?a Ilque, ubicada 20 kilómetros al sur de la capital de la Décima Región. Allí, las compañías Boise Cascade Corporation (EE.UU.) y Maderas Cóndor (Chile) formaron la Compañía Industrial Puerto Montt, que proyecta operar una planta elaboradora de paneles denominados OSB y construir un puerto, en lo que se ha denominado Proyecto Cascada Chile. La empresa explotará un millón 600 mil metros cúbicos de madera, lo que equivale a cinco mil hectáreas anuales o a dos millones 400 mil árboles. La Epoca, 19 de Julio de 1998

 Proyecto de Documentación Ñuke Mapu
 
 
 Noticias de hoy

Año 3 No. 811 - Domingo 19 de julio de 1998 

Cascada Chile producirá 500 mil metros cúbicos de tableros en Décima Región

Otro proyecto de explotación forestal enciende las críticas de ecologistas

Ambientalistas aseguran que la empresa explotará un millón 600 mil metros cúbicos de madera, lo que equivale a cinco mil hectáreas anuales o a dos millones 400 mil árboles.
 

US$ 180 millones

 
Andrés Palma, Santiago
La posibilidad de que se construya una planta manufacturera de paneles de madera en una zona rural cercana a Puerto Montt abrió un nuevo frente de batalla esta semana, en la larga disputa que mantienen grupos ambientalistas con empresarios sobre cómo aprovechar los bosques en forma sustentable.
Esta vez el ojo del huracán se sitúa en la bahía Ilque, ubicada 20 kilómetros al sur de la capital de la Décima Región. Allí, las compañías Boise Cascade Corporation (EE.UU.) y Maderas Cóndor (Chile) formaron la Compañía Industrial Puerto Montt, que proyecta operar una planta elaboradora de paneles denominados OSB (ver recuadro) y construir un puerto, en lo que se ha denominado Proyecto Cascada Chile.

Las expectativas de la firma son producir 500 mil metros cúbicos anuales de este tipo de paneles.

Esta idea ha llevado a grupos ecologistas, como Defensores del Bosque Chileno y la filial alemana del World Wild Foundation (WWF) a alzar su voz pidiendo la detención de la iniciativa.

Producción
Cascada-Chile ingresó su proyecto al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) de la Comisión Nacional del Medio Ambiente (Conama) en mayo pasado. En el resumen ejecutivo del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) se detalla que el puerto tendrá 170 metros de largo, lo que le permitirá recibir barcos de hasta quince metros de calado.

A la planta productora de los paneles se unirá un segunda estación, donde se producirán astillas o chips, la que utilizará aquellos tableros que no cumplan los estándares de calidad.

Asimismo, dadas las características del proceso, se asegura que no habrá residuos industriales, porque los desechos sólidos se utilizarán como combustible y el agua utilizada se evapora en una fase de la producción.

El estudio no ahonda en el impacto que la actividad tendrá en el bosque, debido a que el proceso se inicia con la adquisición de la materia prima a proveedores externos. Sin embargo, el consultor de temas de medio ambiente de la zona, Mauricio Fierro, asegura que la producción media de la planta será de 886 mil metros cúbicos en productos, entre tableros y astillas. Para cumplir este meta, estima que el volumen de materia prima debe ser, por lo menos, el doble. Ello implica que se necesitarán aproximadamente un millón 600 mil metros cúbicos de madera, lo que equivale a cinco mil hectáreas anuales o a dos millones 400 mil árboles.

Al argumento del consultor, la empresa señala que el consumo anual regional de bosque -sumando este proyecto- sería de seis millones de metros cúbicos al año, mientras que el crecimiento vegetativo del bosque comercial sin restricción de cosecha -es decir, sin incentivar o realizar ninguna faena para aumentar su reproducción- es de 9,5 a 12,9 millones de metros cúbicos.

Cuestionamiento
Fierro contraataca señalando que, a diferencia de la lenga, en Chile no existen estudios que confirmen esa tasa de renovación del bosque siempreverde y que la decisión de comprar a terceros "significa traspasar el problema ambiental a la ciudadanía".

Sin embargo, Cascada-Chile explica que sus proveedores serán sometidos a un estricto control, que también considera capacitación e investigación.

"(Cascada) no recepcionará (madera) que provenga de predios que no cuenten con plan de manejo aprobado ni con guías de libre tránsito... Exigirá, además, a sus proveedores desarrollar planes de reforestación y tratamiento forestal", señala el proyecto.

Temores
En cuanto al origen de las empresas, Fierro y Defensores del Bosque Chileno señalan que Boise Cascade Corporation ha sido protagonista de fracasadas experiencias similares en Estados Unidos, Canadá, México y Vietnam, lo que fue desmentido por fuentes cercanas al proyecto.

En cuanto a Maderas Cóndor, de propiedad de Italo Zunino, se le acusa de haber participado en la Empresa Magallánica de Bosques que fracasó en su intento de explotación comercial de lenga en la Duodécima Región. La afirmación también fue desmentida por ejecutivos de Maderas Cóndor, quienes señalaron que las propiedades de esta firma están ubicadas entre las regiones Octava y Décima, nunca en la zona austral.

Por lo menos 187 hectáreas adquiridas por Cascada en Ilque son de propiedad fiscal y que fueron arrendadas por Bienes Nacionales a la firma.

"Red de influencias"
La existencia de este arriendo fue corroborado por fuentes cercanas a la compañía, quienes no informaron sobre superficie, pero puntualizaron que ésta no supera una quinta parte del terreno total.

En este hecho, añaden, no hay nada anómalo, pues se hizo sobre la base del decreto ley 1.939 de 1977, que permite al Fisco "comprar, vender o arrendar" bienes nacionales.

Pero Mauricio Fierro denuncia una red de "influencias democratacristianas", debido a que el proceso de recopilación de opiniones ciudadanas de la evaluación de impacto ambiental lo llevaría a cabo una ONG vinculada a ese partido, que -a su vez- habría subcontratado los servicios de una universidad cuyos directivos tienen en la zona "una reconocida tendencia y militancia" en esa colectividad.

La ONG cuestionada es Participa y la casa de estudios, la Universidad de Los Lagos. Aunque fuentes cercanas al proceso corroboraron a La Epoca que esta institución lleva a cabo el proceso de participación ciudadana, advierten que ello fue producto de una licitación que realizó en 1997 la Conama para recoger impresiones de la población acerca de diez proyectos ingresados al SEIA.

Más duro en sus apreciaciones fue el coordinador del proyecto, Alejandro Larenas, quien aseveró al diario El Llanquihue de Puerto Montt: "Pienso que hay mucha gente que nunca ha sido pobre y que no sabe lo que es no contar con ingresos. Ellos son muy defensores del bosque, pero ¿qué defienden? Hay que aprovechar la inteligencia del hombre para que la gente tenga una posibilidad de desarrollo, pero que haga bien las cosas, con tecnología, en forma responsable".

 
 
 

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