El toba Rogelio Segundo de la comunidad La Curvita sintentizó claramente el reclamo de los indígenas: "no queremos plata, no queremos comida, ni tampoco planes Trabajar; queremos que nos den la tierra para vivir tranquilos". Contundente, el indígena hizo esa afirmación durante un taller organizado por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, en el que se presentó un trabajo de mapeo realizado por la Asociación de Comunidades Aborígenes Lhaka Honhat (Nuestra Tierra). Esa organización reclama en la provincia de Salta más de 500 mil hectáreas de territorios que wichis, tobas, chorotes y chanés, entre otros pueblos originarios, habitan ancestralmente y que se encuentran en discusión con la provincia norteña. Télam (Buenos Aires), 25 de noviembre de 2002.



