El escritor paraguayo-misionero-argentino Carlos Martínez Gamba fue galardonado en Asunción, Paraguay, con el Premio Nacional de Literatura 2003, por su obra Ñorairo Ñemonbeú Guérra Guasúro Guaré (Crónicas rimadas de las batallas de la guerra grande). "Este premio no me lo dieron a mí, este premio se lo dieron al idioma guaraní, a través del cual yo hablo y a través del cual les he contado las batallas de la guerra. Porque uno es hablado por su lengua. Uno no habla en una lengua, sino que es hablado por ella. Y en este caso la distinción, la madre, el refugio de todo es el idioma guaraní." El Territorio (Posadas), 5 de noviembre de 2003. 

 
Territorio Digital, Posadas (Misiones), 5 de noviembre de 2003.
Será entregado durante la segunda quincena de noviembre por el presidente del Paraguay, Nicanor Duarte Frutos.

Premio Nacional en 16 mil versos

La novela en versos del escritor y poeta Carlos Martínez Gamba fue distinguida por el Senado del Paraguay. Es la primera vez que una obra escrita totalmente en guaraní recibe un galardón de esta naturaleza. Además de una placa, le entregarán la suma de 40 millones de guaraníes (20 mil pesos). Es un premio histórico.



El texto. Por primera vez es premiado un libro de estas características.
El Perfil
carlos martínez gamba
Nació en el barrio Santa Librada de Villarrica, Paraguay. Se crió en un ambiente guaraní parlante por antonomasia. Es uno de los más fecundos autores paraguayos que escribe solamente en guaraní. Su primera obra y más conocida en su país de origen fue Pychaichí, publicada hace 32 años. Es autor además de obras como Plata Ybyguy, Niño Rape Purahei, Hose Dolore, Amombe, Tapekue ka’a, Pycahi Marandeko y otros. Escribe sobre el folclore tratando de hacer una síntesis histórica del pueblo paraguayo a través de determinados personajes populares y ahora Ñorairó Ñemombe’u gérra guasúro guare.
Desde 1996 integra la comisión directiva de la Sociedad Argentina de Escritores, filial Misiones.
Actualmente vive en Puerto Rico, Misiones, su tierra adoptiva.

El escritor paraguayo-misionero-argentino Carlos Martínez Gamba fue galardonado en Asunción, Paraguay, con el Premio Nacional de Literatura 2003, por su obra Ñorairo Ñemonbeú Guérra Guasúro Guaré (Crónicas rimadas de las batallas de la guerra grande). También para Misiones es un orgullo, porque toda su obra fue gestada en esta provincia. Además, la Universidad Nacional de Misiones publicó uno de sus trabajos de investigación etno-lingüística, El canto resplandeciente, recopilación de las plegarias de los Mbyá-Guaraní de Misiones, Argentina. Él formó parte de la diáspora guaraní, durante la dictadura de Stroessner. Llegó a Posadas allá por 1960, luego de haber integrado la resistencia armada en la Cordillera del Ibytyruzú. Desde entonces vivió en Posadas, Buenos Aires y finalmente se aquerenció en la localidad misionera de Puerto Rico. En esta ciudad y una vez desaparecido el régimen stronista, alternó su vida entre Asunción, Villarrica, su ciudad natal y Misiones.

En Crónicas rimadas de la guerra grande -libro cuya extensión tiene casi características monumentales y editado por el Fondo Nacional de la Cultura y las Artes (Fondec)-, Martínez Gamba cuenta los principales acontecimientos bélicos de la guerra de la Triple Alianza (1864-70), a lo largo de 16 mil versos en guaraní. Sin lugar a dudas nos atrevemos a decir que esta obra es una epopeya nacional paraguaya, porque el escritor narra en forma poética un hecho histórico y nacional, como fue la Guerra de la Triple Alianza. El jurado, al expedirse, basó su decisión “en la calidad poética y creatividad literaria”; asimismo valoró el nivel que cobra el guaraní con su libro. Es la primera vez que en el Paraguay se otorga una distinción de tal categoría a una obra escrita totalmente en el idioma vernáculo. Por otra parte, Antonio Carmona, integrante del jurado, señaló que “el libro premiado puede considerarse histórico, porque es un texto fundacional de la literatura en guaraní y por los valores literarios y humanos que en él subyacen”

