Juan Francisco Maita y Sergio Ramón Zenteno, diputado y senador provinciales por Molinos, respectivamente, creen que la expropiación de Finca Luracatao en beneficio de los pastajeros que la habitan desde hace siglos, es un acto de justicia. El Tribuno 10 de julio de 2003. 

 
Luracatao/Piden pronto despacho del Alto Tribunal.
Salta, 10 de julio de 2003.
 

Puesteros reclaman tierras que ocupan desde hace siglos

La expropiación fue sancionada en 2.001, pero los propietarios fueron a la Corte de Justicia Provincial.

Flavio Palacios

Juan Francisco Maita y Sergio Ramón Zenteno, diputado y senador provinciales por Molinos, respectivamente, creen que la expropiación de Finca Luracatao en beneficio de los pastajeros que la habitan desde hace siglos, es un acto de justicia.
Los legisladores quieren, por ello, que entre en rigor la ley 7.137, promulgada en mayo de 2001, que declaró de utilidad pública y sujeto a expropiación dicho predio. La ley prevé también que la Dirección de Inmuebles efectúe la mensura y parcele el territorio para que las unidades que ocupan los puesteros pasen a registrarse como potestad de éstos.

Los objetivos del instrumento apuntan a limitar la migración hacia las ciudades y permitir que la gente sea propietaria del suelo que sus abuelos habitaron y tornaron cultivables. Además, la iniciativa determina que quedarán en manos de los actuales dueños de la estancia, el casco conocido como La Sala, los terrenos adyacentes que se delimiten como útiles para una racional explotación y el predio de la laguna Brealito para factibilizar su aprovechamiento turístico. Todo lo expuesto también había sido preacordado con los titulares de la finca.

Pero de forma casi inmediata a su sanción, la ley fue cuestionada por la firma propietaria, Estancia el Rosario, y sus apoderados iniciaron un trámite judicial con pedido de inconstitucionalidad ante la Corte de Justicia provincial. Ese trámite tiene ya dictámenes contrarios de la Procuración y la Fiscalía de Estado desde fines de 2002, pero el máximo tribunal provincial no emitió un fallo definitivo.

Cansados de esperar por años una solución a sus anhelos, los puesteros amenazaron con marchar hacia Salta para efectuar protestas frente a la Corte de Justicia, donde dijeron estar dispuesto a permanecer hasta conseguir su propósito.
 
 

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