Faltando tres días para otro 12 de octubre que algunos festejan y otros cuestionan, ayer desembarcó en Misiones un grupo de funcionarios y sanitaristas nacionales para interiorizarse sobre el estado actual de nuestros guaraníes. Una atípica ceremonia de bienvenida casi como tomada del libreto de algunas de las tantas películas del Lejano Oeste se montó en la aldea Santa Ana Mirí. El Opy Guá, Pablo Villalba, se ató una bufanda de lana amarilla y azul en la cabeza para cumplir con el "rito" aprendido de sus antecesores. La comitiva, en tanto, seguía con atención la melodía y la canción que entonó en riguroso guaraní. Por los alrededores, los niños semidesnudos pedían monedas, caramelos o lo que fuere a los inusuales visitantes. La olla en el fuego cocinaba lo que los blancos habían traído, seguramente, un poco antes del operativo que cuando se lo anunció despertó muchas ilusiones porque después de tantos siglos de excusas y promesas inconclusas alguien se haría cargo de los antiguos dueños de estas tierras. Pero, por lo pronto, el inicio del operativo dejó algunas dudas y tanto montaje, tantos "agradecimientos", tantas invocaciones al Dios de los blancos y de los paisanos, dejó flotando la pregunta: ¿serán, otra vez, espejitos de colores...? El Territorio (Posadas), 9 de octubre de 2003.
![]() |
Territorio Digital, Posadas (Misiones), 9 de octubre de 2003.
La Nación ratificó promesa de asistencia a los guaraníes
Autoridades de los ministerios de Salud y Desarrollo Social de la Nación comenzaron ayer a realizar un monitoreo por las aldeas guaraníes de Misiones para detectar falencias sanitarias, alimentarias y comunitarias en la búsqueda de mejorar la calidad de vida en estos asentamientos donde la desnutrición junto a otras patologías anexas ya se cobró la vida de nueve niños.
La comitiva de funcionarios encabezados
por la viceministra de Salud de la Nación, Graciela Rosso, acompañada
por el titular de la cartera sanitaria de Misiones, José Guccione
y el subsecretario de Acción Social del Ministerio de Bienestar
Social, la Mujer y la Juventud, Pablo Knutson, comenzó la gira visitando
la aldea Santa Ana Mirí que está próxima al cerro
Santa Ana y que agrupa a ocho familias. Allí en consejo de ancianos
de los Mbyá ofreció una ceremonia de bienvenida, tras lo
cual enumeró los reclamos permanente de la comunidad aborigen misionera.
El Opy Guá, Pablo Villalba,
con sus 110 años fue el vocero del consejo de ancianos quien primero
entonó una canción de bienvenida y realizó un rezo
para que "los buenos espíritus nos acompañen tanto a nosotros
como a los blancos aquí presentes".
No dejó de llamar la atención que el anuncio del operativo, por lo menos en este caso, se haya limitado a una ceremonia y a un intercambio de experiencias y promesas varias. No obstante, en los alrededores de la aldea se pudo observar seis colchones, dos frazadas nuevas y varias bolsas de alimentos.
El Opy Guá, dijo que "aquí
se necesitan muchas cosas para ir zafando, pero especialmente para hacer
frente a la desnutrición porque esto es muy grave y hoy nos preocupa
mucho".
El representante del vocero del
consejo de ancianos, también señaló que "la comunidad
necesita herramientas y semillas para cultivar. Como así alimentos
no perecederos de apoyo hasta que la tierra comience a producir".
Calidad de Vida
Por su parte, la viceministra de Salud de la Nación, Graciela Rosso, afirmó que "venimos trabajando desde hace meses en esta problemática y ahora es el turno de las comunidades guaraníes. Con ellos queremos abordar las preocupaciones de la comunidad, la situación alimentaria, sanitaria y encarar, con el respeto que se merecen sus costumbres, una mejor calidad de vida".
La funcionaria agregó que
"planteamos que tengan acceso a una alimentación segura, adecuada
y no es solo recibiendo una bolsa de asistencia, sino buscando también
el autoabastecimiento con su producción".
El trabajo por regiones se extenderá
hasta hoy. El proyecto continuará en una segunda etapa durante la
segunda quincena de octubre.
opinión
¿Asistencia o desembarco?
Faltando tres días para otro 12 de octubre que algunos festejan y otros cuestionan, ayer desembarcó en Misiones un grupo de funcionarios y sanitaristas nacionales para interiorizarse sobre el estado actual de nuestros guaraníes.
Una atípica ceremonia de bienvenida casi como tomada del libreto de algunas de las tantas películas del Lejano Oeste se montó en la aldea Santa Ana Mirí. El Opy Guá, Pablo Villalba, se ató una bufanda de lana amarilla y azul en la cabeza para cumplir con el "rito" aprendido de sus antecesores. La comitiva, en tanto, seguía con atención la melodía y la canción que entonó en riguroso guaraní.
Por los alrededores, los niños semidesnudos pedían monedas, caramelos o lo que fuere a los inusuales visitantes. La olla en el fuego cocinaba lo que los blancos habían traído, seguramente, un poco antes del operativo que cuando se lo anunció despertó muchas ilusiones porque después de tantos siglos de excusas y promesas inconclusas alguien se haría cargo de los antiguos dueños de estas tierras. Pero, por lo pronto, el inicio del operativo dejó algunas dudas y tanto montaje, tantos "agradecimientos", tantas invocaciones al Dios de los blancos y de los paisanos, dejó flotando la pregunta: ¿serán, otra vez, espejitos de colores...?, pero renovados por los influjos pos electorales de la época. O verdaderamente, comienza aquí un tiempo de revisión y de rescate no solo de las herencias guaraníes, sino fundamentalmente de sus vidas tras 511 años del desembarco de los españoles a las tierras americanas.
Liliana Mantulak
©1999-2002 - TerritorioDigital.com.
Todos los derechos reservados.
Posadas (Misiones), República
Argentina





