“Si el Estado oficializa una lectura de la Constitución nacional tal que permita el ingreso de este material abre la puerta a decenas de nuevos proyectos que tendrán como efecto el ingreso de basura nuclear para ser tratada en Argentina”, enfatizó Juan Carlos Villalonga, encargado de asuntos nucleares de Greenpeace.  Según el especialista en temas energéticos de Greenpeace, “hay ciertos sectores de la CNEA que están diciendo que es importante introducir a la Argentina en este negocio”.  Además resaltó que hay organismos multilaterales, como la Agencia Internacional de Energía Atómica, que están interesados en solucionar el tema de los residuos a través de los repositorios internacionales. Dicho proyecto tiene detectado áreas, una de ellas es la Patagonia. Mayo, 2003 Tanya- Agencia MACANDAL 

 

 

 
   
1.     INFORME ESPECIAL: El negocio de la basura nuclear en Argentina (Por Tanya- Agencia MACANDAL)
 
 

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1. LA AMENAZA RADIOACTIVA
 

 

 El negocio de la basura nuclear
en Argentina



CONTRATO. Según Investigaciones Aplicadas de Argentina (INVAP) Sociedad de Estado, la inversión es de unos 180 millones de dólares. El proyecto consiste en la venta de un reactor de investigación a la Organización Australiana de Ciencia y Tecnología Nuclear (ANSTO) La oferta incluye la importación del combustible nuclear  agotado. La Comisión Nacional de Energía Atómica(CNEA) tendrá a su cargo el “acondicionamiento” del material. Esta maniobra sería el inicio para convertir al país en un baldío mundial.

 INFORME ESPECIAL-Buenos Aires, 14 de mayo (Por Tanya-Agencia MACANDAL)  El Gobierno Argentino respaldó esa operación y  firmó el Acuerdo con Australia. La Cámara de Senadores de la Nación lo aprobó en noviembre de 2001. Sin embargo todavía no fue votado en el recinto entre todos los diputados.

“Si el Estado oficializa una lectura de la Constitución nacional tal que permita el ingreso de este material abre la puerta a decenas de nuevos proyectos que tendrán como efecto el ingreso de basura nuclear para ser tratada en Argentina”, enfatizó Juan Carlos Villalonga, encargado de asuntos nucleares de Greenpeace.
 

 Como consecuencia de la denuncia pública sobre la inconstitucionalidad del ingreso de la basura nuclear al territorio argentino- realizada por más de 70 organizaciones ambientalistas- Australia comenzó a presionar al gobierno para que el contrato, entre las empresas INVAP de Río Negro y ANSTO de Australia, fuera “legitimado”. Fue así como surgió el acuerdo bilateral denominado “Cooperación en los usos de la energía nuclear” que permitirá la importación y el almacenamiento de los residuos radiactivos.
 

 “El art. 12 de este acuerdo coloca al estado nacional garantizando de que a pedido de Australia, Argentina se va a hacer cargo de tratar esos residuos; lo cual tiene el doble efecto de que es el Estado Nacional el que está permitiendo una actividad que es violatoria de la Constitución, y además, es el Estado el que se está haciendo cargo de algo que prometió una empresa mediante un contrato que pertenece al derecho privado”, recalcó Villalonga.

 Según el especialista en temas energéticos de Greenpeace, “hay ciertos sectores de la CNEA que están diciendo que es importante introducir a la Argentina en este negocio”.  Además resaltó que hay organismos multilaterales, como la Agencia Internacional de Energía Atómica, que están interesados en solucionar el tema de los residuos a través de los repositorios internacionales. Dicho proyecto tiene detectado áreas, una de ellas es la Patagonia.

 Villalonga explicó que uno de los riesgos que se corren en la manipulación del combustible nuclear gastado es que sean robados, derivados hacia planes secretos o militares, porque en su constitución aparecen elementos como el plutonio que son potenciales materias primas para fabricar armas nucleares.

 Según el acuerdo bilateral, los residuos radiactivos serán acondicionados en contenedores y volverán a viajar por tierra hasta el puerto de Buenos Aires, y luego, se transportarán por barco hasta Australia.

