El director de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), José Antonio Prado, afirmó ayer que vacíos existentes en la actual legislación y la falta absoluta de una ley que proteja al bosque nativo obligan a ese organismo a autorizar talas rasas como la que está ocurriendo en la Cordillera de La Costa, al sur de Valdivia. El Mercurio 31 de Julio de 1998
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Afirma Director Nacional de Conaf:
Vacíos Legales Permiten la Tala Rasa de Bosque NativoJosé Antonio Prado explicó así la autorización otorgada por ese servicio a dos empresas forestales para cortar totalmente diez mil hectáreas siempreverdes en la Cordillera de la Costa, al sur de Valdivia.VALDIVIA (Nieves Aravena).- El director de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), José Antonio Prado, afirmó ayer que vacíos existentes en la actual legislación y la falta absoluta de una ley que proteja al bosque nativo obligan a ese organismo a autorizar talas rasas como la que está ocurriendo en la Cordillera de La Costa, al sur de Valdivia. En la zona litoraleña de Chaihuín - según Conaf X Región-, hay planes autorizados a dos empresas relacionadas (Bosques S.A. e Inversiones Havilland) para la corta total de 10 mil hectáreas de bosque nativo siempreverde, lo cual ha despertado el firme rechazo de ambientalistas e investigadores de la Universidad Austral de Chile, con sede en esta ciudad. El máximo ejecutivo de Conaf dijo -en declaraciones desde Santiago- que nadie en ese organismo forestal es partidario de las cortas de bosque nativo, pero si la presentación de planes de manejo se fundamentan en una ley "que deja ventanas", no pueden dejar de aprobarlos porque sería ir contra la legislación vigente. En esta materia, agregó, Conaf está muy complicada. Si se hubiera promulgado el proyecto de ley de bosque nativo, que lleva más de seis años de debate en el Parlamento, se habría impedido una situación como la ocurrida, sostuvo. Prado explicó que en la propuesta de ley se establece un fuerte desincentivo: sustituir un hectárea de bosque nativo significaría un impuesto de 60 Unidades Tributarias Mensuales ($ 1.509.360). Lo anterior, aplicado al caso de los fundos Chaihuín y Venecia, ascendería a unos $ 15 mil millones y ello no sería viable para los propietarios. La ley de bosques de 1931, en su artículo quinto, y los reglamentos del Decreto Ley 701 señalan que la forestación debe hacerse con las mismas especies, explicó. Pero, aseguró, también abre la posibilidad de cortar bosque nativo y plantar especies exóticas. "Si la presentación de los planes de las empresas cumple con lo que establece la ley, la Conaf no tiene otra alternativa que aceptar eso", afirmó el director. Prado desmintió que hayan sido anteriormente reemplazadas por plantaciones otras 12 mil hectáreas en los predios Chaihuín y Venecia, asegurando que los únicos planes autorizados y en ejecución -según los informes recibidos de la X Región- corresponden a 3 mil 800 hectáreas en 1991 y a 5 mil 200 hectáreas en 1996. Sobre las críticas de la Corporación pro Defensa de la Fauna y Flora (Codeff) que interpretan estos permisos de Conaf como la consumación del ex proyecto Terranova -rechazado en el gobierno de Patricio Aylwin-, que pretendía cortar y sustituir 23 mil hectáreas de bosque nativo con plantaciones comerciales, expuso que ello no es efectivo, puesto que se utilizaron criterios restrictivos y la superficie actualmente permitida es menor. De todos modos, dijo Prado, Conaf está realizando una fiscalización para verificar si los planes se están cumpliendo en el área establecida. También existe una presentación ante el tribunal de La Unión por una zona en que la empresa se salió sector comprendido en el plan. Respecto de precedentes anteriores de permisos dados por Conaf para cortar una superficie de bosques nativos tan grande como la autorizada en la Cordillera de La Costa de la X Región, comentó que "tal vez en un predio es la más amplia que se haya dado durante esta administración". El directivo de Conaf insistió en que este tipo de situaciones no debiera ocurrir, pero precisó que el organismo está complicado por las ventanas que la ley vigente dejó abiertas y que obligan a autorizar cortas de bosque nativo. En las pautas de sustitución de esta vegetación arbórea autóctona, dijo, el valor de los bosques se basa en especies aptas para la comercialización y muchos árboles componentes no son considerados como valiosos. Tampoco se le da el valor ambiental que consideró el catastro del bosque nativo de Chile. Prado observó que si se sigue buscando una ley a la perfección, mientras eso demora, "la tala del bosque nativo que queremos defender va a seguir". En Conaf, el interés sería que se manejase con técnicas silviculturales apropiadas, sin cortas totales ni sustituciones, pero con la legislación actual -sostuvo- esto se permite y "no podemos pasar sobre la ley". VISION DE CORMA El presidente de la Corporación Chilena de la Madera-X Región (Corma), Nelson Villafranca, dijo que si Conaf aprobó los planes de manejo de la empresa Bosques S.A. y Havilland para sustituir la vegetación nativa por plantaciones, es porque evaluó en terreno que se trataba de un bosque con algún grado de deterioro de acuerdo a los parámetros legales. El empresario señaló que hoy día un proyecto de esa envergadura requeriría someterse a un estudio de impacto ambiental, pero de acuerdo a sus antecedentes estos planes fueron aprobados antes de que estuviese el reglamento de la ley base de medioambiente. Villafranca afirmó que en el caso de la Cordillera de la Costa, al sur de Valdivia, Conaf debe haber considerado las condiciones del bosque nativo, el cual puede ser sustituido de acuerdo a su deterioro y con restricciones como una superficie máxima por predio. Asimismo, el dirigente del rubro forestal observó que hay situaciones que están complicando al sector, como la acción de ambientalistas que paralizan proyectos, pero además el desincentivo hacia las plantaciones. Mientras tanto, agregó, otros países como Argentina y Uruguay están atrayendo ahora a los inversionistas. Sobre las críticas de plantar sustituyendo bosque nativo y no hacerlo en suelos desnudos, senaló que esto último es lo que normalmente las empresas están haciendo ya sea en terrenos desprovistos o con cobertura de matorrales. Pero, además, explicó que incluso se cuestiona el uso forestal de terrenos antes ocupados en cultivos o ganadería. CASO DE TRILLIUM En la Cordillera de la Costa de la X Región, los planes fueron aprobados por Conaf en 1991 y 1996, tras lo cual los propietarios comenzaron a talar el bosque sin estudio de impacto ambiental, porque entonces el reglamento de la ley no estaba vigente. El caso difiere a lo ocurrido con Trillium en Magallanes (XII Región), empresa que por someterse voluntariamente -cuando no era exigible- a un estudio de impacto ambiental para hacer una corta selectiva y manejo silvicultural de bosques de lenga,. La Conama tras aprobar el proyecto hizo a Trillium un centenar de observaciones y exigió una garantía de seguro ambiental.
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