El diputado indígena Evo Morales demandó hoy ante el fiscal general de Bolivia enjuiciar por genocidio, entre otros presuntos delitos, al ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, desplazado del poder por una revuelta popular que dejó al menos 80 muertos y 200 heridos. La tercera en Internet, 22 de octubre de 2003 

 
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Miércoles 22 de octubre de 2003

Líder indígena pide juicio por genocidio a ex presidente Bolivia

 

El diputado indígena Evo Morales demandó hoy ante el fiscal general de Bolivia enjuiciar por genocidio, entre otros presuntos delitos, al ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, desplazado del poder por una revuelta popular que dejó al menos 80 muertos y 200 heridos.


"El ex presidente deberá responder por delitos de lesa humanidad, entre ellos genocidio, y daño económico al Estado boliviano", dijo a Reuters el líder cocalero y ex candidato presidencial del Movimiento al Socialismo (MAS).

Morales, principal opositor al derribado ex presidente, se entrevistó con el fiscal general, Oscar Crespo, para entregarle la demanda, que incluyó un pedido de extradición contra Sánchez de Lozada, quien viajó a Estados Unidos tras renunciar el viernes.
Fuentes judiciales explicaron que la demanda contra el empresario Sánchez de Lozada deberá ser encaminada por el fiscal a la Corte Suprema de Justicia y luego al Congreso boliviano.
Agregaron que, sólo entonces, el plenario de 157 senadores y diputados podría pronunciarse con dos tercios de los votos por la procedencia del juicio.
"Si el MNR (Movimiento Nacionalista Revolucionario, partido del ex presidente) quiere lavar su imagen, tiene que apoyar el juicio de responsabilidades en el Congreso", dijo Morales a Reuters.
Agregó que su demanda involucró también, como corresponsables de los mismos delitos, a los ex ministros de Defensa Carlos Sánchez y de Gobierno Yerko Kukoc.
El empresario Sánchez de Lozada, de 73 años, renunció el viernes a la presidencia en el remate de cuatro semanas de protestas sociales contra un proyecto de exportación de gas, luego transformadas en una revuelta popular que exigió su salida del poder.
 El ex mandatario denunció en Estados Unidos que fue apartado violentamente de su cargo por una conspiración "narcosindicalista" y "terrorista", de la que responsabilizó a Morales y a Felipe Quispe, otro líder campesino y también legislador izquierdista.
En el marco de las protestas y su represión por la policía y el ejército murieron 80 personas y otras 200 resultaron heridas, según dijo a la agencia Reuters hoy el presidente de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos en Bolivia, Waldo Albarracín.
El saldo de víctimas fatales aumentó en los últimos tres días a raíz de la muerte de seis de los heridos.
Albarracín apoyó la necesidad de que "sea el Estado boliviano", es decir a través del fiscal general, la Corte Suprema y el Congreso, el que plantee el juicio de responsabilidades contra Sánchez de Lozada.
Agregó que así lo exige "la dimensión de la crisis, no solamente por la elevada cifra de víctimas, sino por la gravedad de sus consecuencias sociales y políticas".
Funcionarios del nuevo gobierno del presidente Carlos Mesa, quien como vicepresidente y primero en línea de sucesión ocupó el cargo dejado vacante por Sánchez de Lozada por mandato del Congreso, dijeron el miércoles creer que el ex mandatario no se hallaba "refugiado ni asilado" en Estados Unidos.
"El ahora ex presidente renunció al cargo y se fue como puede hacerlo cualquier ciudadano boliviano, con la respectiva visa para entrar, en este caso, a los Estados Unidos", dijo a Reuters una fuente consultada 
 "Desconocemos si pidió asilo político", añadió.
Morales sostuvo, en tanto, que "el gobierno estadounidense no puede proteger a criminales como Sánchez de Lozada, dándole asilo político".


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