mio Nóbel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel había sido contundente en una carta abierta dirigida al empresario Luciano Benetton, publicada el en el diario italiano La Republicca,: “Usted se ha valido del dinero y la complicidad de un juez sin escrúpulos para quitarle tierras a una humilde familia de hermanos mapuchesen, en referencia, a las 385 hectáreas que la Justicia de Chubut negó a un matrimonio aborigen y le otorgó a la compañía multinacional, que tiene en la Patagonia argentina 900.000 hectáreas. Luciano Benetton, uno de los hermanos dueños de la compañía, respondió por medio de otra carta abierta publicada en el mismo diario: “Estoy dispuesto a encontrarme con Pérez Esquivel para abrir una confrontación sobre el tema de las tierras”. El Nóbel de la Paz no tardó en retrucar. “Lo voy a invitar que venga al país, le voy a explicar que los mapuches tienen un derecho natural sobre esa tierra y le pediré que la devuelva, con título de propiedad y todo”. “Usted ha comprado 900 mil hectáreas de tierra en la Patagonia para aumentar sus riquezas y poder, y actúa con la misma mentalidad que los conquistadores”, dice la carta de Pérez Esquive. El industrial textil respondió, aunque dijo que está dispuesto a tratar de encontrar una solución, reivindicó el principio de propiedad privada. “La propiedad física e intelectual debe ser de quien puede construirla con su trabajo, favoreciendo el crecimiento y la mejora de los demás”, aseguró el empresario, que no suele visitar las tierras que poseen en Santa Cruz, Chubut y Río Negro. Quien sí visita las estancias, al menos cuatro veces al año, es Carlo Benetton, que suele asegurar que la Patagonia le inspira “una maravillosa sensación de libertad”. En el escrito, Luciano señala que, al adquirir enormes cantidades de tierras en Argentina, “queríamos transformar una empresa en decadencia en una empresa agrícola próspera. Buscamos producir desarrollo y trabajo para el territorio y sus habitantes”. “Mi deseo es que podamos solucionar el tema cuanto antes. Sería muy bueno si Luciano Benetton puede viajar hasta acá y juntos visitar la tierra que corresponde a los mapuches. Si no intentaríamos viajar nosotros a Italia”, explicó Pérez Esquivel. Además, el Nóbel de la Paz destacó que los pueblos originarios de todo el país están sufriendo “la expulsión de sus tierras, son maltratatos y, aunque la Constitución reconozca sus derechos, que no se los respetan. Boletín Argentino (Madrid), 17 de julio de 2004.



