Organizaciones ecologistas estiman que nuevamente está amenazado el bosque nativo. Podría convertirse en rollizos y astillas. Como lo hicieron antes contra Trillium, ahora inician la oposición a este proyecto, en los alrededores de Puerto Montt.  Malú Sierra, una de las integrantes de Defensores del Bosque, explicó a La Tercera que esa organización investigó los antecedentes de Boise Cascade y Maderas Cóndor, las propietarias de Cascada Chile: "La primera es conocida por su mal comportamiento ambiental y social, especialmente en el estado de Guerrero, México. Tercera en Internet 6 de Julio de 1998

 Proyecto de Documentación Ñuke Mapu
 
NACIONAL CRONICA
06 de Julio de 1998 
 
 
Organizan movilizaciones y acciones legales para evitar proyecto 
Denuncian amenaza a bosques del sur 

Cascada Chile pretende producir 530 mil metros cúbicos de tableros de fibra OSB y 336 mil metros cúbicos de astillas para exportación, con una inversión de 180 millones de dólares.

 
Por Marcelo Padilla V.

 

Organizaciones ecologistas estiman que nuevamente está amenazado el bosque nativo. Podría convertirse en rollizos y astillas. Como lo hicieron antes contra Trillium, ahora inician la oposición a este proyecto, en los alrededores de Puerto Montt.
 
 Ecologistas 
Malú Sierra, una de las integrantes de Defensores del Bosque, explicó a La Tercera que esa organización investigó los antecedentes de Boise Cascade y Maderas Cóndor, las propietarias de Cascada Chile: "La primera es conocida por su mal comportamiento ambiental y social, especialmente en el estado de Guerrero, México, de donde ha tenido que retirar gran parte de sus inversiones. La empresa chilena es de la familia Zunino y acaba de terminar con su filial en Punta Arenas (Magallánica de Bosques), que se declaró en quiebra después de siete años de exportar astillas de lenga, dejando a 180 personas cesantes y el bosque abandonado", afirmó.

 Sierra agregó que el bosque valdiviano es único en el mundo y que "por lo menos, la crisis asiática ha disminuido en un 47 por ciento la exportación forestal chilena. Nos alegramos, porque eso significa menos demanda por los bosques nativos".

 "Esperamos que el Gobierno tome conciencia de que este es un muy mal negocio para el país. Es vender la casa a pedazos. No entiendo esta actitud de las autoridades, son unos inconscientes", señaló Malú Sierra.

 

 
Desde la solitaria inmensidad austral, la lenga magallánica ondea sus hojas y susurra su historia al viento. Más al norte, otros miles de árboles nativos escuchan en silencio y esperan, mientras en el mundo de los hombres se decide su suerte. Ya no es Río Cóndor, sino Cascada Chile, un nuevo megaproyecto de explotación forestal, situado esta vez en la bahía de Ilque, 30 kilómetros al suroeste de Puerto Montt.

 Según antecedentes entregados por la organización ecologista Defensores del Bosque Chileno, el plan -promovido por la empresa Cascada Chile, un consorcio integrado por la estadounidense Boise Cascade y la chilena Maderas Cóndor- supondrá una inversión de 180 millones de dólares, para la construcción -en 176 hectáreas- de una planta productora de astillas, otra de tableros OSB (Oriented Strand Board) y de un puerto con seis muelles de atraque en la bahía.

 

Falencias

Según el grupo ecologista, la ciudadanía de la zona "ha alertado sobre las consecuencias que el proyecto tendría sobre el medio ambiente regional y sus ya degradados recursos naturales", principalmente porque el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) -presentado a las autoridades el pasado 9 de junio- "se limita a evaluar la industria y el puerto, sin considerar el impacto que tendría sobre el bosque nativo".

 Se trata de un texto de más de mil páginas, preparado por la consultora Dames & Moore, la misma que hizo el EIA para Forestal Trillium. En opinión de los Defensores, "de esas mil páginas, apenas tres están referidas a la materia prima, que es la madera del bosque nativo. La empresa no posee bosques, sino que abriría un poder comprador de metro-ruma, que extraería de los bosques desde el lago Ranco hasta Palena, según sus propias estimaciones".

 Los ecologistas agregan que con esa materia prima, Cascada Chile proyecta producir "530 mil metros cúbicos de tableros de fibra OSB y 336 mil metros cúbicos de astillas para exportación", con lo cual -agregan- aumentaría a más del doble la producción regional de astillas, cercana a 850 mil metros cúbicos anuales.

 Señalan que parte importante de las 176 hectáreas involucradas pertenece al ministerio de Bienes Nacionales y que "expertos en arqueología llaman la atención sobre la existencia de antiguos e importantes restos líticos y conchales que no han sido investigados en profundidad".

 

Críticas

Defensores del Bosque reconoce el "público apoyo" del Gobierno al proyecto, porque el Ejecutivo "celebra" los beneficios que implicará, como la construcción del puerto, el mejoramiento del camino costero, la obtención de un producto "con algún valor agregado" y la generación de 200 nuevos empleos.

 Sin embargo, explica que el EIA "ignora por completo" a los habitantes de Ilque, que "se han organizado para oponerse" al proyecto, pues "significa un grave desmedro para su calidad de vida".

 Otro costo lo pagarían los salmoneros, pues en la bahía funciona la empresa Patagonia Express, "que ocupa a 180 personas, y que se vería en graves problemas", lo mismo que "los cultivadores artesanales de mariscos, que ven en este proyecto una peligrosa alteración del ambiente acuático".

 "Parece sorprendente que (en el EIA) no exista ninguna alusión sobre el impacto que esta industria provocaría sobre los bosques nativos de la región", pues éstos han sufrido graves daños en los últimos 10 años, añade la entidad ecologista.

 Además, recuerda la debilidad de la legislación y de la protección ambiental de nuestro país, y estiman "que las autoridades no han sido cabalmente informadas de los alcances ecológicos de este proyecto, y de lo que realmente se esconde tras la promesa del puerto, el camino costero y la industria".

 La organización anunció que estudia científicamente el proyecto y sus efectos, de lo cual informará a las instancias adecuadas, al tiempo que -junto a otros grupos- "alertarán a la población de esta nueva amenaza de depredación de los recursos naturales. Con la experiencia ganada con el caso Trillium, realizaremos todas las acciones administrativas y legales tendientes a evitar que este proyecto se concrete".

 

 
 
 

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