dejado al desnudo la necesidad de efectuar cambios constitucionales que permitan el ejercicio real de la democracia y saldar el tema pendiente de las violaciones a los Derechos Humanos". Por ello propone la creación de una Fiscalía Nacional de DD. HH. formada por personas de reconocida labor en pro de estos derechos.
Añadió que hoy sigue existiendo la ley de aministía que no permite juzgar estos hechos y existe un grupo importante de personas a las que no se le permite la expresión en el marco de la democracia. "En ese sentido, la democratización durante la Concertación no ha existido prácticamente. Ha sido institucionalizar y perpetuar el sistema que Pinochet dejó".
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