Hay grabados rupestres precolombinos de una cultura desconocida, pero con influencias andinas y calchaquíes."Estamos frente a un yacimiento de características inéditas, en virtud de la magnitud, riqueza, calidad y simbolismo de las pinturas y grabados rupestres hallados. Este yacimiento amerita un estudio profundo, ya que no hay en el Sur de Salta, antecedentes sobre un santuario del pasado de estas características", dijo Albarracín, al efectuar un comentario sobre el tema. El Tribuno (Salta), 12 de julio de 2003.
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Salta, 12 de julio de 2003.
Descubrieron un gran yacimiento arqueológico
Un importante descubrimiento arqueológico realizaron el fin de semana pasado los integrantes de una expedición organizada por alumnos y profesores de la escuela de Turismo de Rosario de la Frontera y un integrante del grupo de investigaciones "Juan Carlos Rivas" de la ciudad termal: se trata de una serie de pinturas rupestres atribuidas a una cultura precolombina que registra influencias de pueblos ándidos y calchaquíes, a juzgar por los trazos de los dibujos, realizados con incisiones en el alero de un peñón de 60 metros de altura, ubicado en el paraje Aguada Honda, 17 kilómetros al Este del municipio La Candelaria, capital del departamento del mismo nombre.
El relevamiento fue realizado por el profesor Natalio Albarracín, los estudiantes Juan Alberto González, Estela Maris Fernández y Rosana Fernández y Guido Cruz, del grupo "Juan carlos Rivas". El descubrimiento se hizo posible gracias a informaciones brindadas por lugareños a Juan Alberto González, que se desempeña como maestro en una escuela de la zona.
"Estamos frente a un yacimiento de características inéditas, en virtud de la magnitud, riqueza, calidad y simbolismo de las pinturas y grabados rupestres hallados. Este yacimiento amerita un estudio profundo, ya que no hay en el Sur de Salta, antecedentes sobre un santuario del pasado de estas características", dijo Albarracín, al efectuar un comentario sobre el tema.
Estas obras, representan la marcha de "hombres escudos", guerreros similares a las de las cuevas de Guachipas y figuras antropomorfas de sacerdotes y hombres y mujeres desnudos en actitud de coito, entre otras que reproducen la fauna local y de regiones andinas, especialmente camélidos. Los trazos están realizados en una formación de anhídrido silícico y óxido de hierro de 12 por 6 metros.
Gran parte de las pinturas y grabados desaparecieron como producto de la erosión y desmoronamientos atribuidos a movimientos sísmicos. En algunas áreas, se puede apreciar la aplicación de una especie de "revoque" arcilloso sobre el cual se hicieron las pinturas.
Los colores utilizados, preparados con esencias vegetales, son predominantemente negros -sobre las incisiones- y matices de rojo en las figuras antropomorfas no grabadas. "Evidentemente, en el alero se representa una escena integral, relacionada a las costumbres, vivencias y creencias religiosas de esta cultura", consideró Albarracín, al indicar que "todas están concatenadas en una gran escena".
El investigador declaró que
la pintura central "a la que hemos denominados "El sacerdote Guardián",
es interesante ya que no conocemos otra similar y no existen antecedentes
parecidos ni en las cerámicas o las pinturas y grabados de Guachipas,
Pampa Grande u otros yacimientos", puntualizó. Finalmente, expresó
que "una búsqueda exhaustiva en estas sierras podría arrojar
nuevos datos sobre este pueblo primitivo".
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