Argentina es un país pionero en términos de alfabetización universal, y la escuela ayudó a difundir la idea liberal de que somos todos iguales. Esto último es problemático, porque no hay nada peor que igualar y tratar de la misma manera a aquellos que tienen necesidades distintas. Castellanizar fue un modelo político que implicó aculturar a un pueblo que hablaba otra lengua, sin pensar en la posibilidad de la coexistencia. Clarín (Buenos Aires), 28 de diciembre de 2003.

 
ENTREVISTA: ISABEL HERNANDEZ, ATROPOLOGA
Buenos Aires, 28 de diciembre de 2003.

"A partir de 1850 se piensa que los indígenas molestan"

Unos veinte pueblos indígenas esperan, en nuestro país, el reconocimiento efectivo de sus derechos colectivos. En la historia, ayudaron a gestar la Independencia, pero luego fueron diezmados y aculturados.


 
 

INVASIONES. "Los mapuches fueron los lanceros que más resistieron a los ingleses", dice Hernández. (Foto: Eduardo Carrera)
Señas particulares
  • Argentina, 55 años.
  • Antropóloga.
  • Es experta en población de la CEPAL y trabajó para diferentes organismos de la ONU.
  • Publicó, entre otros, "Derechos humanos y pueblos indígenas", "Indígenas de Argentina" y "El pueblo mapuche de Los Toldos".
  • Su último libro es "Autonomía o ciudadanía incompleta. El pueblo mapuche en Chile y Argentina", Cepal-Pehuén editores, Santiago de Chile, 2003.
  • La reciente crisis en Bolivia hizo sospechar que las protestas indígenas podrían extenderse a otros países. ¿Usted qué cree?

  • —Bolivia es el ejemplo más claro en América latina de la cultura del silencio, donde la sumisión hace que un aimara baje su cabeza y diga "mande". Sin embargo, llega un momento en que explota por una situación coyuntural. Los pueblos indígenas fueron pueblos y naciones mucho antes que nosotros, y ahora estamos recuperando la memoria histórica, viendo que siempre tuvieron autogobierno, autodeterminación y etnodesarrollo. Ellos muestran ahora que no sólo son sobrevivientes sino que también quieren ejercer sus derechos.
     

  • En Argentina, con la reforma constitucional del 94 pareció que se les daban esos derechos, reconociéndose el carácter multiétnico del país.

  • —Sí, y fue un paso muy importante. Hay que comenzar admitiendo que tenemos pueblos indígenas y que son más de los que creemos: veinte en realidad. Otros países de América latina, como Chile, aún no brindó reconocimiento constitucional a los pueblos originarios. Pero si hay un lugar donde la ley va por un lado y la realidad por otro, es en el mundo indígena. Y no se aplican, porque en nuestras sociedades hay algo mucho más fuerte que la ley, y son nuestras conductas etnocéntricas, que son discriminatorias.
     

  • En la historia argentina, los pueblos indígenas fueron aliados del movimiento revolucionario emancipador. ¿Por qué terminaron siendo exterminados?

  • —A comienzos del siglo XIX, en los momentos en que los criollos necesitaron aliados fuertes en contra de las Invasiones Inglesas y para romper definitivamente con la Corona, recurren a los caciques, sobretodo a los del sur, que tenían una tremenda fuerza bélica. Investigando en el Cabildo, encontré piezas de antología de la Primera Junta, inspiradas en Mariano Moreno, que expresan la necesidad de hermanarse con los pueblos indígenas, pensando en un país más abierto y democrático, en el que los pueblos indígenas tuvieran su espacio. Cuando revisé el registro de los muertos y los heridos de las Invasiones Inglesas, encontré muchos apellidos mapuches, y es que ellos fueron los lanceros que más resistieron, según afirmaron en diversos testimonios los mismos ingleses. O sea, fueron carne de cañón. Pero a partir de 1850 se piensa que los indígenas molestan, y comienza a formularse la idea de que era mejor poblar al país con extranjeros. El proceso iniciado con Rosas es cristalizado por Roca, con el apoyo del gobierno chileno, en operaciones de pinza para eliminar al enemigo común, como ellos definían al pueblo mapuche.
     

