Al menos 50 de los 157 congresistas argumentaron en sus lenguas maternas y, en aras de ser entendidos, también se expresaron en castellano, idioma oficial boliviano, durante una maratónica sesión congresal de casi 24 horas ininterrumpidas. Rosendo Copa, cacique qaqachaca, una comunidad de secular tradición guerrera, puso la nota de color al hablar en los tres idiomas autóctonos y reclamar a sus colegas blancos la urgencia de estudiarlos y aprenderlos. Clarín (Buenos Aires), 5 de agosto de 2002.
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Clarín (Buenos Aires), 5 de agosto
de 2002.
ELECCIONES
EN BOLIVIA: SESION DE 24 HORAS DEL CONGRESO PLENO
Una maratón de discursos en aimará, quechua y guaraní
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| MENSAJE. EL DIRIGENTE GUARANI JOSE BAILABA, EN EL MOMENTO DE VOTAR POR EVO MORALES. (Foto: Dolores Ochoa / AP) |
El aimará, el quechua y el guaraní, lenguas nativas andinas y amazónicas, fueron tan escuchadas como el español en el Congreso que ayer eligió al liberal con acento inglés Gonzalo Sánchez de Lozada como nuevo presidente boliviano.
Al menos 50 de los 157 congresistas argumentaron en sus lenguas maternas y, en aras de ser entendidos, también se expresaron en castellano, idioma oficial boliviano, durante una maratónica sesión congresal de casi 24 horas ininterrumpidas.
Los representantes de los grupos étnicos mayoritarios de Bolivia, gran parte de los cuales debutan como parlamentarios, demostraron sus dotes políglotas al hablar en aimará (lengua de los indios andinos), quechua (hablado en el subandino) y también en guaraní, que predomina en la región amazónica del país.
Rosendo Copa, cacique qaqachaca, una comunidad de secular tradición guerrera, puso la nota de color al hablar en los tres idiomas autóctonos y reclamar a sus colegas blancos la urgencia de estudiarlos y aprenderlos. "Y ahora voy a hablar en castellano, porque para comunicarnos entre nosotros he tenido que aprender", indicó.
La ausencia de equipos de traducción simultánea priva a los parlamentarios hispanoparlantes de entender los discursos de sus colegas indios, y cuando estos últimos se refirieron en la "lengua impuesta (por los colonizadores españoles entre los siglos XVI y XVII)" llamaron a la confusión por problemas en el acento y la construcción gramatical.
Las dificultades de entendimiento llevaron al diputado mestizo Jorge Valdés a reconocer en público, en un rapto de honestidad, que lo único que conocía del aimará era la invectiva "chinha hamp´atita" (bésame el trasero).
Dos de los tres líderes indígenas, Felipe Quispe y Alejo Véliz, hablaron en sus respectivos idiomas aimará y quechua, y cuando ensayaron algunas ironías sólo sus bancadas las celebraron.
El líder socialista de los
indios cocaleros, segundo en las elecciones del 30 de junio y aspirante
presidencial en la liza congresal, Evo Morales, se pronunció en
cambio en castellano con algunos defectos fonéticos. "Voy a hacer
el esfuerzo de hablar (en castellano)", anunció a su lado el indio
amazónico José Bailaba, que lució vestimenta selvática
y que después de tildar de ignorante e irreverente a su colega Valdés
por mofarse de los pueblos indígenas, votó por el "saruki
(presidente en guaraní) Morales".
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