| La
batalla de Ralco
Los siguientes son los principales
argumentos que esgrimen partidarios y detractores de la construcción
de una central hidroeléctrica en tierras pehuenches del Alto Bío
Bío.
1. ¿Por qué se requiere construir la Central Ralco?
- Por el alto consumo de energía eléctrica que se requerirá
en los próximos 10 años. Según los cálculos
efectuados por especialistas, en ese lapso se espera un crecimiento de
la demanda de energía de un 8,4 %, lo que implica duplicar -en un
plazo de nueve años- la actual capacidad energética con que
cuenta el país. Ralco va a entregar más del 10 % de lo que
se requerirá durante ese período.
2. ¿Cuántos pehuenches viven en el Alto Bío
Bío y cuántos de ellos serán efectivamente afectados
por la inundación?
- La zona alberga a un total de cinco mil pehuenches, divididos en
siete comunidades. Dos de estas son Ralco Lepoy y Quepuca Ralco, cuyas
tierras serán afectadas por la inundación. Alrededor de 550
personas - distribuidas en 92 familias- ocupan los terrenos en los que
se construirá la central.
3. ¿La alternativa que ofrece Endesa realmente modifica un
estilo de vida ancestral y afecta las creencias religiosas de los pehuenches?
- Los pehuenches viven la mitad del año ("invernada") en la
ribera del río. En el cajón del Bío Bío la
temperatura es más elevada y no quedan aislados por la nieve, allí
viven de los animales que engordaron en el verano y de la recolección
de los piñones que son el fruto de las araucarias. La otra mitad
("veranada") la pasan en zonas más altas y planas, donde pueden
cultivar y mantener ganado. Según sus creencias, el dios Chau Ngenechen
les regaló la tierra y la araucarias que los alimentan y a las que
llaman Pehuén. En las zonas que serán inundadas están
sus cementerios y los pehuenches tienen una relación cotidiana con
sus muertos.
Endesa contrató a un especialista en planes de relocalización,
el argentino Leopoldo Bartolomé, y asegura que el traslado respetará
las creencias y costumbres pehuenches, salvo que serán inundados
los cementerios. En los nuevos predios se han contemplado canchas para
las ceremonias religiosas (nguillatún) y para el juego del palín
(chueca), además podrán seguir alternando veranadas e invernadas.
Los detractores de la central dicen que los predios nuevos interrumpen
la relación que tienen con la tierra de sus ancestros, con sus muertos
y con las araucarias, ya que poseen pocos ejemplares de ésta. Además,
aseguran que los fundos que ofrece Endesa sólo sirven para "veranada"
o no son aptos para la agricultura, lo que interrumpirá el ciclo
de cambios semestrales.
4. ¿Cuántas familias han aceptado la permuta de sus
tierras y por qué están dispuestas a romper las tradiciones
ancestrales?
- Desde que Endesa comenzó el plan de relocalización,
84 de las 92 familias aceptaron las permutas. La empresa asegura que los
dispuestos a cambiarse vieron en su oferta una oportunidad de progreso
y trabajo estable (que les proporcionará la misma central), y que
las nuevas tierras les permitirían laborar en agricultura, ganadería
y en el área forestal.
Personeros de la Conadi y de las comunidades indígenas dicen
que algunos aceptaron por resignación, ya que están convencidos
de que la construcción de la central es inevitable. La corporación
tiene grabaciones y filmaciones de 63 casos en que los afectados afirman
que personas vinculadas a Endesa les aseguraron que la represa sería
construida de todas formas, que contaba con el apoyo del Presidente Frei
y que de no aceptar corrían el riesgo de quedarse sin nada.
5. ¿Las familias que desean quedarse, por qué rechazan
la oferta?
- Endesa afirma que son "usados" por ecologistas y grupos indigenistas
radicales. Algunos personeros de gobierno estiman que desean una mejor
oferta económica, aunque reconocen que finalmente dos o tres familias
serán irreductibles por razones religiosas y culturales.
Las familias que desean quedarse aseguran que a fines del siglo pasado
y a mediados de este, sus abuelos y padres también fueron acusados
de ser "usados" y de buscar mejores ofertas por los agricultores que primero
deseaban quitarles la tierra y luego por los madereros que pretendían
cortar las araucarias. Además, no comparten el concepto de desarrollo
que promueve Endesa. Ellos no requieren el trabajo asalariado y no entienden
el concepto de cesantía, ya que tienen cubiertas sus necesidades
básicas con la agricultura a pequeña escala, algunos animales
y los piñones. Por otra parte, un importante grupo de mujeres no
desea el cambio, aunque sus esposos firmaron las solicitudes de permutas.