Por supuesto que los medios de comunicación del Paraguay fueron los primeros en enterarse. Y desde la capital Guaraní sonó el teléfono en Puerto Rico, en la casa de Martínez Gamba. Cuando alzó el tubo y le comentaron que había obtenido el Premio Nacional de Literatura 2003, incrédulo contestó “Añeté pio. Napendejapúipa hína (¿es cierto, no me están mintiendo?). Además de Carmona, el jurado estuvo compuesto por el presidente del Senado del Paraguay, Carlos Mateo Balmelli, Alejandro Gatti, Alcibíades González del Valle (director de Cultura de la Municipalidad de Asunción) y Maybell Lebrón.

Doce años de trabajo

El poema puede considerarse un gran compuesto, como de esos en los cuales se narra generalmente un acontecimiento trágico. Se inicia convocando a la concurrencia. Crónicas rimadas de las batallas... comienza diciendo en las primeras cuartetas: “Lleguen hombres y criaturas/ y escúchenme en silencio,/ voy a contar el combate/ naval del Riachuelo. Está el anuncio de lo que será el tema de esta parte del poema. Después empieza a proporcionar otros detalles pequeños. Se expresa que será escrito en guaraní, al mencionar al capitán José Ignacio Meza, que luego resultará muerto a raíz de las heridas recibidas y que en ese momento en que comienza el poema está llevando a los nueve barcos para combatir contra la escuadra de guerra del Brasil.

En relación al tiempo de elaboración de la obra, Martínez Gamba dijo que “me llevó doce años y los primeros capítulos los escribí en Posadas, leyendo las crónicas del historiador Efraín Cardozo sobre la batalla de Acosta Ñú, donde pelearon los niños, no porque el Mariscal López enviase a pelear niños, sino porque el ejército aliado alcanzó a la retaguardia paraguaya donde iban los más jóvenes a cargo de la impedimenta del ejército y en esa época nadie se entregaba, esa era una palabra que no existía en el léxico de los combatientes paraguayos, fueran mujeres, hombres o niños. Se desarrolla una batalla que según el historiador Cardozo fue una de las más épicas y emocionantes, leyendo las crónicas uno siente que va a llorar. Entonces dije: yo tengo que escribir un poema a esta batalla y lo hice”.

Prosiguió contando que "seis meses después, pensé que tendría que continuar el relato con el de la batalla que la antecedió. Y así hubo años enteros en que no escribí ninguno y hubo otros años en que escribí un montón, según como las musas me venían soplando en los oídos. Cuando llegué a los 5000 versos dije, bueno, ya está y me quedo acá. Como el libro no se publicaba y pasaba el tiempo, dije y bueno, voy a continuar y agregué otras cuantas batallas hasta que llegó a los diez mil versos. Pero no me animaba a enfrentar las batallas mayores, nunca había contado la de Curupayty, por ejemplo, ni la de Cerro Corá. La batalla de Curupayty fue un gran triunfo paraguayo y la de Cerro Corá, casi sagrada, en la que el Mariscal muere, rodeado de su estado mayor y de dos de sus hijos, todos combatiendo. Muchos generalísimos afirmaron que morirían en el último campo de batalla, con sus últimos soldados, en los últimos confines de la patria, Napoleón entre ellos, pero no lo hicieron así. ¡Perjuros...!

Creo que es uno de los primeros escritores que impulsaron la literatura en guaraní.

