Si desde el año pasado los "piqueteros" se constituyeron en forma clara y contundente en nuevos actores sociales y políticos de la Argentina, los indígenas comenzaron tímidamente a ocupar un lugar apenas visible entre los despojados por el sistema neoliberal aplicado sin atenuantes en los últimos 25 años. Las estadísticas reflejan la consecuencia inmediata y visible de la destrucción del aparato productivo y sus gravísimas derivaciones sociales, pero para los indígenas el problema es dos veces mayor porque al coletazo de la crisis, que necesariamente los alcanza, debe agregarse lo específico de su situación cultural. Télam (Buenos Aires), 12 de agosto de 2003.