 Cuando ingrese la basura nuclear se tiene previsto realizar un período de espera para que decaiga la alta radiactividad. Después se separarían los productos de fisión del aluminio del combustible. La división de estas sustancias que tienen Plutonio y Uranio se hacen en bloque. Luego se diluiría y vitrificaría el paquete de residuos radiactivos. Pero ninguno de los dos puede ser utilizado en estas condiciones por un reactor nuclear. Su único destino posible es el enterramiento. Lo que conlleva dos riesgos: la contaminación del agua y el aire.

 Con respecto al contrato comercial, el ingeniero Hugo Palamideci, secretario general de la asociación de profesionales de la Comisión Nacional de  Energía Atómica declaró: “Acá lo único que hay secreto no está en el acuerdo con Australia sino en el contrato particular de la provisión del reactor entre la empresa INVAP de Argentina y el Instituto ANSTO de Australia”.

 También reveló que existe la posibilidad de que en un futuro se compren combustibles de otro tipo. Para el tratamiento de esos materiales están en marcha desarrollos nuevos que, según el representante de la CNEA, contienen cláusulas de conocimiento tecnológico y de “intenciones” entre esas dos empresas que realizaron el contrato que no quieren hacer público.

 Con respecto a esto, el vicepresidente de la Asociación Marplatense de Estudios Ambientales Integrales(AMEAI), José A. Esain, en un informe técnico que realizó sobre el contrato INVAP- Australia especificó que otro de los aspectos graves tiene que ver con el Derecho de acceso a la información pública:

 “La flagrante violación de éste derecho deriva del carácter secreto que posee toda la operatoria y sobretodo el contrato INVAP ANSTO, que nunca se pudo verificar y conocer”.

 Asimismo manifestó: “Dejaremos de ser un país que no permite el ingreso de residuos para ser el baldío del mundo, donde las potencias podrán venir a depositar sus desechos, en desmedro de la gente del lugar donde se depositen, y en desmedro de los productores y exportadores nacionales que ahora pasarán a ser exportadores de un país que tiene potencial peligro de radioactividad”.

 La CNEA asegura que no se corren riesgos en la importación y en el procesamiento del material radiactivo. Sin embargo, el ingeniero Hugo Palamideci reconoció que una porción mayoritaria del presupuesto que tiene CNEA está exclusivamente ligada a pagar los servicios mínimos y los sueldos de todo su personal. Esta contradicción demuestra que en la manipulación de los residuos nucleares se puede correr peligro de contaminación. Tanto en la importación como en el acondicionamiento.

 Según Greenpeace, una vez permitido el ingreso de los residuos nucleares, se abre la puerta a otros países que utilizarán a la Argentina como basurero nuclear. En relación a esto uno de los directivos de INVAP confiesa : “Hay cientos de reactores en el mundo que tendrían interés en hacer contratos como éste por el tratamiento de los residuos”.

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 ¿POR QUÉ AUSTRALIA ELIGIÓ A LA ARGENTINA

PARA EL TRATAMIENTO DEL MATERIAL?


El contrato surge de una licitación internacional por parte de ANSTO en la que compitieron varias empresas de los principales países del mundo: Siemens de Alemania, Technicatome de Francia, AECL de Canadá e Investigaciones Aplicadas de Argentina. La propuesta de INVAP fue la “ganadora”.
 
 

Según declaraciones del biólogo Dr. Raúl Montenegro- presidente de FUNAM- asociación ecologista que se dedica a la defensa del ambiente y que se ha ocupado de seguir el tema:
 

Australia tiene dos planes para lograr que su combustible nuclear agotado sea tratado . Un plan “A” de reprocesado en Francia y un plan “B” de procesado (no reprocesado) en Argentina. Aquí es donde entra a jugar el contrato secreto. Sucede que el plan “A” se les cayó, pues el Tribunal de Gran Instancia de Cherburgo, en Francia, impidió que entraran a ese país 360 barras de combustible agotado para tratamiento procedentes de Australia. Ello se debió a que la empresa francesa COGEMA fue acusada de burlar la legislación. Ahora se necesita consolidar el plan “B”con Argentina para que el proyecto de construir el nuevo reactor nuclear no se les caiga(1).