Yo inicio con Pychaichí, la corriente allá por 1970, en esa época había muy pocos escritores en guaraní. Yo tuve la suerte de que ese librito haya sido prologado por Ramiro Domínguez y fue publicado completo por el diario ABC de Asunción, lo que le dio mucha difusión y ayudó a que otros publicasen de nuevo libros en guaraní. Antes de Pychaichí, decenas de libros fueron escritos totalmente en guaraní.

Durante mucho tiempo existió una especie de resistencia de los escritores paraguayos a escribir en guaraní. ¿A que se debió?

Sí, es cierto y por otro lado es un derecho, el que cada uno escriba en el idioma que quiere. Yo quise escribir en mi lengua, la que aprendí a los pechos de mi madre y lo hice en ese idioma, lo cual no es un reproche y nadie se debe sentir mal por esa especie de "descubrimiento" mío. Después de la publicación de mis cuentos, aparece en el Paraguay una narrativa de prosa en guaraní, como por ejemplo el libro Kalaito Pombero de Tadeo Sarratea y otros. No quiere decir que yo sea fundador de la narrativa paraguaya en guaraní, pero fui uno de los primeros o el primero en escribir solamente en guaraní y en publicar dos libros. Además ya está en preparación otro texto sobre narrativa escrito en guaraní.

Para taitá Daniel

“El premio me alegra, pero también me recuerda mi niñez, junto a mi padre cuando nos leía el Okara poty kué mi, de Narciso Colman, alrededor de la mesa después de cenar en una noche de invierno, mientras afuera caía la fina llovizna y el viento gemía en el corredor. Sin darse cuenta nos estaba enseñando a amar nada más y nada menos que al idioma guaraní y a la literatura. Por eso siempre estoy pensando, y lo digo, que este premio que me han entregado es para ti, taitá Daniel”.

¿Qué significado tiene este premio? Porque además de una distinción en placa, también está lo monetario.

Este premio no me lo dieron a mí, este premio se lo dieron al idioma guaraní, a través del cual yo hablo y a través del cual les he contado las batallas de la guerra. Porque uno es hablado por su lengua. Uno no habla en una lengua, sino que es hablado por ella. Y en este caso la distinción, la madre, el refugio de todo es el idioma guaraní.

Y en relación a lo monetario, eso es lo menos importante, hasta este momento no sé ni cuántos pesitos son. De todos modos tengo muchos acreedores y se va a ir todo en un suspiro. Ni lo cuento.

¿Enfrentó la necesidad de utilizar palabras modernas que en el guaraní no existían?

El uso de arcaísmos y neologismos es escaso, sólo si son muy necesarios o si las palabras me gustan demasiado. Por ejemplo la palabra marandeko, para significar el hecho de la historia que se refiere a la guerra. De todos modos, al final de cada capítulo hay un pequeño vocabulario al que se puede recurrir. En cuanto a los neologismos, como el guaraní es una lengua aglutinante, es fácil la creación no forzada de nuevas palabras, si uno no quiere utilizar el hispanismo. Por ejemplo la palabra bayoneta, que evidentemente no existe en el guaraní, sí existió en la guerra grande. Entonces creé la palabra mediante la combinación de un vocablo que significa arma de fuego, que es mbocá y al que se le agrega la palabra kysé, que quiere decir cuchillo (arma blanca), entonces se forma la palabra mbocá kysé y es bayoneta y todos los entienden en la primera lectura.
 

También se observa en la obra que hay algunas traducciones del guaraní al castellano.

Sí, el castellano por supuesto es parte de nuestra realidad. Hace 500 años que nos habla, entonces muchas veces al terminar de escribir una estrofa en guaraní, se me ocurría cómo sonaría en castellano. Entonces se pone esa traducción surgida en ese momento, a veces a lo largo de cinco o seis estrofas se va intercalando su traducción. También se incluyen, cuando es necesario poner frases en portugués, el idioma de los combatientes brasileños, y por allí alguna frase en francés, en boca de Madame Lynch.

Sin lugar a dudas, es un premio muy justo a todo el trabajo que ha venido realizando el escritor Carlos Martínez Gamba.
 

Numy Silva

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