La mayoría de estos hombres ya trabaja en las obras previas que
desarrolla Endesa, como caminos y casas para la relocalización,
pero sus esposas consideran que la labor asalariada permanente aumentará
el alcoholismo -y en consecuencia, la violencia intrafamiliar-, como sucede
cada vez que tienen una entrada segura.
6. ¿Qué calidad tienen las tierras que los pehuenches
poseen ahora y cuál es la de los predios que Endesa les ofrece?
- Endesa afirma que los terrenos que ocupan los indígenas están
deteriorados y sobreexplotados. En cambio, los que les ofrecen no sólo
son más hectáreas -21 mil en comparación con las 638
que tienen actualmente-, sino que, además, pueden ser utilizadas
para la ganadería, el cultivo y la explotación forestal.
Quienes se oponen al proyecto afirman que ninguno de los tres fundos
que ofrece Endesa son de buena calidad. Uno de ellos, "El barco", sólo
sirve para "veranadas", pues se cubre de nieve, lo que impide habitar y
mantener el ganado en invierno. En verano sólo se puede ocupar un
tercio, porque el 38 % son nieves eternas y roqueríos, el 26 % no
es utilizable para ganadería y no sirve para ningún tipo
de cultivo. Los otros dos fundos -"El Huachi" y "Santa Laura"- se alternarían
para "veranadas" e "invernadas", pero están a 16 kilómetros
de distancia, unidos por un camino en mal estado. "Santa Laura" se puede
habitar en verano, pero no tiene araucarias. "El Huachi" no ofrece más
de 12 hectáreas por familia, es terreno erosionado, sin vegetación,
con escasa tierra para cultivo y poca agua. |
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| Araucaria: los detractores de Ralco dicen que en los
nuevos terrenos escasea el árbol sagrado de los pehuenches.
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| Apoyo e inversiones |
7. ¿Hasta qué punto el
apoyo público del Presidente Frei al proyecto ha influido en el
actual desenlace?
- Dirigentes indígenas, ex personeros de la Conadi y dirigentes
de la Concertación coinciden en que el respaldo público realizado
por Frei a Endesa, en marzo de 1997, fue clave para el desarrollo de los
acontecimientos. Aseguran que ello y la aprobación del estudio de
impacto ambiental de Ralco, dio carta blanca a la empresa para manejar
la situación e influyó en la calidad de su oferta a los pehuenches.
En La Moneda reconocen que por esta razón Endesa ha actuado con
prepotencia, dando por hecho que la central se construirá antes
de que se analicen las solicitudes de permutas. Por ejemplo, inició
obras previas - los caminos- en predios que sólo había arrendado.
8. ¿Cuánto ha invertido Endesa en el traslado de los
pehuenches en comparación con otros episodios de desarrollo con
alto impacto social y en relación al costo total de la central?
- Endesa informa que el plan de relocalización implica una inversión
de US$ 22 millones, de los cuales US$ 6. 300. 000 se destinaron a la compra
de terrenos y la construcción de viviendas. Según la empresa,
el resto sería utilizado en planes de asistencia y capacitación
para indígenas.
Profesionales que asesoran a los pehuenches señalan que muchos
gastos incluidos en los US$ 22 millones obedecen a necesidades de la empresa
y no de los beneficiados. Al respecto, mencionan la contratación
del argentino experto en relocalización y la construcción
del camino de acceso a El Barco, necesario sólo en caso de concretarse
las permutas.
Para personeros de La Moneda, la inversión en beneficio directo
de los pehuenches -US$ 6. 300. 000- contrasta con el gasto que hizo el
Estado en los conflictos sociales del carbón y ferrocarriles. En
el proceso de modernización de ferrocarriles -entre 1992 y 1995-,
el Gobierno destinó US$ 200 millones para cancelar indemnizaciones
a trabajadores afectados por la privatización, las que se pagarán
progresivamente hasta el 2000. En el caso de Lota, entre 1992 y 1997, se
cancelaron US$ 83. 400. 000 en indemnizaciones a mineros afectados por
el cierre del yacimiento.
La inversión en tierras y casas para los pehuenches representa
un 1,26 % de lo que cuesta construir la central, que asciende a US$ 500
millones.
El valor de las tierras y casas que se entregarían a los pehuenches
representa el 9 % de las utilidades que Endesa obtendría en un año,
estimadas en cerca de US$ 70 millones. |
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