  • En la Argentina se lleva adelante la Conquista del Desierto, mientras que en Chile se habla de la pacificación de la Araucanía. ¿Se sabe cuántos indígenas murieron?

  • —Quedó la quinta parte de los pobladores de América en el momento de la conquista. En el caso del sur, las matanzas son mucho mayores en la época republicana que en la época de la conquista y de la colonia.
     

  • ¿Hubo mucha crueldad?

  • —Hay una historia que creo que es necesario recuperar, y es "la marcha del desierto". En 1885, Sayweke, el más temido de los caciques, se rinde y son detenidos, en Junín de los Andes, unos 120 mil de indígenas, mujeres y niños incluidos. Estos mapuches fueron llevados a pie a Carmen de Patagones, de los Andes al Atlántico, por más de 1.200 kilómetros. Los sobrevivientes, unos cinco mil, son después trasladados a Buenos Aires, donde son expuestos de manera humillante. Esta gran matanza fue debido a la caminata tremenda por la Patagonia, que supera a la del éxodo bíblico de Egipto. Los inmigrantes de entonces, esos españoles e italianos que mayoritariamente regresaron a Europa, se abrazaban a los indígenas mapuches que avanzaban encadenados por la Avenida de Mayo, porque se identificaron con ellos: padecían la misma miseria.
     

  • ¿A cuánto asciende la población indígena actual?

  • —A pesar de que se pidió, en el censo del 2002 no se permitió reconocer la identidad étnica, aunque sí se identificaron los hogares en los que hay presencia indígena. Para el 2004, el Ministerio de Desarrollo Social se comprometió a realizar un censo sobre esos hogares, por lo cual es muy probable que tengamos una sorpresa, como Chile, que censó a más de un millón. Pero más que aspectos numéricos, es importante el ejercicio de la tolerancia y de la comprensión del diferente, ya que no hay democracia sin el respeto por ese otro distinto.
     

  • ¿Qué función cumple la escuela pública en los pueblos indígenas?

  • —Argentina es un país pionero en términos de alfabetización universal, y la escuela ayudó a difundir la idea liberal de que somos todos iguales. Esto último es problemático, porque no hay nada peor que igualar y tratar de la misma manera a aquellos que tienen necesidades distintas. Castellanizar fue un modelo político que implicó aculturar a un pueblo que hablaba otra lengua, sin pensar en la posibilidad de la coexistencia. La educación bilingüe e intercultural no anula una lengua ni la otra, ni subordina una cultura a la otra. Ahora, la traducción a una lengua autóctona de contenidos presuntamente universales, pero que no se corresponden a esa realidad distinta, puede provocar un proceso de aculturación mayor que el de castellanizar y punto. Tenemos mucho que trabajar en eso, ya que la escuela es, fue y sigue siendo un ente aculturador. No se trata de que un maestro se identifique con el pueblo toba, ya que es no indígena, pero debe tener la capacidad de no discriminar ni ametrallar las manifestaciones autóctonas.
     

  • ¿Hay equidad de género entre los indígenas?

  • —Hay que ser cuidadosos para no proyectar una categoría que es generalmente de clase media urbana a una realidad cultural absolutamente distinta. Ojo, esto no quiere decir que en los pueblos indígenas no haya subordinación de la mujer al hombre. La hay, y es un tema muy delicado, pero es contraproducente introducir conceptos que son ajenos a las distintas culturas indígenas. Está claro que una mujer indígena es triplemente discriminada: por ser mujer, por ser indígena y por ser pobre, ya que los pueblos indígenas han sido reservorio de mano de obra para la cosecha o la esquila, viviendo bajo condiciones económicas dramáticas. Las mujeres indígenas tienen problemas como mujeres, que tienen que ver con el propio cuerpo, con la reproducción, las relaciones sexuales y la defensa frente a las enfermedades de transmisión sexual; pero prima una fuerte complementariedad con el varón en la lucha étnica para ejercer derechos colectivos.
     

    Claudio Martyniuk.
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