René Barrios, presidente del Sindicato de Pescadores de Quintay destacó que con el trabajo realizado "volvimos a recuperar nuestras praderas naturales. Son 52 hectáreas que hemos recuperado y que estaban colapsadas. Lo que nos ha significado un ahorro importante, porque cada vez que el mar está complicado podemos hechar mano a una cosa que está ahí". Tercera en Internet 29 de Junio de 1998

 Proyecto de Documentación Ñuke Mapu
 
 
 
NACIONAL CRONICA
29 de Junio de 1998 
    
 
Exitoso proceso de manejo sustentable del borde costero 
Caleta Quintay: pescadores cuidan el mar 

En los próximos años el 70 por ciento de la población mundial vivirá a menos de 50 kilómetros de la costa.

 
Por Pablo Solís M 

La Caleta Quintay, donde aún quedan vestigios del pasado ballenero. Allí, pescadores, docentes y privados explotan el mar preservando el ecosistema
 
 Apoyo universitario 
Patricio Pavez, director de la Escuela de Ciencias del Mar de la Universidad Católica de Valparaíso, dijo que ese plantel ha patrocinado las alternativas que los propios pescadores quieren en torno a un desarrollo turístico integral del área, " donde la pesca forme parte medular".

 También señaló que la escuela generó un proyecto llamado Satal "mediante el cual se le transfirió a ellos (los pescadores) tecnología satelital para que ubicarán las zonas mas convenientes para la pesca de la albacora, por ejemplo".

 Agregó que "el estado de Chile ha dicho voy a ver cuál es la mejor política de borde costero y la respuesta de los pescadores es que usted -el estado- llegó al final, nosotros ya estamos instalados".

 Propuso que "el país debe tener una política homogénea en todo el territorio. Hay zonas en que los pescadores tienen esperanzas, pero todo se esfuma cuando saben que se desarrollará un puerto más adelante. El proyecto de modernización de la empresa portuaria no considera el aspecto pesquero, no considera que Chile es un país marítimo-pesquero".

 

 
Otrora, en los años "20, las ballenas que eran divisadas por algún barco acababan siendo faenadas en la factoría de Quintay, a 45 kilómetros al sur de Valparaíso y que hoy alberga a una caleta de pescadores artesanales que son protagonistas de un exitoso proceso de manejo sustentable del borde costero.

 En la víspera de la celebración de San Pedro, el patrono de los pescadores, en la caleta se vivió un interesante encuentro en el cual se dieron a conocer los frutos de un trabajo que integra desde hace 10 años al sindicato de pescadores de la caleta, a la Fundación Quintay y a la Universidad Católica de Valparaíso.

 Según los últimos estudios de población, en los próximos años el 70 por ciento de la población mundial vivirá a menos de 50 kilómetros de la costa. Sobre la base de esa proyección es que se estima, si acaso ya no es realidad, que las zonas marinas aledañas a dichos asentamientos se verán afectadas por los desechos de las ciudades y de sus industrias y por los agroquímicos o desechos mineros que llegan a los ríos y que desembocan al mar.

 

Cultivo del mar

Alberto Urquiza, ingeniero consultor de la Fundación Quintay expuso que "Chile visto como un conjunto de ecosistemas señala que la costa es uno de los más frágiles. Y no es sólo la playa, sino que el borde costero que comprende unas cinco millas mar adentro y varios kilómetros de tierra".

 Urquiza planteó entonces que "la manera de desarrollar una acción de protección debe ser hecha alrededor de quienes viven en la costa, por lo cual la fundación Quintay promueve la pesquería artesanal sobre la base del concepto que se debe desarrollar un cultivo del mar." La idea, según explicó, es "repoblar el mar mediante la petición de una concesión marina. En Quintay hoy existe la mayor destinación marina dedicada exclusivamente al repoblamiento de especies. Los pescadores son la parte social de un ecosistema, y por lo tanto, si destruyen el mar, no tendrán pesquería, no podrán vivir".

 En cuanto a los conflictos que se viven, en general, en los bordes costeros del país, Urquiza desarrolló la idea de que "los asentamientos urbanos costeros producen caos, porque no consideran los abastecimientos de aguas, de infraestructura vial, es como el caso de Algarrobo, que es un caos".

 

Pescador

René Barrios, presidente del Sindicato de Pescadores de Quintay destacó que con el trabajo realizado "volvimos a recuperar nuestras praderas naturales. Son 52 hectáreas que hemos recuperado y que estaban colapsadas. Lo que nos ha significado un ahorro importante, porque cada vez que el mar está complicado podemos hechar mano a una cosa que está ahí".

 Barrios graficó el éxito en que "tenemos recursos adicionales del orden de un millón de pesos al año por pescador." En cuanto al trabajo hecho, explicó que "tenemos, entre otras, experiencias con erizos y lapas, donde nosotros proporcionamos ejemplares adultos y los estudiosos sacan semillas para repoblar áreas depredadas".

 Informó que "cerca de 200 sindicatos de pescadores del país están impulsando experiencias similares, lo que ha sido un gran logro porque los pescadores se están capacitando, todos estamos en la misma. Operamos con ideas nuevas, con conocimientos científicos".

 Barrios hizo un llamado de atención. "La gente que no tiene contacto con el mar, cuando ingresa a la orilla y comienza a mariscar sacando ejemplares chiquititos, hace un daño enorme porque es allí donde nacen.

 Con eso se impide su desarrollo, su adentramiento en el mar. Es grave, en las caletas hay graves problemas".

 

 
 
 

 

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