(1) Información extraída de “Contrato INVAP AUSTRALIA- El caso del ingreso de residuos radiactivos al territorio nacional a tenor del artículo 41 de la Constitución Nacional”, realizado por José A. Esain de AMEAI.
 

Fragmentos reescritos del informe técnico sobre el “Contrato INVAP AUSTRALIA”, elaborado por José A. Esain de AMEAI:
 

 Conforme a los requisitos del contrato que el INVAP ha acordado con el gobierno australiano, el contratista debe garantizar que el combustible gastado no debe permanecer en Australia de manera indefinida ni temporaria ni tampoco puede ser reprocesado en ese país.  Las condiciones que aparecen de ese proyecto dicen:

CLASIFICACIÓN Y MANEJO DEL COMBUSTIBLE:

La parte contratante deberá poseer una estrategia viable de disposición de combustible gastado, y en particular respecto de los elementos de combustible o combinaciones de combustible que provea para su uso, y las estrategias que despliegue a tal fin, que ellas se compadecen con las indicaciones estatuidas en la página 5.28 de la Regulación de Impacto Ambiental para el reemplazo del Reactor de Investigación.

En particular, estas estrategias no deberán vincularse con:

 1.Disposición directa del combustible gastado del reactor de investigación en Australia.

2.Reprocesamiento de combustible gastado en Australia.

3. Almacenamiento indefinido del combustible gastado del reactor de investigación, en Australia.

Como podemos apreciar, el mismo nos conduce a repensar la cuestión de si el envío de residuos al país lo será para que vuelvan luego a Australia; y ésta duda surge ya que el mismo gobierno australiano dice que en su momento se deberá analizar- a efectos de permitir el reingreso- si los materiales están en “condiciones”.

Es aquí donde nos explicamos porqué INVAP gana la licitación. Dice el Procurador del Tesoro de la Nación que la misma – conforme su dictamen- nos impone la obligación de recibir residuos nucleares en nuestro territorio, sin asegurarnos su salida interpretamos.
 

 

  SOBRE LA INTENCIÓN DE CONVERTIR A LA ARGENTINA

EN UN BALDÍO INTERNACIONAL:


El acuerdo entre Argentina y Australia sobre Cooperación en los usos de la energía nuclear permitirá la importación y almacenamiento de los residuos radiactivos.  Como ya es sabido públicamente está prohibido por el artículo 41 de la Constitución Nacional, basado justamente en el riesgo que implica para la población y el ambiente nacional. El mismo dice:

“Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo(...)”.

También el último párrafo determina que:

-“Se prohíbe el ingreso al territorio nacional de residuos actual o potencialmente peligrosos, y de los radiactivos”.

 Por otra parte, en 1986 un solo accidente nuclear, en Chernobyl, causó más de 250 mil millones de dólares en pérdidas tan solo en la Unión Soviética, contaminando una inmensa extensión de tierra. Dicha catástrofe puede llegar a causar hasta 250 mil muertes.

 En la entrevista cedida a MACANDAL, le preguntamos a Juan Carlos Villalonga de Greenpeace:

¿La sustancia de la basura nuclear que tiene como objetivo ser procesada en la central atómica de Ezeiza es similar a la que contenían las barras de combustibles de Chernobyl antes del estallido e incendio?

Villalonga respondió:

“Cuando uno habla de un accidente como el de Chernobyl, ahí explotó un reactor, pero desde el punto de vista radiológico lo que se dispersó fueron los elementos que están en los combustibles gastados: el celsio, el plutonio, el estroncio. Todos esos materiales son los que están en este tipo de sustancias que se van ahora a transportar y se van a tratar aquí en Argentina”.

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Para obtener más información del tema:

www.greenpeace.org.ar

Links relacionados:

www.basureronuclear.org.ar

* Aquí se pueden leer, ver y escuchar las trágicas historias personales de algunas de las víctimas del complejo nuclear de Mayak: http://mayak..greenpeace.org.ar/testimonies/index.php
 

 

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